Cartaxo 2018

10ª EDICIÓN DEL DERBY INTERNACIONAL DE CARTAXO.

 

El pasado 29 de julio 2.018, se celebró la final del Derby Internacional de Cartaxo en Portugal, es ya un derby veterano y que celebra su 10ª edición, en esta capital del vino.

140 equipos con 825 pichones de una docena de países, se matricularon para esta edición, cubriéndose sobradamente el 25% de las llegadas en la final.

Calendario 2.018

Nome KM Data Tipo de Prova
Almoster – Treino\ Training – 10km 10 14 Junho 2018 Treino c/ Encestamento
Vale de figueira-Treino/ training-24 km 24 17 Junho 2018 Treino c/ Encestamento
Zibreira – treino \ training 40 km 40 22 Junho 2018 Treino c/ Encestamento
Martinchel treino \ training 10KM 10 25 Junho 2018 Treino c/ Encestamento
Martinchel 2 – treino \ training 50 KM 50 26 Junho 2018 Treino c/ Encestamento
Macao – treino \ training 85 KM 85 28 Junho 2018 Treino c/ Encestamento
Castelo Branco – Prova \ Race – Ace Pigeon – 131km 131 03 Julho 2018 Pombo ÁS c/ Encestamento
Sabugal – Prova \ Race – Ace Pigeon – 200 KM 202,469 07 Julho 2018 Pombo ÁS c/ Encestamento
Almeida – Prova \ Race – Ace Pigeon – 240KM 236,442 16 Julho 2018 Pombo ÁS c/ Encestamