Orientación y visión junto a la capacidad de volar con el mejor equilibrio dinámico

LA EFICACIA DEL VUELO DE LA PALOMA MENSAJERA 

El mejor equilibrio dinámico y el menor roce posible tienen mucho que ver con la eficacia del vuelo de la paloma mensajera, todo su conjunto anatómico, a excepción de los huesos, se mueve sincronizándose los movimientos alares con los respiratorios, para producir esa eficacia señalada, en un cuerpo aerodinámico adaptado al vuelo y en consecuencia para la realización de tal fin. Para conseguirlo dispone de sus extremidades anteriores en forma de alas para disfrutar de esa particularidad de volar transformando una energía suministrada por los músculos en desplazamiento que junto a otras cualidades como su gran capacidad de orientación y de visión, viene complementado con un aparato respiratorio sustentado en buenos pulmones bien conformados y unas estructuras respiratorias especiales como lo son sus nueve sacos aéreos que reducen el peso específico y que influyen en el equilibrio del vuelo, y obtienen la eficacia del mismo contribuyendo todo ello, junto a otras características, a que sea reconocida y valorada como la apreciada atleta del espacio a la que todos admiramos.

Así se señalan también sus órganos de los sentidos, los que reciben las impresiones del mundo externo y forman el aparato sensorial. De ellos, el órgano de la vista destaca por su perfección, la visión que caracteriza a la paloma mensajera es grande y aguda, destacando el importante papel que juega la misma en la orientación, con su sistema de navegación mediante las hipótesis de la brújula y el sentido cartográfico.

Convenientemente educada, la paloma mensajera, posee una gran eficacia de vuelo, una excelente visión y una demostrada cualidad de orientación

 

EL SOPORTE IDÓNEO DE UN ATLETA DEL ESPACIO CON GRAN TEMPERAMENTO 

Todo ello sobre la arquitectura de un adecuado esqueleto desde el cráneo hasta su columna vertebral, sus costillas y esternón, un rico plumaje que varía según las misiones a desempeñar o las regiones a ocupar que cubre y reviste su anatomía y le permite volar adecuadamente, formado por diferentes tipos de plumas, toda una precisión en sus combinaciones que necesitan además de un adecuado metabolismo contando con una buena circulación sanguínea, buena respiración y digestión muy eficiente con adaptación al vuelo. Junto a estas características dispone de particularidades en las que encontramos su resistencia a la fatiga, patente a lo largo de su vida deportiva, la capacidad de eliminar toxinas y su impresionante talento, como antes se señalaba, de orientarse, lo que hace posible, entre otros aspectos, que la paloma mensajera sea un ser excepcional en la naturaleza y que sea posible, con su gran colaboración y buena predisposición, practicar el deporte alado de la colombofilia en una gran armonía y convivencia.

La anatomía de la paloma mensajera está en disposición de aportar grandes resultados en las competiciones y con los métodos elegidos de celibato, natural o viudez bien conducidos por cada especialista en la materia

 

VALORES EN EVOLUCIÓN CONSTANTE

 Para ello siempre hay que aplicar, por parte de cada colombófilo, las dotes de observación que evalúen, lean y describan sus señas particulares, destacando en todo momento tantas cualidades que posee dentro de esa visión general que el examen de la paloma mensajera nos ofrece, a través de los valores que evolucionan constantemente y que en cada momento están establecidos y aceptados. Como apoyo a estas medidas se acude a la información que disponemos y desentrañamos a través del estándar que viene aportándonos a través del examen de la vista y el tacto y con la mayor precisión técnica que abarca entre otros aspectos el tipo morfológico, su tamaño, su revestimiento corporal, en definitiva, su estética general, en completa armonía y su actitud y temperamento y todas sus cualidades que permiten la eficacia en el vuelo de la paloma mensajera y de las que tenemos que aprender a reconocer, con el rigor en cada momento, de todas sus mejores cualidades al más alto nivel y su más que demostrado valor deportivo. De tales observaciones, constancia y especialización en ello, se van formando buenas experiencias que redundan en un mejor manejo de cada colonia alada, respondiendo a las necesidades que cada situación requiere. Integridad, fuerza y resistencia, son valores que adornan claras definiciones.

El conocimiento de la naturaleza de la paloma mensajera, abre la puerta a disponer de mejores conocimientos sobre aspectos fundamentales tales como la alimentación adecuada en cada momento y en consecuencia, posibilita proporcionar lo idóneo de ella en cada periodo fisiológico y deportivo

 

LA LECTURA QUE SUSTENTA EL ESFUERZO 

Como si de un pentagrama se tratara, se debe de leer constantemente las señales de tanta belleza emanada del esfuerzo, de tanta potencialidad, de tanta flexibilidad y de tantas características que le dan la mayor eficacia posible al vuelo, nos aportan siempre información para elegir las técnicas más acertadas y hacen posible la evolución de las palomas mensajeras convenientemente educadas. Cada año, con la suma de esas experiencias, concurren los colombófilos a las pruebas oficiales en todos los países donde se practica la colombofilia organizada en los vuelos de competición, encaminados a obtener un alto rendimiento deportivo en los concursos organizados con sus diferentes modalidades. Las ocasiones y las capacidades van posibilitando disfrutar de cada nueva generación en las exposiciones que con el fin de reconocer los mejores equipos de vuelo de cada región y de cada país, se celebran anualmente. La capacidad atlética, siempre entra en juego, en cualquier valoración de competición, como en el caso que nos ocupa, y suele venir acompañada de la mayor eficacia posible.

 

José Antonio Montesdeoca


Descargar:

 Orientación y visión junto a la capacidad de volar con el mejor equilibrio dinámico

Caracteres y aptitudes de la paloma mensajera

Vitalidad, resistencia y espíritu luchador, entre otros valores, adornan su naturaleza y personalidad

 CARACTERES Y APTITUDES DE LA PALOMA MENSAJERA

Para encauzar la evolución por el derrotero del éxito, conviene fundamentarse, entre otros medios, en la paciencia, la observación y un buen criterio para depurar la colonia alada y reconocer a aquellos ejemplares idóneos para la competición y reproducción. Estas aplicaciones se derivan de la formación que los colombófilos adquieren con meticuloso esfuerzo y que marcan los niveles de rigor indispensables. Colombófilo y paloma mensajera forman, sin lugar a dudas, un equipo indivisible y comprometido que transita en la misma dirección por los caminos de la evolución constante.

La evaluación de sus cualidades y la mejora de sus capacidades, hacen de la paloma mensajera un ser cada vez más excepcional.

Esta dedicación especializada del colombófilo y preparador hacia la paloma mensajera, con el amplio compendio de variadas definiciones, forma parte las bases del progreso y su mejor evolución, dando entre otros de los aspectos que ofrece la selección, las atenciones sobre aquellos ejemplares más capacitados y dotados para desarrollar una vida deportiva plena y los resultados más favorables en cada descendencia del conjunto de la familia que puebla su palomar, sin rasgos de degeneración visible o palpable. Mejorar y fortalecer tantas observaciones y sus adecuaciones en cada momento, favorecen buenos rendimientos deportivos destinados a ser compartidos entre todos evaluándose cada aspecto, a través de coeficientes de relevante importancia para ser tenidos en cuenta.

EL ESPACIO QUE PROPORCIONA EL ESTÁNDAR INTERNACIONAL

Dentro de los aspectos que permiten el sostenimiento y prosperidad de la colombofilia se encuentra el gran espacio que proporciona el estándar, un compendio de conocimientos estructurados, avalados por un conjunto de observaciones y experiencias obtenidas que ofrecen mediante la mecánica de su aplicación constante, avances encaminados a salvaguardar los valores que posee como patrimonio de su naturaleza, la paloma mensajera.

El estándar se abre así como un espacio interesante dentro de la colombofilia, donde la perseverancia del colombófilo en su trabajo de cada día, ha hecho que se establezcan criterios, se organicen métodos, se obtengan técnicas, se recojan valoraciones y se asegure la corrección permanente de los resultados que se producen. Todo al servicio de todos y del buen razonamiento, donde experiencia e investigación se dan la mano y nos comprometen a transmitir las contribuciones de las que seamos capaces de aportar y compartir de manera consensuada añadiendo una renovada visión en la evaluación de nuestras palomas y una mejora en sus capacidades.

La paloma mensajera está dotada de una gran capacidad para moverse eficazmente con su cuerpo aerodinámico, en su necesidad de desplazamiento dentro del desempeño de su vida deportiva.

LOCOMOCIÓN Y RENDIMIENTO FÍSICO

Para desempeñar la vida deportiva de la paloma mensajera, con sus caracteres y aptitudes, está dotada con una capacidad de moverse eficazmente denominada locomoción, para poder superar la fricción y la gravedad, estando su cuerpo diseñado aerodinámicamente para cubrir la necesidad de desplazamiento que marca su vida deportiva y poseyendo un aparato respiratorio muy especializado, reflejos rápidos y un sentido de orientación innato muy agudizado con su gran cantidad de señales sensoriales.

Sobre estas aptitudes, el colombófilo debe preocuparse, con perseverancia y paciencia, por adivinar la capacidad de cada ejemplar y sus límites, para aplicar la preparación y adiestramiento que tienen como propósito el rendimiento físico adecuado, mientras planifica, dosifica y racionaliza los esfuerzos de sus palomas mensajeras e intenta alcanzar los objetivos deseados, compartiendo suerte y aventura en esa búsqueda de los méritos deportivos aceptables y los desafíos que se presentan cada anualidad y que el mundo de la colombofilia ofrece. Una buena paloma bien preparada, bien conducida y bien motivada, dentro de los parámetros de buena salud, va adquiriendo una resistencia en el desempeño de su vida deportiva y esos valores y la buena disciplina en el palomar llenan de determinación los objetivos perseguidos por cada preparador. Laboriosidad, constancia y planificación suman una buena base de manera racional y bien planteada.

CAPACIDADES Y TÉCNICAS DE APLICACIÓN

En el aspecto deportivo cabe señalar que una buena paloma bien preparada, bien conducida y bien motivada, dentro de los parámetros de buena salud, en condiciones normales de una competición como las que se programan cada año, va adquiriendo poco a poco y a medida que evolucionan las pruebas, una resistencia ante las adversidades, en ese desempeño de progresar y evolucionar convenientemente en una campaña de vuelo, con el acopio de todas sus capacidades a pleno rendimiento.

La evolución de todas las acciones bien dirigidas, conducen a velar y fijar valores en la personalidad que define a la paloma mensajera como atleta del espacio.

El éxito razonable de la aplicación de buenos métodos y cuidados específicos, tendentes a alcanzar los deseados objetivos, precisan de la laboriosidad y constancia que se aplica en la realización de un trabajo bien planificado. Sus métodos conducen razonablemente a alcanzar desafíos satisfactorios y niveles de alta calidad. Potenciar las habilidades y destrezas de la paloma mensajera y potenciar sus cualidades innatas, abren un abanico de grandes posibilidades para enfrentarse a cualquier reto que se pretenda alcanzar. El aprendizaje ordenado con aporte de materias y ejercicios bien dirigidos, nos abre caminos más esclarecedores, las estrategias de todos estos aprendizajes consolidan una mejor formación y disposición para practicar la colombofilia.

PROCESANDO CONOCIMIENTOS 

En la práctica del manejo de las palomas mensajeras, evaluándolas para adquirir un mejor razonamiento para estar en disposición de afrontar competiciones con las máximas garantías, es de gran ayuda disponer de un baremo como el que se dispone a través del estándar internacional, donde el procesamiento de esos conocimientos, facilitan aplicar unas directrices encaminadas a una más óptima evaluación de cada atleta del espacio, dentro de esos nuevos rumbos que la especialización y las acciones formativas, en este y otros temas nos conduce a establecer mejores y más claras situaciones. Velar y fijar valores por hacer evolucionar un arquetipo ideal, es una constante preocupación que conlleva aplicar con rigor todas las observaciones e interpretaciones que la evolución precisa a cada momento y en la que cada colombófilo está comprometido.

José Antonio Montesdeoca


Descargar:

 Caracteres y aptitudes de la paloma mensajera

Teorías y constataciones sobre palomas mensajeras

Mi intención es la exponer, de la forma más comprensible posible, las distintas teorías que se mantienen a lo largo del tiempo sobre nuestras palomas y, al mismo tiempo, analizar de forma somera, algunos hechos más o menos comprobados científicamente y que afectan o pueden afectar a nuestro deporte colombófilo.

Aunque respecto a algunos temas expongo mi punto de vista, en la mayoría tan solo me limito a hacer una exposición sin entrar en su contenido.

En relación con las palomas mensajeras existen infinidad de teorías, como también existen infinidad de pruebas científicas con mayor o menor éxito que, en algunos casos, unas son diametralmente opuestas  a otras. Algunas teorías, con mayor o menor fundamento, se basan en experiencias o análisis más o menos exhaustivos y otras en meras anécdotas elevadas a categoría.

De esta manera se ha escrito mucho sobre la TEORÍA DEL OJO, DEL ALA, DE LA COLA, DE LOS SACOS AÉREOS, DEL EQUILIBRIO, DEL SEXAJE, DE LA ORIENTACIÓN y otras muchas que, en algunos casos, tienen poca relevancia en el deporte colombófilo. Y tanto en unas como en otras, existen defensores y detractores.

Por comentarlo, dada su curiosidad,  existe una teoría singular de la que se hace constancia en UNA LEY en Canarias, en la cual se determina que existe UNA VARIEDAD DE PALOMA MENSAJERA en Canarias que, tanto en cuanto a su genética como a su morfología, es distinta de las del resto del mundo. Algo que, aunque se afirme en una Ley del Parlamento de Canarias, no deja de ser cuestionable en cuanto que en Canarias se han adquirido y se adquieren anualmente cientos de palomas extranjeras que, irremediablemente, se han venido cruzando con las existentes a lo largo de algo más de un siglo de existencia de la colombofilia en esta Comunidad.

Una teoría que podríamos considerar que han dejado de serlo, para poder afirmarlo como algo probado, al menos desde el análisis durante años, es la de la acción de viento, tanto en cuanto a la intensidad, como en cuanto a la dirección, sobre las palomas mensajeras en su camino desde un punto de suelta a su palomar. Y aunque todos los fenómenos meteorológicos pueden afectar, en mayor o menor medida, al vuelo de las palomas, me he referido al viento porque, a mi juicio, es una de los fenómenos cotidianos más relevantes.

En relación a la determinación DEL SEXO de las palomas siendo aún jóvenes, existen muchas teorías que, en algunos casos, carecen de fundamento. En la actualidad, por selección, las palomas presentan similares características entre machos y hembras, al menos cuando son jóvenes. Por ello es importante conocer el sexo de las palomas cuando antes.

Una de las teorías, es la observación de la cloaca que se puede aplicar desde que el pichón nace hasta los veinte días, aproximadamente. Así en los machos el borde superior de a cloaca es ligeramente mayor que el inferior, mientras que en la hembrea el inferior sobresale sobre el superior. De esta manera, si los extremos de la apertura de la cloaca miran hacia arriba corresponde a un macho y si miran hacia abajo sería una hembra.

Al parecer, según esta teoría, hay más aciertos cuanto más temprano se observe, es decir, antes de los cinco días.

Una teoría que, al parecer, tiene un nivel alto de aciertos, es el del péndulo.

Para esto se coge un péndulo, que se puede confeccionar con una aguja de cocer y un hilo y se sitúa sobre la paloma a una distancia prudencial, en torno a unos veinte centímetros. Si el péndulo se mueve en el sentido de la cabeza a la cola, la paloma es macho y si el péndulo gira alrededor de la paloma, se trata de una hembra. 

Otra teoría es la de la comprobación del tamaño de los dedos. Tomando como referencia el estado natural del dedo central, se colocan los dos dedos laterales junto a éste y si los dedos son de igual tamaño corresponde a una hembra y si son de diferente longitud corresponde a un macho.

Según algunos teóricos, el primer huevo que pone la paloma corresponde a un pichón macho y el segundo a la hembra.

En relación con la TEORÍA DEL OJO, defendida a ultranza por unos y rechazada con virulencia por otros, resulta curioso que no exista fotografía de paloma que no adjunte una fotografía de uno de sus ojos.  Al parecer, se crea  o no en la teoría del ojo, parece que todos los colombófilos o al menos en su mayor parte, le dan importancia al ojo. Y son muchos los colombófilos que escogen a sus palomas para una determinada suelta, según la expresión de los ojos.

Según la teoría del ojo, se pueden determinar  tanto las buenas o malas reproductoras, como las buenas o malas viajeras.

Esta teoría defiende una pupila pequeña, redonda y que reaccione ante la luz; un círculo de adaptación que puede ser parcial o total y al que se le atribuye mayor calidad en cuanto más fino y completo sea. El círculo de correlación que generalmente es de color blanco o amarillo y es más delgado en las palomas de fondo. El iris requiere que sea de intenso color, tanto para palomas reproductoras como para viajeras. Y el llamado quinto círculo que aparece en todas las palomas, se encuentra en el borde del globo ocular y debe ser delgado.

Según la teoría de LA COLA, se han de observar las dos plumas de los extremos que, de presentar marcas o pequeños puntos en los cañones, podría significar la dureza de un concurso.  Si las plumas del centro de la cola presentan manchas blancas pueden significar fiebre o estrés.

Según esta teoría, si observamos las plumas de la parte superior de la cola, cuando esta se encuentre en situación de reposo, se puede ver que algunos cañones se encuentran en el centro, otros a la izquierda y otros a la derecha de la pluma. Cuando el cañón se encuentre ligeramente desviado a la derecha  se trata de una mala paloma. La mejor paloma deberá presentar cañones rectos o ligeramente desviados hacia la pluma.

Si el cañón es recto y ligeramente desplazado hacia la derecha, determina que la paloma podría ser equilibrada pero no de mucha calidad. Y será más equilibrada cuando, reuniendo lo indicado anteriormente, en su segunda pluma presenta un cañón desviado hacia la izquierda. Y resultará ser una paloma equilibrada y de buena calidad, cuando el cañón de la primera pluma sea recto, desplazado ligeramente a la derecha y muy desviado hacia la izquierda el cañón de la segunda pluma.

Según esta teoría, una paloma de grandes distancias no debe moverse cuando se le presiona la base de la cola.

Una teoría que durante mucho tiempo ha tenido predicamento, ha sido la del ALA. Esta teoría, como la mayor parte de otras, pretende determinar si una paloma es apta para vuelos de velocidad, fondo o gran fondo. En las palomas de velocidad el ala pasiva es pequeña y las plumas primarias son más largas que en las palomas de medio fondo y de fondo.

Las palomas de media distancia presentan plumas anchas, siendo las plumas finales un poco más cortas que las primeras en la anteala y la primera remera deberá ser más grande que la primera pluma de la anteala

Las palomas para cualquier distancia deberán presentar una anteala  mayor que el ala y presentar un salto entre las plumas siete y ocho y, al mismo tiempo presentar huecos entre las últimas cuatro plumas característico en las palomas de velocidad y medio fondo.

Una paloma de fondo debe poseer una anteala completa más grande que la de una paloma de velocidad y con plumas grandes. Las palomas de fondo presentan más flexibilidad en las alas.  Y es bueno que las últimas remeras presenten una ligera curvatura hacia afuera.

Aunque la teoría de los SACOS AÉREOS no está muy extendida, creo que es importante tenerla en cuenta ya que son órganos de vital importancia en la reducción del peso de la paloma, el equilibrio, facilitan la movilidad de algunos huesos, facilitan la eliminación del calor corporal y almacenan el aire que posteriormente pasa a los pulmones..

Según esta teoría, si se presionan las clavículas, que a su vez ejercen presión sobre el  saco aéreo interclavicular, en el caso de que este saco tenga una buena contextura, la paloma permanece inmutable. Sin embargo, si el saco aéreo presentara debilidad, la paloma intentaría rehuir el dolor causado y echaría el cuello hacia atrás.

Al parecer, se ha podido observar que, en un porcentaje muy alto, las palomas que regresan desde grandes distancias no presentan signos de dolor cuando se les somete a la prueba indicada.

Tal vez uno de los temas sobre el que más se ha estudiado y se sigue estudiando y donde se mezclan teorías y experimentos científicos más o menos probados, es acerca de LA ORIENTACIÓN de las palomas mensajeras. Como logran orientarse para volar desde un punto alejado hasta su palomar.

En relación con la orientación y otros aspectos que podríamos considerar entre teorías y constatación, he de decir que en los últimos tiempos se han hecho cientos de experimentos con palomas mensajeras y no siempre con resultados concluyentes. Aunque la mayor parte de los ensayos pareen revelar que las palomas son animales inteligentes y con gran capacidad para el aprendizaje.

Uno de esos estudios ha determinado que  las palomas poseen una especie de brújula magnética, que algunos científicos determinan que se encuentra en su oído interno, mientras que otros científicos la sitúan en el pico y otros en la retina.

Aunque, según parece, estudios más recientes han determinado que, el que las palomas encuentren el camino adecuado para llegar al palomar, está en las células inmunitarias.

Como resulta más que evidente, los científicos no se ponen de acuerdo en este tema. En lo que parece ponerse de acuerdo es en que las palomas poseen magnetita en diferentes puntos del cuerpo que deben estar conectadas con el sistema nervioso. Y también parece estar demostrado científicamente que las palomas utilizan la intensidad del campo magnético de la Tierra para orientarse.

Algunos teóricos defienden que las palomas se orientan por la posición de sol y los días despejados, sin embargo esto no se sustenta cuando se ha experimentado con vuelos nocturnos, con mucho éxito, en los que las palomas no podían orientarse por el sol, volando mejor cuando más oscura era la noche y  detectándose un mejor comportamiento en las hembras que en los machos.

Por otra parte, cuando se han hecho pruebas con palomas que se han soltado desde alturas considerables, resulta que, cuando la altura es excesiva las palomas caen como piedras y, tan solo vuelan, cuando la altura no excede de los cien o doscientos metros. Con lo que parece que no necesitan un punto donde puedan otear mejor el camino de regreso al palomar.

También se han hecho pruebas tapando los ojos a las palomas y, curiosamente, se orientan bien con el ojo izquierdo tapado, pero no tan bien cuando se les tapa el ojo derecho.

Otra de las teorías científicas últimamente en el candelero, es la que defiende que las palomas se orientan por el olfato. Esta teoría se basa en pruebas con palomas a las que se le ha extirpado el sistema olfativo y otras a las que, presuntamente, se les ha extirpado el sistema de orientación magnético.

Un estudio que, si bien determina que el olfato juega algún papel en la orientación de las palomas, tampoco parece que pueda ser determinante.

Un experimento hecho con una estación transmisora en el trayecto de las palomas, desde un punto de suelta hacia el palomar, al transmitir ciertos impulsos, las palomas se mostraron desorientadas hasta que estos cesaron. Con lo que se concluye que ciertas ondas o impulsos afectan el sentido de la orientación de las palomas. Sin embargo, al observar desde el aire, a un bando de palomas que cruzaba por encima de un espacio cubierto de antenas, no se observó desviación alguna.

Un prueba científica, hecha con suficientes ensayos, si determina que las palomas tienden a volar en el sentido en el que se hayan entrenado, aunque posteriormente, en muchos casos, se reorienten en el sentido correcto de regreso al palomar.

La teoría del EQUILIBRIO es, para muchos colombófilos, fundamental para que una paloma sea de calidad. En general se entiende que una paloma tiene equilibrio cuando “cae bien en la mano” y esto es así cuando la paloma queda tranquila entre las manos sin que aparezcan desvíos en sentido alguno.

Por otra parte, para valorar si una paloma tiene equilibrio, teniéndola en las manos, se abren ligeramente las alas bajándolas  hacia abajo y se dice que la paloma es equilibrada, cuando no muestras síntomas de ladearse a lado alguno y la cola presenta una línea recta con el cuerpo o, en todo caso, desviada ligeramente hacia abajo. Y la paloma permanece inmóvil al presionar ligeramente en la base de la cola.

Muchas de estas teorías, al aplicarlas el colombófilo en su palomar, después de un período más o menos prolongado, la mayor parte de sus palomas tenderán a tener las características afines a la o las teorías con las que se hayan seleccionado.

Mi experiencia personal me dice que, en contra del criterio de muchos buenos y experimentados  colombófilos, de los grandes fondos regresan palomas bien hechas y mal hechas, feas y bonitas; grandes, medianas y pequeñas; equilibradas y desequilibradas, con alas largas y alas no tan largas, tranquilas y nerviosas  y de todos los colores posibles. Aunque a simple vista se puede observar que les diferencia pero, al menos de momento, no sabemos que les une y que ha hecho que todas hayan llegado al palomar. Y parece evidente que, aunque se trate de una excelente paloma, si tiene problemas respiratorios, tendrá muchas dificultades para llegar a su palomar.

Porque, por otra parte, en la actualidad, merced a los conocimientos, la formación e información, el intercambio y la experiencia, la mayor parte de las palomas mensajeras tienen un buen ojo, unas buenas alas, son equilibradas y reúnen las condiciones mínimas de la calidad que se les supone.

Y aunque según muchos colombófilos la buena paloma es la que llega al palomar, no es algo que yo comparta, porque en ocasiones, en determinadas condiciones meteorológicas, las mejores se suelen perder.

Y, como dicen muchos buenos colombófilos, la mejor teoría es la de la cesta y los viajes.

 

Juan Reboso.


Descargar:

 Teorías y constataciones sobre palomas mensajeras

Señas de identidad de la paloma mensajera

La constante evolución, la observación y la experiencia, abren caminos a la calidad deportiva y genética

SEÑAS DE IDENTIDAD DE LA PALOMA MENSAJERA

 

La mejora constante del desarrollo deportivo bien dirigido de la paloma mensajera, tiene entre otros objetivos el de alcanzar la eficacia y la excelencia por la alta exigencia y necesaria selectividad que demanda la alta competición, en esa búsqueda constante, verdadero motor de progreso, tendente a la marcha constante que propician mejorar las capacidades innatas que posee la paloma mensajera para competir en los concursos oficiales y pruebas internacionales homologadas y que son el soporte de la colombofilia universal como alma del deporte alado. Estas consideraciones para ser valoradas en todo momento, precisan de constantes visiones de evaluación y criterios contrastados, y cuya capacidad de respuesta se canaliza a través de los baremos que la Federación Colombófila Internacional va poniendo en valor y en mano de los jueces clasificadores, a razón de la evolución que cada día se alcanza en las competiciones.

Todas estas cuestiones se fundamentan en una combinación equilibrada donde concurren una serie de circunstancias y en las que la salud de la paloma mensajera ejerce de hilo conductor entre ellas, y uno de esos valores que aparece y desaparece, se convierte en lo que se denomina estado de forma, sin duda todo un reflejo de vitalidad manifiesta que alcanza con holgura cuando se llega al verdadero momento fisiológico, y que devuelve a través del brillo de sus ojos, de una manera gratificante para quien lo observa, una imagen de gran belleza, donde la genética ha dejado su sello de identidad y su huella indeleble y reconocible.

EL ESTABLECIMIENTO DE LAS NORMAS DE CALIDAD 

El estándar internacional, basándose en todas estas cuestiones, tiene por objeto, establecer las adecuadas normas de calidad que ofrece la morfología de la paloma mensajera, con la importancia de basarse en la experiencia que la historia de la colombofilia ofrece a través de las pruebas de alto rendimiento deportivo y selección de los ejemplares de contrastada valía, que en todas partes del mundo se vienen fraguando  como actividad deportiva. En esa selección para producir con los más aptos ejemplares se aplican las observaciones que tanto a la vista como a la mano, nos ofrece con carácter global esa unidad que representa la paloma mensajera, en primer lugar, la proporción de todas sus partes, que configuran su tamaño, las proporciones del mismo, la armonía que se desprende de sus estructuras anatómicas y su simetría, en definitiva la mayor perfección posible que se desprende de su contemplación y que se acompaña de su personalidad, su forma de ser y su vitalidad. En segundo lugar y ya leyendo la anatomía con las manos, la atención se fija en su solidez en conjunto, sus dimensiones, su peso, su plumaje y su necesario equilibrio, junto a las observaciones analíticas que con mayor detalle se recogen en el baremo vigente de clasificación de la paloma mensajera que aplican los jueces clasificadores. Todas las Comisiones nacionales de jueces de cada país actúan como órganos especialistas, con sus reglamentos y sus normas, estando siempre ligadas a las indicaciones sobre el tema que nos ocupa, a la Federación Colombófila Internacional, que marca en consecuencia, la forma de proceder en las citas que a los efectos se organizan en cualquier lugar de mundo.

Hay que ser constante en la búsqueda de nuevos cauces que nos permitan evolucionar de manera ordenada y científica poniendo al servicio de la paloma mensajera las mejores condiciones para desarrollar una vida plena de atleta del espacio.

 

Este acercamiento a la biología y morfología fenotípica que se hace desde el estudio constante especializado que el estándar posibilita, se revela como fundamental para la mejora de la colombofilia, por los acertados conocimientos y criterios que de ellos se desprende, por sus aplicaciones, sus evoluciones y sus resultados. El fomento de las exposiciones de palomas mensajeras ayuda a reunir y reconocer a los mejores ejemplares de cada momento, tal como viene siendo habitual en cada anualidad, aplicando tales criterios y difundiéndolos para conocimiento de todo aficionado, para proponerle constantemente una mejor preparación y especialización y que con su concurso, entusiasmo y conocimiento de la genética ayude a impulsar el progreso y prosperidad de la colombofilia universal.

ÁMBITOS DE MEJORAMIENTO GENÉTICO Y SU POTENCIACIÓN ADECUADA 

Entre la información visual que ofrece la contemplación de una exposición de palomas mensajeras, donde concurren los más bellos y mejor conformados ejemplares, con su palmarés de vuelo según las categorías representadas, está la de contemplar la síntesis de un buen trabajo, donde los mejoramientos generacionales que cada colombófilo va alcanzando y poniendo en valor un trabajo que favorece, con las normas antes señaladas, a que el arquetipo de la paloma mensajera evolucione adecuadamente y pueda ser velado y cuidado con el esmero que se pone en ello.

La paloma mensajera debe poseer un perfecto equilibrio hormonal para tener una adecuada carrera deportiva en este denominado deporte alado, con ese nivel fisiológico que así se lo permite

 

Las técnicas de mejoramiento genético, que cada colombófilo aplica, favorecen potenciar, el mordiente, la inteligencia, la velocidad, la vitalidad, la resistencia y la habilidad de ponerse en forma en los momentos adecuados. Sin ese trabajo constante y especializado no es posible prosperar en un deporte alado de alta competición. Cada colonia alada se esmera en fijar valores con las mejores aptitudes de estos valiosos atletas del espacio, potenciar sus apreciados genes que garanticen la evolución de tantas estirpes reconocibles que hacen felices a los colombófilos, garantizando con ello, como el tesoro que es, la transmisión de sus rasgos, su identidad y sus nobles caracteres. El progreso de todo ello, se sustenta en la práctica de cada día, todos estamos inmersos en alcanzar y disfrutar de la mejor colombofilia posible, y todos los ámbitos que la configuran, llevados con el rigor necesario, y que contribuyan a ello, necesitando de un soporte de descripción de características físicas externas e internas de amplia significación como hemos venido comentando. La constante evolución de todos los aspectos que definen a la paloma mensajera, aconsejan además la revisión periódica de los criterios de valoración, adecuándolos en cada momento, para así evitar  que ninguna recomendación se convierta en algo exclusivo porque está fuera de la lógica de toda evolución.

Carácter e inteligencia, determinan sin duda las mejores características que deben poseer las palomas mensajeras de calidad suprema, y todas sus cualidades se trabajan para potenciar sus capacidades y que sean propensas a superar sus propias limitaciones de la mano del preparador que las conoce y conoce además sus antecedentes familiares. Estas cuestiones deben despertar en el colombófilo inquietudes por adquirir el mejor conocimiento posible, no solo de selección en el aspecto morfológico sino que debemos añadir a ello, el de la mejora de su evolución, con ese caudal de patrimonio genético que cada familia de palomas posee y que sus historiales deportivos refrendan.

Las exigencias actuales de la moderna colombofilia van encaminadas a aumentar el radio de acción, y en ese empeño entran en juego todos los aspectos a los que nos hemos venido refiriendo y que permiten entrar en escena factores morfológicos, fisiológicos, psicológicos, patológicos, de rendimiento, de producción y genéticos.

El arquetipo ideal de la paloma mensajera va prosperando a medida que sus éxitos deportivos, bien dirigidos, alcanzan nuevas metas cada año.

 

ESTADO DE FORMA Y RENDIMIENTO 

En el estado de la salud primordial para toda paloma mensajera como atleta del espacio, hay un factor fundamental que hay que tener en cuenta relacionado con el mundo de la competición, y es la capacidad de alcanzar de manera rápida y adecuada el denominado estado de forma, factor principal para afrontar las pruebas programadas, teniendo en cuenta su variabilidad en cuanto a que aparece y desaparece de manera arbitraria y fluctuante. Con todo ello y sus variantes se desemboca en el rendimiento, que viene dado en gran parte por esa relación existente entre el esfuerzo realizado, la velocidad empleada y el desgaste energético producido por la realización de cada prueba.

La paloma mensajera universal, con la constante participación a través de las campañas deportivas y con su rigurosa selección sustentada en sus cualidades anatómicas, viene alcanzando un alto nivel de evolución y como valedor de estos ejemplares que definen lo mejor de la raza de la paloma mensajera, está la figura del juez clasificador que permanece atento a velar por la conservación y evolución del arquetipo ideal; anatomía adecuada, porte elegante, inteligencia, talento, mordiente, habilidad, vitalidad, velocidad, resistencia y poder de transmisión, entre otras características y cualidades, todas convertidas en marcas de calidad que llenan nuestras vidas de sana felicidad, y que contribuyen a configurar las señas de identidad de la paloma mensajera.

 

José Antonio Montesdeoca


Descargar:

 La constante evolución

Fundamentos en los protocolos de enjuiciamiento

Con los que se facilitan las valoraciones de acuerdo a las capacidades para desenvolverse en su vida deportiva

 

FUNDAMENTOS EN LOS PROTOCOLOS DE ENJUICIAMIENTO DE LA PALOMA MENSAJERA

 

La búsqueda del arquetipo ideal siempre ha ido ligada en relación a aspectos inseparables como el que existe entre la correcta constitución, las cualidades físicas y la calidad deportiva y esas inquietudes en su búsqueda, han hecho posible las normas de las que disponemos hoy en día y que nos permite relacionarnos con una serie de valores aceptados por todos, que se regulan desde los órganos competentes para tales fines en la Federación Colombófila Internacional y que establecen parámetros para poder evaluar de la manera más ecuánime posible a cada paloma mensajera.

Estos criterios de los que hoy disponemos son el fruto de acuerdos producidos a lo largo de muchos años entre entusiastas y especialistas de diferentes países para alcanzar a implantar una serie de normas elementales y obligatorias que permiten, con su previo consenso, el relacionarse entre todos los que practicamos la colombofilia organizada y homologada en el mundo.

El estándar internacional nos ayuda a describir los caracteres fenotípicos y establecer unos parámetros para poder evaluar de la manera más ecuánime posible a la paloma mensajera.

 

LAS NORMAS NECESARIAS PARA COMPARTIR VALORES RECONOCIBLES

 

 El estándar internacional sobre la paloma mensajera está regulado por las normas que emanan desde la Federación Colombófila Internacional para su cumplimiento por todas las Federaciones nacionales de los países afiliados a la misma, a partir de las experiencias disponibles que se han venido aportando desde cada país y que han evolucionado hacia el modelo de evaluación actual, contemplando las reglas que definen sus cualidades y las clasificaciones que proporcionan mediante su aplicación.

Con tales parámetros la evaluación de la paloma en su conjunto, nos conduce a fijarnos en primer lugar a sus caracteres generales en cuanto a su unidad a través de la vista en primera instancia donde podremos intuir aspectos tales como el tamaño del ejemplar, su estética y porte, con la relación existente entre el ancho, el largo y el alto en relación a la armonía general y la vitalidad y temperamento que se desprenda de esa primera impresión visual, su revestimiento del plumaje general, carúnculas, sus ojos y cualquier otra observación de interés que aporte la paloma para su valoración, y en la mano ya con posterioridad a ese primer análisis, donde ya entra el baremo con las clasificaciones que se proponen y que alcanzan los siguientes apartados:

En el primer apartado se hace referencia a la impresión general, cabeza, ojo y expresión, y hacen fijar la atención a los caracteres generales que antes se señalaban, referentes a la proporcionalidad en su aspecto físico, señalando entre ellos el tamaño y forma de la cabeza desde la punta del pico para pasar sin interrupciones y armoniosamente por sus carúnculas y ojos, la perfección de su simetría, su apariencia de ligereza y tipo morfológico, así como su carácter, su aparente estado de salud y esa sensación de inteligencia y personalidad que desprende su posición. A este apartado se le asignan las siguientes clasificaciones: 8, 8,25, 8,50, 8,75 y 9.

En el segundo apartado se hace referencia a la osamenta general, estructura y horquilla posterior, donde la estructura ósea lógicamente debe ser sólida y fuerte sobre patas bien formadas que sustentan su porte general y firmeza. Referente a la horquilla se señala su buen cerramiento, con solidez y debidamente bien cubierta de plumas. A este apartado se le asignan las siguientes clasificaciones; 8, 8,25, 8,50, 8,75 y 9.

En el tercer apartado se hace referencia a la espalda y rabadilla, donde debe estar en proporcionalidad al conjunto anatómico general toda su espalda, reduciéndose gradualmente desde su parte más ancha hacia la rabadilla y la unión con la cola. A este apartado se le asignan las siguientes clasificaciones; 17, 17,25, 17,50, 17,75, 18, 18,25, 18,50, 18,75 y 19. 

En el cuarto apartado se hace referencia al equilibrio y musculatura, todo ello como en los apartados anteriores, de acuerdo a la valoración del conjunto y su construcción equilibrada y sobre ella el músculo debe estar bien desarrollado, elástico, flexible y laxo, diferenciándose en su tacto con el tejido adiposo. Su aspecto general además de firmeza debe ostentar un claro porte aerodinámico, independientemente del tamaño y envergadura, estando en consecuencia de tal tamaño que presente, la proporcionalidad del peso adecuado al mismo. A este apartado se le asignan las siguientes clasificaciones; 27, 27,25, 27,50, 27,75, 28, 28,25, 28,50, 28,75 y 29.

La belleza en un atleta del espacio como la paloma mensajera tiene mucho que ver con su capacidad innata de orientación, con su potencia, con la resistencia y esas características de las que goza y que se hacen necesarias para desarrollar una vida deportiva adecuada.

 

En el quinto y último apartado se hace referencia al ala, cola y calidad del plumaje, donde el tamaño del ala, como cualquiera de sus partes, debe ser proporcional al tamaño de la paloma, y dotada ésta, de gran flexibilidad, con el borde grueso y con riqueza de plumaje en ambas caras, tanto en densidad como en sedosidad. El plumaje tanto del ala como de todo el cuerpo en general, tiene entre otros aspectos el de aportar función térmica, como contacto con el ambiente externo y el de conciliar el roce en el vuelo, poseyendo además la flexibilidad necesaria que potencie su adecuado funcionamiento. En cuanto a la tras ala conviene que sea recta en lo posible, hasta su unión con el cuerpo, donde se va curvando ligeramente. Las alas deben de tener diez plumas y la cola debe estar bien cerrada, presentándose como si sus doce plumas solapadas fueran una sola. En otro aspecto y siguiendo el tema de las plumas, no deben tener presencia en las patas ni presentarse en otras zonas en forma de rizos. A este apartado se le asignan las siguientes clasificaciones; 27, 27,25, 27,50, 27,75, 28, 28,25, 28,75 y 29. 

 

EL ESPACIO DE EVALUACIÓN DE LAS CUALIDADES RESEÑADAS

 

La regulación del deporte alado, se ve asistida en este aspecto por unas reglas de evaluación consensuadas como antes se señalaba, con sus caracteres fenotípicos considerados adecuados y óptimos para satisfacer ese deseo de conocerlas y las consideraciones al respecto que se desprenden de las experiencias que se disponen en el mundo colombófilo. Todo ello después de ir avanzando entre todos en cuanto al conjunto de los caracteres que definen a la paloma mensajera en su unidad y tipo morfológico y que se señalan desde la Federación Colombófila Internacional para permitirnos crear un espacio común donde competir en igualdad de condiciones en un examen que recoja sus mejores cualidades y nos posibilite disfrutar y contemplar las mejores palomas mensajeras en cada momento con sus mejores niveles de definición para realizar el vuelo competitivo en su vida deportiva y las proporciones que se precisan para ello, con su equilibrio necesario y peso adecuado.

Conocer la anatomía de la paloma mensajera nos permite con ciertas garantías evaluar en su conjunto tanto perfiles en su totalidad como en su unidad.

 

Además de estas consideraciones aplicables a grupos definidos dentro de las normativas que se emiten para la celebración de las exposiciones tanto nacionales como internacionales, como son el Grupo A y B existen el C para el estándar internacional y el D para el Sport, donde se deben aportar el palmarés deportivo y la clasificación general en los concursos. Tales normativas van detallando cada año el modo de participación de acuerdo a la cita prevista y el obligado cumplimiento de las mismas para conducir los equipos representativos y que cumplimentan para ello, el reglamento establecido en vigor.

A medida que evolucionamos en las pruebas que se celebran en todas partes del mundo, con diferentes kilometrajes, orografía y climatología, vamos descubriendo aspectos por desentrañar que comprobados y contrastados estadísticamente, nos ayudarán a perfeccionar cualquier consideración que mejore nuestra visión sobre las cualidades de este gran atleta del espacio que es la paloma mensajera y en consecuencia mejorar los protocolos de enjuiciamiento de la misma, considerando su armonía, proporción y simetría. Todo permanece en constante evolución y la experiencia nos enseña como aumenta cada día la calidad deportiva y nos proporciona coeficientes de utilidad en su apreciación con el mayor rigor posible.

 

José Antonio Montesdeoca


Descargar:

 Fundamentos en los protocolos de enjuiciamiento

La consanguinidad

Muchas veces hemos oído hablar que para triunfar o mantener un buen cuadro reproductor, es imprescindible emplear la consanguinidad.

A groso modo podremos considerar como consanguinidad el cruce entre familiares para tratar de mantener las buenas cualidades que esos animales han manifestado en su carrera deportiva y en ocasiones como reproductores ya.

Mediante estos cruces endogámicos (consanguíneos), tratamos de concentrar esos “buenos genes”, para que su transmisión a las nuevas generaciones tengan más probabilidades de que así se transmitan.

Cariotipo: conjunto de genes.

Como dato a tener en cuenta, debemos saber que la paloma es uno de los animales que mejor soporta la consanguinidad, se dice en términos genéticos que tiene una carga genética muy adecuada para tolerar esos cruces consanguíneos.

Todo esto es lo ideal, pero al igual que tratamos de concentrar esas buenas cualidades, podemos estar transmitiendo otro tipo de genes que no se manifiestan (hasta que se concentran, son recesivos) y que son totalmente indeseables.

En ocasiones estos genes indeseados, incluso originan la muerte de los animales que los tienen y que no llegan ni a nacer o mueren al poco tiempo de hacerlo.

En cierta manera, esto sería el fin de la transmisión de estos genes indeseados y por tanto sería el fin de este problema.
Puede haber otro tipo de genes que no son tan drásticos en cuanto a su fin de transmisión.

En algunas ocasiones hemos escuchado que alguien que practicaba la consanguinidad, tiene palomas que producen animales con alteraciones (esterilidad, alteraciones en las plumas, patas,….).

Algunos de esos caracteres no supondrán problemas muy graves, mientras que otros si.

Así mismo, un exceso de consanguinidad produce de forma clara una disminución en el funcionamiento del sistema inmunitario (en una ocasión un palomar afectado de una enfermedad vírica, observaba con preocupación cómo prácticamente todos sus ejemplares consanguíneos de una misma familia de palomas estaban afectados y en muchas ocasiones fallecían, mientras que otros no consanguíneos toleraban mucho mejor la enfermedad).

También se observa con una consanguinidad elevada, que los individuos disminuyen su tamaño corporal.

Se ha estudiado y documentado, que cuando se cruzan dos animales consanguíneos de distintas líneas o familias que no tienen parentesco, se recupera la fortaleza del sistema inmunitario y así mismo se recupera mayor tamaño corporal. Este fenómeno se denomina HETEROSIS o Vigor Híbrido.

Para tratar de controlar  en la medida de lo posible estos efectos adversos, debemos  utilizar animales con un probado historial deportivo, en buenas condiciones sanitarias y sin precedentes en su descendencia o de su familia en animales con alteraciones.
De esta forma evitaremos la posible transmisión de estas características indeseadas.

Los individuos con los que vayamos a hacer consanguinidad deben ser  merecedores de que sus genes continúen (gracias a su concentración).

Janssen-Sion (12 hijos de 12 criados volados a 700 km en 3 años)

Existen algunas pruebas genéticas (mediante retrocruces y otro tipo de pruebas para manifestar cualidades recesivas negativas), pero que no se emplean en colombofilia (si en ganadería productiva).

Por tanto: CONSANGUINIDAD, es una gran herramienta pero bien empleada, utilizada en condiciones inadecuadas, supone potenciar en gran medida características totalmente inadecuadas.


Descargar:

 La consanguinidad

Experiencias y observaciones

Consideraciones en la evolución del estándar Internacional.

A través de las normas y recomendaciones que emanan desde la Federación Colombófila Internacional (FCI) a las Federaciones Nacionales de cada país vinculadas a la misma, en el tema que engloba el ámbito del estándar internacional, el modo de enjuiciar a las palomas mensajeras va evolucionando con el tiempo al igual que las palomas hacen lo propio alcanzando con notable destreza retos que antaño parecían imposible y que nos demuestra que todo sigue una constante evolución y progreso deportivo cuando las pruebas se diseñan con rigor y atendiendo a una serie de valores que favorecen cada día pasos adelante en el mundo de la competición en cualquier parte del mundo donde se practique la colombofilia organizada.

Por esa constante evolución y las enseñanzas que las palomas con un esfuerzo bien dirigido aportan, los especialistas en velar por preservar el arquetipo ideal constatan, reflexionan y comparten observaciones razonadas que influyen en los baremos con los que se miden tales valores en la paloma mensajera.

Con esas inquietudes por compartir experiencias, mejorar los puntos de vista e intentar ofrecer nuevas observaciones que puedan ser útiles a la colectividad, nace con voluntad de ser una herramienta de trabajo, la organización de congresos propiciados en nuestro país, por la Real Federación Colombófila Española, donde se aportan, debaten, comparten y se llega a conclusiones temas de interés general en la materia que nos ocupa.

Aplicar los criterios del estándar, es la labor de los jueces en el enjuiciamiento de cada ejemplar

Así, con esa vocación de servicio que aporta esta iniciativa, con actividades similares realizadas hasta la fecha, como jornadas de adecuación al estándar, seminarios, cursos de jueces o encuentros de jueces clasificadores españoles y portugueses en diferentes lugares de Portugal, nacen los congresos nacionales colombófilos, de los que hasta la fecha se han realizado dos en Madrid y estamos ante las puertas de celebración del tercero en Santa Cruz de Tenerife, de entre los que encontramos en sus conclusiones algunas consideraciones como las que vamos a señalar, tales como que el acercamiento a la biología y morfología fenotípica de la paloma mensajera es fundamental para la adecuada práctica de la colombofilia, al posibilitar un mejor conocimiento y criterio a la hora de seleccionar tanto un equipo de reproducción como a un equipo de vuelo en sintonía con las posibilidades reales de cada colombófilo en cuanto a espacios disponibles para las instalaciones y recursos adecuados en la práctica del deporte alado.

La especialización de los colombófilos en esta materia, el fomento de las exposiciones y la difusión de las mismas, favorece el acercamiento de la ciudadanía a la colombofilia y posibilita la incorporación de nuevos aficionados que garanticen los relevos generacionales. Con esa preocupación la Real Federación Colombófila Española se esfuerza en impulsar iniciativas en todas las regiones de España, considerando de interés cualquier vía válida para proponer constantemente una mejor preparación y especialización colombófila en aras del progreso que cada actividad humana requiere para su engrandecimiento y prosperidad y entre esos preocupaciones se encuentran los deseos de la Española de seguir estrechando lazos de colaboración en esta materia con todos los países que practican la colombofilia y abrir nuevas vías de comunicación en este sentido, que fomenten el intercambio de experiencias y nos enriquezcan colectivamente en interés de una mejor especialización y valoración de la colombofilia en general.

Anatomía y resultados deportivos van íntimamente unidos en la paloma mensajera

Así, la divulgación de las particularidades anatómicas y fisiológicas, la genética bien dirigida, los cruzamientos idóneos y la aspiración de perseguir siempre el más y mejor adecuado arquetipo de la paloma mensajera, crea, renueva y fomenta constantemente el compromiso de avanzar en la mejora de esta raza excepcional dotada de un gran y demostrado valor deportivo. Estos fines, que se constatan cada año en las pruebas programadas que se suceden en todo el mundo colombófilo, reflejan, de manera progresiva, un trabajo en la adecuada dirección, si comparamos la relación entre la aplicación del estándar y su beneficiosa influencia en los equipos de competición y las bondades de sus resultados en las pruebas exigidas.

Tal relación, anatómica por un lado y de resultados deportivos por otro, íntimamente ligados por la mejor sintonía posible, requiere constantemente una conveniente reglamentación actualizada de cara a las diferentes citas de las exposiciones que garanticen y convergen en la formación del más idóneo equipo nacional de cada anualidad. Además de ello, se ha comprendido la conveniencia de tener en el equipo organizador de las exposiciones, un veterinario que vele por el bienestar de las palomas recepcionadas, suministrando a las mismas, en el agua y comida cualquier solución que atenúe el estrés que produce en ellas el verse en las jaulas de exposiciones y en consecuencia, comparta precisas recomendaciones a los participantes, en su regreso a casa en los primeros días de llegada de nuevo de los ejemplares al palomar de origen.

Anatomía y resultados deportivos van íntimamente unidos en la paloma mensajera

Para todas estas cuestiones mencionadas y otras de igual importancia, se considera de interés aplicar siempre los criterios del estándar, tal como se recomienda desde las instancias internacionales (FCI), desechando en todo momento los criterios personales, unificando además las palomas estándar con las palomas deportivas, según las normas de clasificación de cada Grupo.

Compartiendo todo tipo de criterios contrastados en los encuentros que se proponen como en este caso los congresos, se tiende, en cada uno de ellos, a hacer observaciones contrastadas en diferentes experiencias, encaminadas a engrandecer, compartir y promover el conocimiento especializado sobre la paloma mensajera.

José Antonio Montesdeoca.


Descargar:

 Experiencias y observaciones

El lenguaje de las aves

Los cantos y otras llamadas de los pájaros no son simples y alegres diversiones. Forman un complejo sistema de comunicaciones, en el que los diversos sonidos constituyen varios tipos de mensajes.

Si los pájaros fueran de repente eliminados del mundo, la ausencia de sus cantos podría a su vez cambiar todo el aspecto de la naturaleza abierta. Las razones por las que nosotros estimamos tanto el canto de los pájaros son varias. Nos sentimos atraídos por su belleza, porque la asociamos con la primavera y todas las promesas que esa estación del año supone. Quizás su importancia se manifiesta en los versos de W. H. Davies.

“Yo no podía dormirme otra vez, con aquellos gritos salvajes.
Quería entrar pronto a su verde mundo:
Y entonces descubrir el lenguaje de sus pequeñas lenguas.
Para gritar de alegría viendo que el Este se convertía en oro.”

La idea de que el canto de los pájaros es frecuentemente una expresión de alegría irrefrenable, tiene cierta justificación científica. Pero también podemos comprobar el hecho que los cantos y las llamadas  de los pájaros no son simplemente un grito espontáneo, sino que son, de hecho un lenguaje en el que los gorjeos sirven para comunicarse unos con otros.

Las llamadas de alarma difieren según las circunstancias de su uso (véase dibujo siguiente). El “chink” (arriba en el oscilograma) es fácilmente localizado debido a su larga longitud de onda, breve duración y llamativo comienzo y final. El “Seeet” (abajo en el oscilograma) tiene una corta longitud de onda, larga duración y comienzos y finales imperceptibles que hacen que su dirección sea difícil de localizar.

Los sonidos que los pájaros emiten tienen dos funciones principales:

Desencadenar un estado emocional (bien sea previniendo, o galanteando, etc…) y transmitir informaciones precisas. Los sonidos en sí mismos pueden ser divididos convenientemente en dos categorías: notas de llamada y verdaderos cantos. En general las notas de la llamada características de la especie son heredadas, mientras que los cantos verdaderos pueden ser enteramente heredados y en parte aprendidos, o casi enteramente aprendidos.

La acción defensiva de los pequeños pájaros contra un depredador tiene dos formas que requieren dos tipos diferentes de mensajes auditivos. Cuando el enemigo está posado sobre un árbol (arriba en el dibujo) los pajarillos practican el “mobbing”: hormiguean alrededor del pájaro grande, emitiendo agudos “chinks” fácilmente localizables para advertir su presencia. Contra un halcón volando (dibujo de abajo) los pajarillos se esconden en el follaje y lanzan un grito de alarma de alto grado de elevación, el “seeet”, que resulta difícil de localizar (ver diagrama de la página siguiente).

Hemos estado realizando un detallado estudio de los cantos y llamadas de los pájaros durante varios años en la Estación Ornitológica de Madingley de la Universidad de Cambridge.

En esta investigación hemos utilizado magnetofones y un equipo electrónico para analizar los sonidos. El pájaro más interesante de nuestros estudios ha sido el pinzón común (Fringilla coelebs).

Las llamadas y los cantos del pinzón, ilustran con gran belleza algunas de las generalizaciones que somos ahora capaces de hacer en lo concerniente al lenguaje musical de los pájaros.

Una nota de la llamada de un pájaro, en contraste con su canto, resulta un sonido breve con una estructura acústica relativamente simple.

Su principal función, en el caso de los pájaros pequeños, es hacer una advertencia ante la presencia de un enemigo poderoso, tal como un halcón o una lechuza. Si el pájaro de presa se advierte claramente posado en un árbol, es corriente que los pájaros pequeños también se hagan notar, mediante una conducta  conocida con el nombre de “mobbing” (alboroto).

Lanzan un coro de gritos contra el depredador, “hablándole de diversas formas”. Si el pájaro de presa está volando, por otra parte, los pequeños pájaros corren hacia los arbustos más cercanos o hacia otro escondrijo, lanzando sus llamadas de alarma desde el escondite.

Las llamadas son muy diferentes en los dos casos. El mobbing de los pinzones hacia un depredador  posado se caracteriza por unos sonidos de tono relativamente bajo conocidos como “llamadas chink”. Pero cuando han huido para guarecerse, los machos dan una nota alta designada como  “seeet”*, destinada a causar también efecto en otros pinzones para que corran hacia el escondite más cercano y observando cautelosamente al halcón en el cielo.

*Pronunciación figurada: siiit (N. del T.).

Las llamadas de las diferentes especies son a veces notablemente parecidas. Arriba están diseñados tres pajarillos (el paro azul, muy relacionado con el paro americano, arriba; la calandria en el centro; y el pinzón abajo) junto con el oscilograma en su llamada en “seeet”. El oscilograma muestra el tiempo en segundos en la horizontal y en el eje vertical los kilociclos por segundo.

La diferencia más importante entre las dos llamadas es que la nota “chink” es fácilmente localizable mientras que con la “seeet” es extremadamente difícil hacerlo.

Las bajas frecuencias del “chink” son de una longitud de onda que permite a los dos oídos de un halcón (o de un hombre) detectar las diferencias de fase, la llamada también da indicios sobre su dirección, por las diferencias en la intensidad, y en el tiempo de llegada del sonido a los dos oídos, esto debido a que el sonido viene como pulsaciones aisladas.

Por otra parte, el “seeet” está compuesto por ciertas frecuencias altas, las cuales probablemente no dan suficientes datos para localizar la dirección por la diferencia de fase o intensidad y probablemente tampoco sirven para dar una pista por retardo temporal ya que comienzan y terminan imperceptiblemente, en vez de venir como un agudo golpe sexo (ver espectrograma de esta página).

Así que parece que la llamada “seeet” esta admirablemente ajustada para evitar pistas sobre la posición a cualquier clase de depredadores. Así es más efectivo que ningún otro sonido y puede servir para avisar a los pinzones recién nacidos.

El canto completo del pinzón macho realiza la función de mantener a otros fuera de su territorio y de atraer a las hembras sin pareja. No es tampoco inadecuado describirlo por la regla nemotécnica chip-chip-chip (pica-pica-pica); tell-tell-tell (di-di-di), cherry-cherry-cherry (cereza-cereza-cereza), tissy-chee-wee-oo*. Como el espectrograma de sonidos muestra el canto del pinzón es lo suficientemente complejo, no solo para identificar a las especies, sino que también permite una amplia variación individual , de tal forma que los pájaros individuales pueden reconocerse , incluso por los seres humanos, por su tono personal de afinación.

*Pronunciación figurada: chip-chip-tel-tel-chirri-chirri-chirri-tsi-chi-ui-vu (N. del T.).

El estudio de estos cantos es extremadamente interesante desde el punto de vista de la herencia y el aprendizaje. Tenemos la evidencia de que incluso cantos complejos pueden depender primariamente de factores heredados por el pájaro.

Por ejemplo, los espectrogramas de sonidos del chochín europeo y del chochín de invierno americano son muy parecidos. Es posible que los caracteres del sonido de algunos pájaros residan en modelos innatos de actividad del sistema nervioso central.

Los cantos de diferentes pájaros de la misa especie tienen patrones similares, pero pueden mostrar llamativas diferencias individuales. Arriba están los oscilogramas de los cantos de tres pinzones distintos. Las fases en las que los cantos se dividen están marcadas por líneas de puntos.

Por otra parte, cualquiera que con el oído entrenado haya escuchado con atención el canto de los pájaros podrá detectar diferencias individuales. Hemos demostrado ampliamente, mediante experiencias con pinzones, que esas diferencias individuales no son la expresión de diferencias genéticas, sino del desarrollo de aprendizaje durante la vida temprana del pájaro. Este problema fascina a los ornitólogos de Inglaterra y Alemania desde el  siglo XVIII, pero su estudio preciso sólo ha sido posible en los últimos años, cuando aparatos para el análisis preciso de los sonidos han podido ser construidos.

Cuando el pinzón joven es sacado de su nido y educado separadamente, de tal forma que no pueda oír el canto de los pinzones, el desarrollo de su canto está tremendamente dificultado. El pájaro eventualmente, produce un sonido de duración normal (dos o tres segundos), pero se equivoca al dividir la primera parte del sonido en frases, tal y como lo haría un pinzón educado normalmente, o al terminar sus cantos con la compleja floritura final  tissy-chee-wee-oo que es una de las características más llamativas del pinzón silvestre.

La dirección de la que viene un sonido puede juzgarse de varias maneras. Las longitudes de onda comparables a la anchura de la cabeza del pájaro dan diferencias de fase a sus dos oídos (arriba). Ondas cortas pueden ser bloqueadas en la cabeza de tal forma que el oído más distante reciba menos energía (abajo).

El sonido simple y restringido del pájaro aislado, puede ser tomado como representación de las bases heredadas del canto del pinzón. Ahora bien, si dos o más pájaros adultos son colocados juntos en una habitación, sin que en su infancia hayan tenido oportunidad de oír a pinzones experimentados, desarrollan sonidos más complejos.

El cantar juntos produce una estimulación mutua que favorece el aumento de complejidad. El grupo de pájaros construirá por imitación mutua, un canto distintivo común. Los miembros del grupo se ajustan tan estrechamente a este canto que es muy difícil el distinguir los cantos de uno y de otros, incluso con el más preciso análisis electrónico.

Sus sonidos pueden ser tan complejos como los de pinzones salvajes.

¡Pero prácticamente no se parecen en nada al característico canto del pinzón!

Hay un periodo, corto y crítico, de 6 semanas hacia el onceavo mes de vida, durante el que el pinzón desarrolla su canto. Una vez que este periodo crítico finaliza, el canto está fijado de por vida; después de este periodo, un pájaro no modificará su canto aunque toda su vida la pase oyendo cantos diferentes. Continuará, año tras año, cantando sólo el canto o los cantos que aprendió cuando era más joven.

Tales experiencias nos muestran lo que ocurre en un ambiente natural, los jóvenes pinzones deben ciertamente aprender algunos detalles del canto de sus padres u otros pájaros adultos, a las pocas semanas de vida. En esta etapa, el joven pájaro aprende a dividir su canto en dos o tres fases con una floritura al final. Pero sólo en el periodo crítico de aprendizaje, durante la primavera siguiente, el pájaro desarrolla los detalles finos de su canto.

Es entonces cuando el joven pinzón salvaje canta por primera vez en un territorio en competencia con los vecinos de su propia especie, y está demostrando que aprende detalles del canto por medio de estos vecinos. Puede aprender dos o tres cantos diferentes, a veces incluso más, de los vecinos de diferentes lugares del territorio.

Muchos observadores en el campo, han observado dialectos locales en el canto de una especie dada.

Así pues, el canto completo del pinzón es una simple integración de caracteres innatos y aprendidos, los innatos suministran la base a los aprendidos. Mientras el pinzón aislado puede, como hemos visto, cantar de formas muy extrañas, los pinzones normales están circunscritos a la forma general del canto del pinzón característico de la localidad, aunque pueden desarrollar pequeñas variaciones de detalle.

El oído interno de un pájaro contiene la cóclea (A) un órgano auditivo, y lo canales semicirculares muy desarrollados (B) que dan el agudo sentido del equilibrio necesario para volar.

El pinzón como muchos otros pajarillos, tiene un subcanto que consiste en una secuencia irregular de chirridos y repiqueteos. Este subcanto, en contraste con el canto completo, es generalmente emitido desde el escondite y parece no tener (o muy poco) una función comunicativa. Escuchándolo al principio de la primavera, parece estar asociado en algún grado con la ascendiente producción de hormonas sexuales por las gónadas. El subcanto en cierto sentido, constituye el material con el que se construye el verdadero canto.

Contiene un rango de frecuencias mucho mayor que el canto verdadero, y los pájaros eliminan algunas de esas frecuencias en su canto verdadero. Esto sugiere una cierta analogía con la forma en que los niños humanos aprenden a hablar. Un niño producirá todos los sonidos posibles que sus mecanismos vocales le permiten, pero a medida que crece, deja de producir aquellos sonidos que no escucha nunca ni de sus padres, ni de nadie alrededor.

Todo el mundo sabe que muchos pájaros son buenos imitadores; junto a la cotorra parlanchina está el sinsonte americano, el estornino y otras especies europeas. A su propio canto innato, los pájaros le añaden cantos y frases de gran variedad de otras especies y a veces incluso sonidos de origen inanimado (la función biológica de esta imitación permanece aún oscura): si el canto del estornino, por ejemplo, es una proclama territorial como el del pinzón, la imitación de otras muchas especies podría inducir a confusión. Hemos descubierto recientemente que un pinzón enjaulado con canarios puede introducir en su subcanto una buena imitación de la fase del canario, pero nunca el canto entero.

Las razones de esta restricción son totalmente desconocidas. Se está estudiando, sin embargo, y esperamos que las investigaciones en curso, aclaren las relaciones entre los cantos y los subcantos.

Acabamos de comenzar un estudio muy interesante de los sonidos de pájaros híbridos nacidos de dos especies diferentes. Un resultado curioso y llamativo es que los híbridos a veces son mejores imitadores que sus propios padres. Por ejemplo, el canto de un pájaro híbrido de un pinzón amarillo y de un pinzón verde, es una imitación perfecta del canto de un pinzón distinto, oído por el pájaro desde su aviario.

Se ha dicho que la mayoría de la gente tiende a pensar que el canto del pájaro es una liberación emocional en lugar del proceso de comunicación que realmente es. En realidad, la posibilidad de que los pájaros canten por placer no está, ni mucho menos, descartada. Existen pruebas nada despreciables de que los cantos de algunos tordos, cerrojillos y ruiseñores exhiben una mejoría estética elaborada más allá de lo que sus necesidades biológicas requieren. Sin duda alguna, la pureza del tono que caracteriza a los mejores cantores es potencialmente ventajosa para ellos, puesto que les ayuda a proveerse de una dimensión adicional para su distinción.

Por otra parte, hemos visto que parece que no existe una recompensa inmediata a la imitación del canto de los pájaros, y que a menudo, la competición y la ejecución de los cantos debe ser por sí misma una recompensa suficiente para el pájaro. Mucho de ello, desde luego, debe ser una simple parte del proceso de aprendizaje por “ensayo y error”, pero en estos casos de imitación vocal, en la que nuevas frases se producen sólo después de un largo retraso y aparentemente sin práctica específica, otras influencias deben desempeñar algún papel.

Autor:

  1. H. Thorpe (octubre de 1956).

Descargar:

 El lenguaje de las aves

La orientación de las palomas

Recientes descubrimientos han echado por tierra las anteriores explicaciones acerca de cómo descubren las palomas el camino de vuelta a casa desde lugares muy distantes. Es muy probable que tengan más de un sistema de orientación para determinar su dirección.

¿Cómo puede una paloma descubrir el camino de su palomar desde cientos de kilómetros de distancia?

La respuesta no está en la existencia de marcas visibles en el suelo, palomas transportadas a zonas que no han visto antes, en jaulas cubiertas, no tienen grandes problemas para hallar su camino de vuelta. Tampoco constituye una respuesta totalmente satisfactoria la capacidad del pájaro para determinar direcciones de orientación utilizando como referencia el sol o el campo magnético terrestre. Aún cuando una paloma puede determinar las direcciones de la brújula.

¿Cómo puede conocer cuál es el camino de vuelta a casa?

Aunque la habilidad de la paloma para volver a casa ha despertado desde hace tiempo la curiosidad del hombre, la historia completa de cómo se guía el pájaro sigue siendo un misterio, sin embargo , se ha aprendido mucho acerca de la capacidad de orientación de la palomas en las dos últimas décadas, particularmente en los últimos seis años.

La paloma en una cámara de aislamiento ha sido preparada para probar su poco frecuente capacidad sensorial. La paloma tiene colocados dos electrodos que van a unos cables que le producen un shock eléctrico débil durante el test, y otros dos cables están conectados con electrodos que recogen los latidos del corazón del pájaro. La paloma está sujeta por una especie de arnés que le impide moverse. En un experimento típico, el pájaro recibe un shock después de un estímulo específico, que podría ser un cambio en la potencia de un campo magnético inducido, un cambio de la presión atmosférica o un cambio en el plano de polarización de la luz que incide sobre el ojo de la paloma.
Si el pájaro es capaz de apreciar los cambios en el estímulo, comienza a anticiparse al shock y su corazón late más deprisa al comienzo del estímulo, que es aplicado a intervalos irregulares de tiempo. Experimentos en el laboratorio del autor indican que la paloma es capaz de percibir pequeñas fluctuaciones de la presión atmosférica.
Además, las palomas, corno las abejas, pueden detectar cambios en el plano de luz polarizada. La fotografía se hizo con una máquina fotográfica colocada dentro de la cámara de aislamiento.

La moderna paloma mensajera, descendiente de varias razas anteriores, se desarrolló en Bélgica a mediados del siglo XIX. Hoy además de servir para llevar mensajes, las palomas mensajeras son utilizadas en carreras de competición. Este deporte está muy extendido y es muy popular en Europa, y también se ha asentado firmemente en muchas partes de Estados Unidos. A menudo participan varios miles de palomas en una sola carrera. Las aves son transportadas a un punto determinado generalmente a una distancia de 100 a 600 millas, y entonces son soltadas simultáneamente. Después de que los dueños de las aves han registrado el tiempo de llegada a casa, utilizando mecanismos especiales diseñados con este fin, se calcula la velocidad de cada ave para conocer los vencedores .es corriente registrar velocidades de 80 km /h; las mejores palomas pueden recorrer hasta 1000 km en un sólo día.

Lentes de contacto mate son colocadas en los ojos de la paloma antes de una liberación de prueba. Cuando están cubiertos los dos ojos de la paloma con las lentes, es incapaz de ver objetos que estén a más de unos metros de distancia. Las palomas-control tienen lentes transparentes en sus ojos y son liberadas a la vez en el mismo sitio. Los experimentos han demostrado que las palomas que llevaban lentes mates eran capaces de orientar su vuelo en dirección a su hogar cuando eran liberadas en un sitio distante, y que además algunas palomas eran capaces de volver al palomar. Las lentes utilizadas normalmente están hechas con una gelatina que se disuelve a las pocas horas.

La notable habilidad de las palomas para hallar el camino de vuelta a casa se ha conocido al menos desde que se comenzó a escribir la historia. Los ejércitos de los antiguos persas, sirios, egipcios y fenicios enviaban mensajes por medio de palomas desde los campos de batalla. Se sabe que existía la comunicación regular mediante palomas en tiempos de Julio César.

Durante el cerco de París, en 1870, los parisienses recibieron más de un millón de mensajes gracias a las palomas que habían sido sacadas de la ciudad en globos. Las palomas prestaron servicios tan valiosos en ambas guerras mundiales que se erigieron monumentos en su honor e Bruselas y en la ciudad francesa de Lille.

Para estudiar la orientación nocturna de las palomas, se liberan palomas con radiotransmisores colocados en su dorso, y se las sigue con un radiorreceptor desde un camión. En esta exposición se utilizaron tres flashes sucesivos de luz para iluminar a la paloma que volaba.

En Estados Unidos fueron destacadas y exhibidas tras su muerte algunas palomas “heroicas”; están expuestas en el ArmySignal Corps Museum y en el Museo Nacional.

En 1949, Gustav Kramer y sus estudiantes del Instituto Max Plank de Biología Marina de Wihelmshaven, en Alemania, demostraron que una paloma en una jaula circular con recipientes de comida idénticos colocados a intervalos regulares alrededor de su periferia; podía fácilmente ser entrenada para ir hacia un recipiente de comida en una dirección determinada, por ejemplo hacia el noroeste, aún cuando se hiciera girar la jaula y se cambiase el paisaje circundante. Descubrieron que la capacidad de la paloma para determinar una dirección dependía de que el pájaro fuera capaz de ver el sol. Bajo un cielo cubierto la paloma elegía los recipientes de comida al azar. Si se cambiaba la posición aparente del sol mediante espejos, la elección de camino hacia los recipientes de comida se alteraba de manera equivalente.

Es evidente que si las aves pueden utilizar el sol como brújula para determinar la dirección, deben de ser capaces de compensar el cambio en a posición aparente del sol durante el día. En el Hemisferio Norte el sol sale por el este, se mueve al sur a mediodía y se pone por el oeste. Si una paloma va a determinar una dirección particular, no puede limitarse a seleccionar un ángulo constante con respecto al sol. Debe cambiar el ángulo relativo unos 15 grados por hora, que es la velocidad media de cambio de la posición del sol durante el día. En pocas palabras, el ave debe tener un sentido exacto del tiempo, un reloj interno, y este reloj debe estar acoplado con la posición del sol en el cielo para que sea posible una determinación precisa de la dirección a partir del sol.

De una forma sencilla, pero elegante, Kramer demostró que los pájaros ciertamente compensan el tiempo cuando utilizan el sol como brújula. Entrenó algunos pájaros, en este caso estorninos, para que utilizaran el sol para ir en una dirección particular para llegar a un recipiente de comida. Luego sustituyó el sol por una luz fija. Los estorninos respondieron a la luz como si se moviese 15 grados por hora. Como la luz en realidad estaba fija, la orientación de los pájaros se desviaba aproximadamente 15 grados por hora.

Klaus Hoffman, uno de los discípulos de Kramer, dio un importante paso en la demostración del papel del reloj interno en la orientación por medio de la brújula solar.Guardó estorninos durante varios días en habitaciones cerradas, en las que se encendían luces artificiales seis horas después de la salida del sol y se apagaban seis horas después de la puesta del sol. Es sabido que el reloj interno de la mayoría de los organismos puede ser cambiado a in nuevo ritmo de esta manera, el proceso es muy similar al que experimenta el hombre cuando vuela de Estados Unidos a Europa en pocas horas y tarda varios días en adaptarse al tiempo europeo.

Cuando los estorninos cuyos relojes internos habían sido retrasados 6 horas, fueron sometidos a prueba en una jaula circular bajo el sol real, seleccionaron una orientación de 90 grados a la derecha de la dirección original del entrenamiento.

Puesto que sus relojes internos estaban desfasados un cuarto de día con respecto al tiempo solar, cometieron un error de un cuarto de círculo en la selección de los recipientes de alimento.

La hipótesis del campo magnético, propuesta hace más de un siglo, había estado abandonada hasta hace muy poco, pues los primeros experimentos no habían podido demostrar que poniendo imanes a las palomas éstas se desorientan. Pruebas recientes, sin embargo, demuestran que 145 palomas con imanes atados se desorientan cuando son liberadas en un sitio desconocido y bajo un cielo totalmente nublado’, pero no se desorientan cuando el sol es visible. Palomas control con barras de latón atadas muestran muy poca diferencia en cuanto a su orientación media de desaparición, ya sea con solo con tiempo nublado. La orientación de desaparición de palomas individuales, tal como la determina un observador con binoculares, está indicada por círculos negros. La línea de puntos indica la orientación correcta al hogar. El vector medio, o tendencia direccional, de todos los pájaros de un grupo de prueba se representa con una flecha. La longitud de este vector es una representación estadística del grado de acuerdo entre los pájaros para seleccionar una dirección. Un acuerdo total daría una longitud vectorial igual al radio de la circunferencia; cuanto más diversas son las direcciones de salida. más corto será el vector.

Aunque Kramer y sus colegas habían demostrado claramente que algunos pájaros, incluidas las palomas pueden utilizar el sol como brújula, el descubrimiento en sí mismo no puede explicar cómo vuelven a casa las palomas.

Como he indicado, la vuelta a casa requiere algo más que una brújula. Si le llevaran a usted a cientos de kilómetros dentro de un territorio desconocido, le dieran solamente una brújula magnética y le dijeran que comenzara a andar hacia casa, no sería capaz de llegar a ella. Incluso aunque pudiera determinar dónde está el norte, usted no sabría dónde estaba con respecto a su casa, y por lo tanto la información de la brújula le sería prácticamente inútil. En 1953, G.T.T. Matthews, que trabajaba entonces en la Universidad e Cambridge, sugirió que las palomas obtenían del sol mucha más información que la proporcionada por la orientación de una brújula.

Enunció la hipótesis de que el sol les suministra toda la información que necesitan para conseguir una auténtica navegación bicoordenada. En pocas palabras , al ser liberada una paloma en un lugar distante, podría determinar su desplazamiento norte-sur con respecto a su casa observando el movimiento del sol a lo largo del arco que describe en el cielo, extrapolándolo a la posición del sol almediodía en ese arco, midiendo la altura del sol a mediodía y comparándola con la altura del sol en su casa (como el pájaro lo recordaba).Si la altura del sol a mediodía en el lugar de liberación era menos que en su casa, el pájaro sabría que estaba al norte de la misma; si el sol estaba más alto que en su casa, el pájaro sabría que estaba al sur de su hogar.

Para calcular el desplazamiento este-oeste, el pájaro determinaría la hora solar observando la posición del sol en un arco en el lugar de liberación, comparando la hora local, con la de su casa como le indicaba su reloj interno.

Una hora local adelantada sobre la de casa indicaría que el pájaro estaba al este de su hogar; si la hora local estaba retrasada con respecto a la de casa el pájaro estaría al oeste del hogar. Así Matthews, el pájaro determinaría su desplazamiento norte-sur a partir de la altura del sol, y su desplazamiento este-oeste por la diferencia de hora; la combinación de estos datos indicaría la dirección se su casa (ver la siguiente ilustración).

La hipótesis del arco solar fue propuesta por G. V. T. Matthews, de la Universidad de Cambridge, en 1950 para explicar cómo las palomas podían obtener únicamente del sol toda la información requerida para determinar su alejamiento norte-sur y este-oeste del hogar.Por ejemplo, si una paloma fuera liberada a mediodía en un sitio desconocido que está al sudoeste de su palomar, el pájaro observaría el movimiento del sol y rápidamente extrapolaría el arco solar en el cielo hasta la posición de mediodía. Podría entonces comparar la altura del sol a mediodía con el recuerdo de la altura del sol a mediodía en casa.
Como el pájaro está al sur del hogar, el sol estará más alto en el lugar de liberación y la paloma sabría que tiene que volar hacia el norte para-que el sol aparezca más bajo. Para determinar el desplazamiento este-oeste, la paloma compararía la posición del sol en el lugar de liberación con la posición que el sol debería tener en relación con su reloj interno.
En este caso, el reloj interno del pájaro le informaría que en el hogar es mediodía.
El sol en el lugar de liberación, sin embargo, está a menor altura que la que tiene a mediodía; así el pájaro sabe que debe volar hacia el este. Combinando las dos desviaciones; el pájaro sabría que debe comenzar a volar hacia el nordeste para alcanzar su palomar.

La hipótesis del arco solar de Mattews supuso un importante estímulo para investigar más a fondo el regreso de las palomas y constituyó la base de muchos de los experimentos realizados en la década siguiente. Desgraciadamente, sin embargo, casi todos los resultados de estos experimentos contradecían la hipótesis, y los investigadores dedicados actualmente al estudio de la orientación de las palomas ya no la consideran probable. Las pruebas contra la hipótesis son tantas que apenas podemos tratarlas aquí. Por el momento haré solamente mención de un experimento para ayudar al lector a comprender alguna de las más recientes investigaciones.

Klaus Schmidt-koening, otro de los discípulos de Kramer, demostró en 1958 que cuando las palomas cuyos relojes internos han sido cambiados artificialmente son liberadas en un lugar distante, su selección inicial de la dirección también está cambiada.

Su orientación de desaparición (la orientación hasta que desaparecen de la vista de un observador que utiliza binoculares de gran potencia) se desvía con respecto a la de las palomas normales, unos 15 grados por cada hora alterada en el reloj interno de las aves.

Las perturbaciones del campo magnético terrestre causadas por la actividad solar parecen afectar a la elección inicial de la orientación de las palomas cuando son liberadas en un lugar distante y en condiciones en las que hay luz solar. La escala del índice K es utilizada para indicar el grado de actividad magnética, variando desde el reposo (menos de 2) hasta una tormenta magnética importante (6 o más). En 1972, la liberación de una serie de palomas desde un lugar a 72 kilómetros de los palomares de la Cornell University reveló que cuando aumenta el grado de perturbación magnética, la orientación de desaparición de los pájaros se inclina hacia la izquierda, observándola desde una posición orientada hacia el hogar (curva negra). En este lugar de liberación, el cambio hacia la izquierda hizo que la orientación de desaparición de los pájaros se aproximase más a la orientación correcta del camino a casa, pero hubo éxito en la vuelta al palomar. En otra serie de tests, palomas de un palomar distinto fueron liberadas desde un lugar al oeste de su casa. Se observó una desviación similar hacia la izquierda de la orientación de desaparición al aumentar las perturbaciones magnéticas (curva de color). En este caso la desviación hacia la izquierda hizo que las orientaciones de desviación se alejaran de la verdadera.

Examinemos una prueba referente a palomas con el reloj cambiado para comprobar si los resultados están de acuerdo con los que podrían predecirse se la hipótesis del arco solar fuera cierta .supongamos que cambiamos el reloj interno de los pájaros retrasándolo 6 horas y entonces lo soltamos a mediodía 100 millas al sur de su casa. De acuerdo con la hipótesis del arco solar, los pájaros observarían que es mediodía en el lugar de la liberación, pero su reloj interno les diría que son las 6:00 A.M. en el hogar.

Deberían reaccionar, por lo tanto, como si estuvieran a miles de illas al este del hogar, y deberían comenzar a volar casi directamente hacia el oeste .Cuando llevamos a cabo realmente este experimento, sin embargo, los pájaros desaparecieron casi en línea recta hacia el este, exactamente por el lugar opuesto al previsto por la hipótesis del arco solar (ver la siguiente ilustración).

Las pruebas de las dos hipótesis de navegación solar fueron realizadas con palomas cuyos relojes internos habían sido retrasados 6 horas alterando sus períodos día-noche en el laboratorio.De acuerdo con la hipótesis del arco solar, cuando se lleva a las palomas con el reloj cambiado al sur de su palomar y se las libera a mediodía, su reloj interno les dice que son las 6:00 A. M. en su casa. Al observar que el sol en el lugar de liberación está demasiado lejos de su arco para las 6:00 A. M., deberían volar hacia el oeste (arriba a la izquierda).
La hipótesis del modelo alternativo del “mapa y brújula” sugiere que las palomas saben donde se encuentran con respecto al hogar gracias a una especie de mapa, y que sólo utilizan el sol como brújula de dirección. Su reloj interno dice que son las 6:00 A. M,
Y por consiguiente suponen que el sol está al este. Como el sol está realmente al sur, deberían comenzar a volar hacia el este, pensando que esa dirección es el norte (abajo a la izquierda).
Cuando se realizó el experimento, las palomas con el reloj cambiado volaron hacia el este, de acuerdo con la hipótesis del mapa y la brújula, y contradiciendo la hipótesis del arco solar. Las palomas normales liberadas en el mismo sitio partieron en dirección correcta hacia su hogar (derecha).

¿Existe alguna manera de explicar estos resultados? La respuesta es afirmativa, pero para hacerlo debemos cambiar la hipótesis del arco solar te Mattews a un modelo alternativo propuesto por Kramer.

Kramer recalcó que todas las pruebas apoyan la conclusión de que las palomas solamente utilizan el sol como brújula, y nada más. Parecen comportarse de manera análoga al hombre que utiliza un mapa y una brújula, como si determinaran primero por medio de algún tipo de mapa cuál es su posición relativa con respecto al hogar y en qué dirección deben volar para llegar a él, y lego utilizarán la brújula solar para localizar dicha dirección.

Como Kramer nunca pudo explicar cuál podía ser la fuente de información que serviría como mapa, imaginemos a modo de ejemplo que antes de liberar cada paloma le susurramos al oído “el hogar está hacia el Norte”. Ahora el pájaro debe utilizar su brújula solar para localizar el Norte. Su reloj interno señala las 6:00 A.M., cuando el sol debería estar al este, desde este punto el Norte debería estar aproximadamente a 90 grados del sol en la dirección contraria de las agujas del reloj. Recordemos, sin embargo, que el reloj del pájaro está 6 horas retrasado; en realidad es mediodía, cuando el sol está al Sur. Por  tanto, la elección de una orientación de 90 grados en la dirección contraria de las agujas del reloj con respecto al sol hará que el pájaro vaya hacia el Este y no al Norte.

Resumiendo, podemos decir que no importa la combinación de direcciones y cambios en el reloj que utilicemos en nuestros experimentos para que los resultados coincidan con las predicciones del modelo del mapa y brújula de Kramer, y no con la hipótesis del arco solar de Matthews.

Dado que el uso de la brújula solar en la orientación de la paloma era el único hecho bien determinado, hubo una tendencia de muchos investigadores en los años 60 a suponer que el sol es esencial en la orientación hacia el hogar en un lugar de liberación desconocido. Varias discrepancias, sin embargo, nos llevaron a mis colegas y a mí, en la Universidad de Cornell, a dudarlo.

En primer lugar, conocía numerosos casos de carreras rápidas de palomas cuando el cielo estaba muy nublado. Segundo nuestras palomas parecían orientarse bien bajo las nubes si habían volado previamente en las cercanías del hogar en tiempo lluvioso. Tercero, las pruebas publicadas de que las palomas se desorientaban con el cielo muy cubierto no erar enteramente consistentes, y cuarto nosotros y otros autores habíamos sido capaces de hacer que volvieran a casa durante la noche.

El seguimiento por radio de las palomas es realizado con un receptor en el suelo en el fugar de liberación o a veces por un receptor en un avión. Se colocan un transmisor de FM y una batería en el dorso de la paloma (arriba). La antena de 45 cm cuelga detrás de la cola del pájaro mientras éste vuela. Los datos del seguimiento por radio revelan que las palomas no continúan volando en línea recta después de abandonar el lugar de liberación, sino que frecuentemente alteran su curso. Se compara la orientación de desaparición de 8 palomas, tal como la determinaron observadores con binoculares, y la orientación determinada simultáneamente por radio desde el lugar (abajo). La escala de los dos círculos es arbitraria. El seguimiento visual puede extenderse a dos o tres kilómetros, según la altura de vuelo del pájaro. Las señales de radio alcanzan 13 Km. o más. La línea de puntos indica la verdadera dirección al hogar.

Comenzamos, pues, a revisar la importancia del sol en la orientación de las palomas. En nuestros experimentos más importantes utilizamos también palomas con el reloj cambiado. Como era de esperar, cuando las palomas cuyos relojes internos habían sido adelantados o atrasados seis horas fueron liberadas con el sol, su orientación de desaparición tuvo unos 90 grados de desviación a la derecha o a la izquierda con relación a las palomas control cuyo reloj interno no estaba cambiado.

Cuando las palomas eran liberadas con el cielo totalmente cubierto, sin embargo, los resultados eran bastante diferentes: tanto los pájaros control como los que tenían el reloj cambiado desaparecían hacia casa y no había ninguna diferencia significativa en su orientación. Ocurría esto aún cuando el lugar de liberación fuera totalmente desconocido para las palomas.

Estos resultados nos llevaron a varias conclusiones:

1- Las palomas acostumbradas a volar con mal tiempo son capaces de orientarse hacia casa con el cielo totalmente nublado. Como no hay diferencia entre la orientación de las palomas control y las del reloj cambiado en estas condiciones, es evidente que no son capaces de ver el sol a través de las nubes y por tanto ya no utilizan la brújula solar.

2- Debe existir redundancia en el sistema de orientación de las palomas .utilizan la brújula solar cuando está disponible, pero la pueden sustituir por información de otras fuentes cuando no lo está.

3- La información alternativa utilizada en lugar de la brújula solar no necesita un tiempo de compensación.

4- El sistema alternativo no puede ser una orientación por señales familiares, ya que las palomas pueden orientarse correctamente hacia casa con el cielo nublado incluso en un territorio distante y totalmente desconocido.

El reconocimiento del hecho de que las palomas son capaces de utilizar indicaciones alternativas, dependiendo de  las circunstancias que existan, significaba que los resultados de muchos de los experimentos más antiguos no se podían aceptar como válidos por más tiempo.

Por ejemplo si un experimentador alteraba el elemento A mientras mantenía las demás condiciones en el óptimo, y si las palomas continuaban orientándose bien, podían haber utilizado otra pista B como alternativa de A. De forma similar, si B  es alterado, mientras se mantienen los restantes elementos, el animal puede haber seguido la pista A en lugar de la pista B. Resumiendo, nos podríamos haber equivocado si de esos experimentos hubiéramos sacado la conclusión de que los elementos A y B no formaban parte del sistema de orientación de las palomas. De hecho, tales experimentos solamente muestran que ni A ni B aislados son esenciales para una correcta orientación bajo las condiciones particulares de la prueba.

Este tipo de razonamiento nos llevó a realizar experimentos en los que variábamos algunos posibles elementos de orientación simultáneamente, pensando que si podíamos interferir bastante al mismo tiempo podríamos llegar a conocer qué elementos eran los más importantes y como interaccionaban unos con otros.

Percepción de la luz polarizada por la paloma, comprobada en el laboratorio del autor por Melvin L. Kreithen. Con electrodos para administrar shocks eléctricos y para detectar el ritmo cardiaco, la paloma es sujetada con una especie de arnés y colocada en una cámara giratoria. La luz se proyecta a través de un filtro polarizador en una montura rotatoria y luego a través de una pantalla de proyección no polarizánte. Parte de la luz entra en la cámara de aislamiento a través una ventanita y. llega alojo de la paloma. La luz viene a intervalos. En algunos ensayos, que también fueron determinados al azar, el filtro de polarización comienza a girar después de 11 segundos; en otros, no. se hizo así. Cuando el filtro gira, la paloma recibe un shock al final de la señal visual. Cuando el filtro no gira, no se produce shock. Después de un número de pruebas, el ritmo cardíaco de la paloma comienza a subir rápidamente al comienzo de la rotación del filtro polarizado, indicando que el pájaro es capaz de sentir el cambio en el plano de luz polarizada y prevé el shock que va a venir. Se muestran abajo registros de una serie de tests de una paloma. Las columnas coloreadas indican el intervalo durante el que gira el filtro de polarización. En los controles durante el intervalo correspondiente (a la derecha, línea de puntos) no tiene lugar rotación.

Decidimos en primer lugar revisar la vieja idea de que los pájaros podían obtener información direccional del campo magnético de la Tierra. Aunque se había conocido esta hipótesis durante más de un siglo, no existían pruebas  a su favor y había muchas en contra .Con todo, nos pareció interesante examinarla de nuevo, ¡y lo fue!. Cuando repetimos los antiguos experimentos de poner barras magnéticas a las palomas para distorsionar el campo magnético que las rodea, descubrimos , como lo habían hecho otros antes que nosotros, que los pájaros no tenían ninguna dificultad para orientarse en los días de sol. Cuando realizamos las liberaciones de prueba en días completamente nublados, sin embargo, los pájaros que llevaban imanes solían desaparecer en direcciones al azar mientras que los pájaros control, que llevaban barras de latón del mismo tamaño y peso, encontraban el camino de casa correctamente. Algunos otros investigadores han repetido luego estos experimentos con los mismos resultados.

Más recientemente, Charles Wallcott, de la Universidad del estado de New York en StonyBrook, y su discípulo Robert Green, han dado un paso más. En vez de trabajar con barras magnéticas, pusieron en la cabeza de la paloma una pequeña bobina Helmholtz en forma de corona y otra alrededor del cuello como un collar. La energía proporcionaba una batería colocada en el dorso del pájaro. Este mecanismo permite inducir un campo magnético relativamente uniforme en la cabeza del pájaro.se puede hacer que la dirección del campo magnético inducido vaya hacia arriba o hacia abajo a través de la cabeza del pájaro simplemente uniendo la batería de modo que la corriente circule en las bobinas e el sentido de las agujas del reloj o en el contrario. Cuando el sol era visible, Walcott y Green descubrieron que la dirección del campo magnético inducido no afectaba a la capacidad de la paloma para orientarse hacia casa. Con el cielo totalmente nublado, sin embargo, la dirección del campo magnético incluido producía un efecto dramático: cuando el polo norte de una brújula situada en el campo inducido apuntaba hacia arriba, las palomas volaban en dirección casi totalmente contraria al hogar, mientras que cuando apuntaba hacia arriba el polo sur de la brújula situada en el campo inducido, las palomas se orientaban hacia casa.

Bobinas de Helrnholtz en la cabeza y en el cuello de la paloma. Inducen un campo magnético uniforme a través de su cabeza. Las bobinas reciben corriente de una pequeña batería de mercurio en el dorso del pájaro. La dirección del campo inducido puede cambiarse simplemente invirtiendo las conexiones de la batería. La fuerza del campo magnético se puede variar controlando la cantidad de corriente que pasa a través de las bobinas

Las palomas con bobinas Helrnholtz en las que la corriente discurre en un sentido contrario a las agujas del reloj (apuntando hacia arriba, el polo sur de una brújula situada en el campo magnético inducido) vuelan casi directamente hacia casa, haga solo esté nublado.
Cuando la corriente de las bobinas va en el sentido de las agujas del reloj (apuntando hacia arriba el polo norte de la brújula situada en el campo magnético inducido) las palomas vuelan hacia casa los días con sol, pero los días nublados se desvían casi 180 grados de la dirección del hogar. Estos resultados fueron obtenidos en varios experimentos dirigidos por Ch. WaIcott y R. Green, de la Universidad del Estado de Nueva York, en Stony Brook.

Nuestros resultados, junto con los de Walcott, sugieren que la información magnética puede desempeñar un papel en el sistema de orientación de las palomas. Esto coincide con el reciente descubrimiento de Friedrich Merkel y WolgangWiltischki, de la universidad de Frankfurt, de que los petirrojos europeos puestos en jaulas circulares pueden utilizar elementos magnéticos para orientarse en una dirección determinada. William Southem, de la Universidad del Norte de Illinois, ha señalado también que la orientación de las gaviotas de pico anillado está influenciada por la actividad magnética.

Recientemente Martín Lindauer y Hernán Marín, de la Universidad de Frankfurt, han demostrado que las abejas dan respuestas de orientación a fuentes magnéticas varios miles de veces más débiles que el campo magnético terrestre. Hasta hace pocos años los biólogos estaban debatiendo si había algún organismo que pudiera detectar un campo magnético tan débil como el terrestre (aproximadamente de medio gauss).

Las respuestas de las abejas de la miel a los estímulos magnéticos nos hacen pensar ahora si será una gamma, el límite más bajo. Ciertamente, un estudios que mis colegas y yo hemos realizado hace poco nos hace pensar que la sensibilidad de detección magnética de las palomas puede rivalizar con la de las abejas .en cuatro largas series de tesis durante un periodo de tres años  hemos descubierto que las fluctuaciones de menso de 100 gammas (y probablemente de menos de 40 gamas)  en el campo magnético terrestre , debidas a las tormentas solares y a las manchas solares, parecen producir un efecto pequeño , pero significativo , en la elección de las plomas de una orientación inicial en el lugar de su liberación.

La pregunta de cómo detectan los organismos los estímulos magnéticos aún no está contestada. Tenemos muy poca idea del aspecto que pueda tener un órgano sensorial magnético, o incluso en qué parte del cuerpo podríamos encontrarlo. Como el flujo magnético, puede pasar libremente a través del tejido viviente, los detectores magnéticos podrían estar en cualquier parte del interior del cuerpo. Ya ha comenzado en nuestro laboratorio y en otros de todo el mundo la búsqueda de esos detectores. Promete ser un reto comprometido.

Por excitante que pueda ser el descubrimiento de que el magnetismo desempeña un papel en los sistemas de orientación de las aves, estamos en cierto modo más atrás del punto de partida. El peso de las pruebas que tenemos hasta el presente sugiere que el magnetismo proporciona simplemente una brújula secundaria, y no el mapa buscado. De aquí que debamos continuar nuestra búsqueda. ¿Qué otras fuentes de información pueden tener los pájaros?.

Una posibilidad que viene fácilmente a la mente es esta era espacial es que los pájaros pudieran ser capaces de guiarse por inercia , que pudieran de algún modo detectar y registrar todas las aceleraciones angulares de sus viajes de ida hasta el lugar de la liberación, y luego integrarlas doblemente para determinar la dirección del hogar. Pese a lo llamativa que es esta posibilidad, todas las pruebas están en contra. Se han trasladado palomas hasta el lugar de su liberación en mesas giratorias o en cajas rotatorias , pero la adición de este “ruido” adicional de la inercia no tiene ningún efecto ; las aves se orientan hacia casa tan correctamente domo los pájaros control que no han recibido ese trato. Otras palomas que fueron llevadas al lugar de liberación están do dormidas con una profunda anestesia, fueron capaces de determinar la dirección del hogar sin dificultad.

Palomas con diversas lesiones quirúrgicas en los canales semicirculares – los principales detectores de la aceleración en los vertebrados- se orientan exactamente, tanto con sol como con tiempo nublado.

La hipótesis de que las palomas son capaces de usar información olfativa para la orientación ha sido defendida por Floriano Papi y sus colegas de la Universidad de Pisa.

La probabilidad de que esto sea así parece escasa, dado el desarrollo relativamente escaso del sistema olfativo de la paloma. Sin embargo Papi ha obtenido algunos resultados experimentales interesantes, y es demasiado pronto para emitir un juicio definitivo sobre esta hipótesis. Nosotros estamos realizando actualmente experimentos para comprobar sus ideas.

En este momento, el lector  puede preguntarse por qué se ha dicho tan poco acerca de lo que pudiera parecer el elemento más obvio de las palomas mensajeras : las arcas familiares del terreno. La razón es que hay abundantes pruebas de que las marcas del terreno desempeñan un papel muy pequeño en el proceso de vuelta a casa. Cuando seguían a las palomas en avión, Waltott y su colega Martín Michener han advertido repetidamente que , cuando las palomas que vuelan con un rumbo incorrecto encuentran un área sobre la que han volado recientemente, raramente muestran algún indico de reconocer el territorio familiar. Algunos otros investigadores, incluidos miembros de nuestro grupo, han descubierto que las palomas a las que se les ha cambiado 6 horas el reloj interno, y liberado a menos de una milla de distancia de su hogar en un territorio sobre el que han volado diariamente durante el periodo de ejercicio, a menudo desaparecen con una desviación de 90 grados de la dirección del hogar. Solamente la visión directa del palomar tiene prioridad sobre lo que su sistema de orientación les informa; los edificios o los árboles próximos parece que no les sirven como punto de referencia en estas condiciones. De hecho, incluso la vista del palomar no siempre es efectiva, particularmente a distancias de un kilómetro o más.

Quizá los más convincentes de todos los experimentos sean los realizados por Schmidt-Koening y H.J.Schilichte, de la Universidad de Göttingen. Pusieron lentes de contacto mates sobre los ojos de las palomas, haciendo así imposible que los pájaros vieran ningún objeto que estuviera a unos metros de distancia. Estas palomas no sólo se orientaron bien hacia casa cuando fueron soltadas a 130km de distancia sino que también un sorprendente número de ellas llegó a casa. Schmidt-Koenig realizó algunos de sus experimentos en nuestros palomares de Cornell, y así tuve la oportunidad de observarlos directamente. Fue una experiencia muy interesante. Los pájaros llegaban amucha altura y bajaban hasta posarse en el campo alrededor del palomar. Al ser incapaces de ver el palomar, esperaban a que las recogiéramos y las transportáramos  los últimos metros.

Estos resultados sugieren que el sistema de orientación de las palomas es a menudo bastante exacto como para señalar la situación del hogar casi exactamente sin necesidad de las señales conocidas del terreno; la visión solamente es necesaria para el acercamiento final, generalmente a una distancia de menos de 200 m.

Parece evidente, por todo lo que he dicho, que la labor de descubrir el sistema de orientación de las palomas tiene que ser difícil.

La vieja idea de que las aves utilizan un solo método para determinar la dirección del hogar ha dado paso a la seguridad de que probablemente intervengan componentes múltiples en el sistema, y que estos componentes se pueden combinar de varias maneras, dependiendo de factores como las condiciones atmosféricas, la edad y la experiencia del ave. Un elemento que promete ser útil para ayudarnos a separar los numerosos elementos del sistema es el estudio de  la ontogenia del comportamiento de orientación. Por ejemplo, hemos descubierto que los imanes perturban la orientación inicial de las palomas muy jóvenes liberadas de su hogar por primera vez en su vida, aun cuando el sol sea visible. Además, los jóvenes que realizan el primer vuelo no pueden orientarse con el cielo totalmente nublado, incluso si han ido previamente liberados para ejercitarlos con un tiempo atmosférico inclemente. Parece entonces que las palomas mensajeras sin experiencia necesitan tanto la información del sol como la información magnética. Otras manipulaciones que producen escaso efecto en aves con experiencia también desorientan a las palomas que vuelan por primera vez.

Quizás con la experiencia las palomas aprendan a orientarse exactamente con menos información. O quizás la experiencia sea necesaria para permitir a las palomas establecer un esquema con el que puedan decidir qué hacer cuando reciben información contradictoria de diferentes fuentes.

Los primeros resultados de algunos experimentos actuales indican que entrenando a las plomas muy jóvenes en condiciones en las que restringimos mucho o eliminamos totalmente ciertos elementos ambientales generalmente importantes, como el sol, podíamos ser capaces de inducir en los pájaros el establecimiento de esquemas para evaluar los elementos direccionales bastante diferentes de los normales. La habilidad de estos pájaros facilitaría mucho el desarrollo de experimentos diseñados para clarificar el papel de los elementos que no son normalmente difíciles de alterar.

Otro intento que tratamos de llevar a cabo ahora es informarnos más a fondo sobre la capacidad sensorial de las palomas. Cuanto más aprendemos, más nos convencemos de que las aves viven en un mundo sensorial muy diferente del nuestro. Por ejemplo, mi discípulo Melvin L.Kreithen ha demostrado recientemente que las palomas son muy sensibles a pequeños cambios de la presión atmosférica. Tal sensibilidad podría permitir a las palomas orientarse utilizando patrones de presión de la atmósfera. Kreithen y yo hemos obtenido recientemente pruebas experimentales de que las palomas pueden detectar el plano de  polarización de la luz, lo que puede significar que las palomas, como las abejas, pueden continuar utilizando el sol como brújula en los días parcialmente nublados, cuando el disco solar está escondido de la vista , pero permanecen visibles algunas partes del cielo azul.

Se sabe desde hace mucho que la orientación escogida por las palomas en lugares de liberación distantes no está casi nunca dirigida directamente hacia el hogar, aunque lo esté básicamente.

Además, la orientación media de liberaciones repetidas en un lugar dado suele mostrar una considerable situación del camino a casa, existe, en efecto, una “deriva del lugar de liberación” relativamente estable, característica de cada lugar. En algunos sitios la deriva solamente es evidente en la orientación de desaparición observada visualmente. A menudo la deriva se hace menos pronunciada cuando se utiliza el seguimiento por radio, pero en algunos lugares la deriva es aún manifiesta cuando los pájaros abandonan el campo de la radio (entre 10 y 16km del lugar de liberación). Esperando que estas derivas pudieran ser una clave de los factores locales geofísicos, que proporcionasen por lo menos una parte del mapa informativo de las palomas, escogimos para estos estudios intensivos varios lugares de liberación en los que las derivas eran mayores de lo normal.

Uno de estos lugares es Castor Hill Fire Tower, situado a 143 km al norte-noroeste de nuestros palomares de Cornell. Desde aquí, nuestraspalomas generalmente parten con una orientación que se desvía unos 60 grados en el sentido de las agujas del reloj, de la dirección del hogar, (ver ilustración siguiente).

Castor-Hill está aproximadamente a 143 kilómetros al nordeste de los palomares de la Universidad de Comen, en Ithaca, N. Y.En Castor Hill las palomas de Comen generalmente escogen una orientación inicial que se desvía en el sentido de las agujas del reloj de la verdadera dirección del hogar. Esto ocurre tanto los días de sol como los nublados (A y B); así, la diagonal característica no puede depender de la brújula solar. La desviación no es debida probablemente a la brújula magnética, ya que en condiciones con sol los pájaros con imanes escogieron la misma dirección que las palomas con barras de latón (C). Las palomas cuyos relojes internos han sido adelantados 5 horas escogen mejor la dirección hacia casa que las palomas normales, pero tienen menos éxito en alcanzar el hogar (D). Las palomas de otro palomar en Fredonia, N. Y., 240 kilómetros al oeste de Ithaca (E), y palomas de Schenectady, N. Y., 240 kilómetros al este de Ithaca (F), escogen direcciones también desviadas en el sentido de las agujas del reloj respecto a la verdadera orientación hacia casa. Parece que la desviación es una función del sitio y no de las palomas.
El cambio real de vuelo de las palomas normales de Comell soltadas en Castor Hill y seguidas desde un avión se muestra por la línea coloreada en el mapa.

En una larga serie de experimentos, hemos descubierto que esta deriva en el sentido de las agujas del reloj es evidente no sólo con palomas experimentadas nuevas en el lugar, sino también con palomas que han sido liberadas en este sitio antes. Aparece la misma deriva en el primer vuelo hacia el hogar de palomas jóvenes. Se observó tanto en días de sol como en días nublados, de modo que aparentemente nada tenía que ver con la brújula solar, y se descubrió también en palomas que portaban imanes, así que probablemente tampoco tenía nada que ver con la orientación magnética. Se descubrió incluso cuando las palomas llevaban lentes de contacto que les impedían ver; así que tampoco podía depender de la visión de las palomas.

Golondrinas salvajes de las costas capturadas cerca de Cornell y liberadas en Castor Hill mostraron la misma deriva en el sentido de las agujas del reloj, indicando que el factor desviación, cualquiera que fuese, afectaba a otras especies de aves de la misma manera. Las palomas tomadas de palomares a 240km al este y al oeste de Cornell y liberadas en Castor Hill muestran una deriva semejante de partida con respecto a su casa. Finalmente palomas a las que se había adelantado 5 horas su reloj interno, van casi directamente hacia casa desde Castor Hill, pero sin embargo tenían un éxito menor en la llegada al hogar que las plomas de control, que parten con la deriva normal de 60 grados. En un experimento conjunto con Wallcott, palomas normales con transmisores de radio atados fueron seguidas en avión después de haberlas liberado en castor Hill. Descubrimos que los pájaros cambiaban a una dirección más orientada hacia el hogar cuando se encontraban aproximadamente entre 23 y 30 km al oeste de castor Hill. Puede ser que los pájaros con el reloj cambiado, que tienen menos éxito en su regreso, realicen un giro equivalente cuando están a una distancia parecida de lugar de liberación, y de este modo de alejen del hogar. Esperamos saber pronto si es así.

Concluiremos, pues, que la desviación en la orientación inicial de los pájaros no es un error biológico, que no  es debida a alguna peculiaridad de las aves, sino a una peculiaridad del lugar. Los pájaros están probablemente interpretando el mapa correctamente, pero el mapa mismo tiene reloj equivocado en Castor Hill. Quizá si lográramos saber qué factores geofísicos son los responsables de esta distorsión del mapa, estaríamos por fin en el camino para comprender el antiguo misterio de cómo vuelven a casa las palomas.

Autor William T. Keeton
Diciembre de 1974
Traducido por Daniel Riera – Club Colombófilo Avilesino.


Descargar:

 La orientación de las palomas

El estándar internacional

Es un error profundo creer que el asunto del Estándar es cosa nueva.

Yo soy colombófilo activo desde 1904, pero antes tenía un pequeño palomar en la granja de mis abuelos. Constituía el séptimo construido en las dependencias de dicha granja. Uno para mi abuelo, que también se llamaba Enrique Landrey, uno para mi tío mayor, dos para mi padre y dos para mi tío el menor, que también se llamaba Enrique.

En esta época, los medios de comunicación eran pocos y los precios de los billetes de ferrocarril costaban mucho menos que hoy. Aproximadamente en las 3000 comunas de Bélgica, existían sociedades colombófilas, y por centenares, en las ciudades importantes como Bruselas, Amberes, Lieja o Gante. En la aldea donde nací había más y 150 colombófilos en una población de 1200 habitantes, y las dos sociedades organizaban concursos de hasta 400 Km cada semana. En Bruselas había concursos durante el invierno, es decir, todo el año.

Pero en las localidades del campo esto era muy difícil y en invierno la actividad de los aficionados consistía en organizar exposiciones de belleza, hasta dos y tres veces por semana. En dichas exposiciones era posible apostar hasta 20, 30 francos de oro por paloma. Naturalmente, los pequeños aficionados apostaban solo medio o un franco.

En ningún caso los jueces podían tomar las palomas en sus manos. La clasificación “a la belleza” únicamente se hacía a “la vista” en jaulas cerradas con un precinto de plomo.

Como comprenderán, raras eran las palomas de gran valor deportivo que ganaban un premio contra los especialistas de exposiciones que venían con ejemplares que vivían en pajareras, de donde salían para volar solo una vez por semana y únicamente en tiempo favorable.

Los “ases” de las exposiciones recibían sobre todo granos muy ricos y excitantes como cáñamo, semillas de berza, mijo, girasol y vezas. Eran escogidos entre ejemplares de tamaño superior a la media con lasas y plumas largas.

Por fin, apareció entre los buenos colombófilos una reacción para descartar las palomas imperfectas desde el punto de vista anatómico, pues los defectos sólo se pueden apreciar con la paloma en la mano.

El primer intento vino del Norte de Francia, donde los grandes colombófilos como el Presidente Lero-BéagueLeon FaucompréPablo Sion o Appourchaux fijaron el Lille (1912) un estándar con veinte cotizaciones de cinco puntos cada una. Esta era la fórmula número 1 del Estándar llamado “Francés”.

Poco después en colaboración con los campeones belgas, apareció otra fórmula que se componía de diez cotizaciones a diez puntos.

Después de la Primera Guerra Mundial tuvo lugar en París otra reunión entre mis amigos G. Stassart,Leopoldo Lamote, Arturo Marcial por Bélgica, Alberto Leroy-BéaguePablo Sion por Francia, Ricardo Pantuzzi por Italia y José Fernández Calzada por España.

El nuevo estándar que resultó de sus trabajos estuvo aplicándose hasta la primera olimpiada colombófila que tuvo lugar en Bruselas en el año 1938. Una comisión de jueces de los 14 países extranjeros cambió muy ligeramente la fórmula de 1921, en vista de la segunda olimpiada, la de Colonia (1939), donde triunfó Bélgica con palomas escogidas en todo el país por su servidor y Guillermo Stassart.

Inmediatamente después de la Guerra Mundial, se fundó en Londres la Federación Colombófila Internacional. Sobre mi proposición fue escogido mi difunto amigo Henry Artens en calidad de Presidente y yo en calidad de Secretario General.

La tercera Olimpiada tuvo lugar en Lille y con este motivo tuvo lugar una nueva reunión de expertos franceses, belgas, ingleses y daneses. De dichas reuniones salió otra fórmula que permanece actualmente con la puntuación siguiente:

La paloma vista en la jaula:

  1.  Estética , cabeza, ojo y expresión general:  10 puntos

La paloma cogida en la mano:

  1.  Musculatura y equilibrio 30 puntos
  2.  Esqueleto (esternón y horquilla posterior) 10 puntos
  3.  Espalda, rabadilla y conexión  20 puntos
  4.  Ala, cola y calidad de la pluma 30 puntos

    Total:   100 puntos

¿Qué vale esta fórmula para preciar las cualidades verdaderas de una paloma desde el punto de vista deportivo?
Lo que valen, como jueces, los que son encargados de ponerla en práctica, he escrito en mi último libro “La colombofilia de vanguardia”.

Clasificar las palomas participando en una exposición-concurso y separar una colonia en buenos y malos, son dos ejercicios totalmente diferentes que exigen aptitudes y una rutina totalmente diferente también. El error continuado de los partidarios del estándar consiste en atribuir puntos muy importantes a la belleza de las palomas que nada tiene que ver con el valor deportivo.

Como circunstancias atenuantes tiene las que dan las reglas indispensables cuando se trata de otorgar premios en una exposición. Considerado como una regla clasificar una partida de palomas que todas tienen un mínimo de prestaciones buenas en los concursos, el estándar puede dar resultados satisfactorios.
Comentarios:
En el espíritu de los protagonistas del estándar voy a dar algunas explicaciones sobre los puntos anteriormente enumerados:

La paloma vista en la jaula.

1.    Estética. Se trata de la belleza únicamente. A la apreciación del juez.
2.    Cabeza. La cabeza debe enseñar antes de todo el SEXO. Un macho debe tener una cabeza fuerte, de macho y la hembra una cabeza elegante y fina de hembra y no una cabeza de macho.
3.    Cuello. Cuello de toro corto y fuerte.
4.    Ojos. De un color bien marcado, vivo y lisonjero.
5.    Expresión. Inteligente, expresiva al juez y a cada uno de sus movimientos.

La paloma cogida en la mano.

1.    Musculatura. La paloma tiene millares de músculos pequeños para abrir y cerrar su plumaje. Los músculos del vuelo que pueden alcanzar los dedos del juez son los dos pectorales superficiales que sirven para  bajar las alas. La paloma posee también dos pectorales profundos que alcanzan sus alas y que sólo pueden ver después de haber matado la paloma. Aparecen como láminas entre el esternón y su quilla. Los músculos pectorales deben ser redondos y al mismo tiempo elásticos. Redondos porque son hinchados por el aire en los divertículos de los sacos aéreos que penetran en todas las partes del cuerpo. Elásticos porque no pueden ser prisioneros en la grasa que se puede ver antes de comer una paloma pelada que come demasiado y vuela muy poco.

2.    Equilibrio. Debe existir en todas las partes del cuerpo. Una paloma mal equilibrada no puede volar bien. El vuelo remado es el más rudo medio de locomoción que existe en nuestra paloma de carrera. Para resistir los esfuerzos considerables que exige un desplazamiento rápido en un medio tan difícil y perturbado como el aire, la paloma debe tener un esqueleto capaz de resistir el trabajo considerable y, a veces, de larga duración de los músculos. Al contrario que la columna vertebral del hombre y más aún de los gatos o de las serpientes, la de la paloma puede compararse a una barra de apoyo rígida, formada por vértebras soldadas, salvo las cervicales y las coxígeas que deben permitir una gran  movilidad  de a cabeza a la cola. La delantera está protegida por la coraza del esternón que posee una quilla donde vienen a insertarse los poderosos músculos pectorales que deben mover las alas.

3.    El lomo y la parte que impropiamente llamamos riñón, están protegidas por otra coraza, la que forman todos soldados en uno solo, los huesos de la pelvis y los de la región lumbar y la sacra y que se llama el hueso sacro-lumbar. Para reforzar el tórax y aumentar su rigidez, las costillas están unidas con largos apéndices articulados al esternón. Las clavículas están soldadas en su parte inferior y forman un hueso en forma de U o de V que se conoce como “horquilla anterior”. Contrariamente a los otros huesos, la horquilla anterior parece frágil y delicada, pero es de una gran flexibilidad. Actúa como un resorte cuyas extremidades se alejan y se aproximan según los músculos depresores del ala se distienden o contraigan. Una paloma cuya coraza dorsal ceda a la presión de los dedos o su horquilla no resista la misma presión, poco vale para el vuelo de resistencia ni para el viento de frente.

Algunas palabras a propósito de lo que se llama “horquilla posterior”. Contrariamente a lo que se lee a menudo, jamás pueden ser anchos ni paralelos. Son las varillas en forma de estilete del pubis. Lo que hace su solidez no es ni el espesor ni la rigidez, pues esas varillas son delgadas y elásticas. Su elasticidad depende de los ligamentos que la rodean.
Veamos ahora los huesos más importantes del ala de la paloma.
El ala es un brazo adaptado al vuelo. Las modificaciones profundas que los miembros anteriores han sufrido con ese fin, permiten siempre notar allí como en el brazo humano, el hombro el codo, el antebrazo, la muñeca, la mano y los dedos. Solamente la mano se ha alargado enormemente, los dedos no son más que tres y sólo dos huesos carpianos quedan libres en el puño, los otros tres están soldados a los metacarpos. El juego de las articulaciones permite a la paloma cerrar el ala replegando uno sobre otro brazo, el antebrazo y la mano y desplegarla, enderezando esas tres partes, una prolongando las otras.

El aletazo dado por la paloma lleva la cabeza de ala a ejercer una presión en el sitio donde se articulan el coracoides y la clavícula. El golpe de ala provoca allí simultáneamente un empuje hacia delante y una presión perjudicial hacia el interior. Pero el coracoides, que constituye el pilar del hombro, recibe esta presión y la anula, pues está articulado por el otro extremo, al esternón. Lo que queda de la presión es destruido por la horquilla, formada de la reunión de las dos clavículas y que está unida también al esternón pero por un ligamento elástico.

Así transformadas las extremidades de la paloma (anteriores) se han convertido en excelentes órganos de vuelo, las alas que tienen la forma de hélices y que están provistas cada una de ellas de un juego de palas a la vez muy flexibles, y muy resistentes; las plumas grandes o remeras.

Sólidamente implantadas en la carne y aún en los huesos como lo son las remeras primarias, están unidas entre ellas por un conjunto de ligamentos fibroelásticos que les permiten, ya sea en una superficie que se apoya en el aire cuando el ala baja, o pivotear o dejar pasar el aire al elevarse.

Ya he dicho que los huesos de la paloma son huecos o neumatizados, porque no contienen médula, como los nuestros o los de los grandes animales, sino aire. El peso es el enemigo número 1 del vuelo. Habría que hacer pues, a los huesos a la vez sólidos y livianos, lo que la naturaleza ha hecho, creándolos huecos y uniéndolos de un modo a propósito para resistir todo.

Conferencia pronunciada por M. Landery, con motivo del seminario de jueces, que tuvo lugar en Madrid, durante los días del 9 al 12 de octubre de 1971.

Traducido por Daniel Riera.


Descargar:

 El estándar internacional
wink.pink

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies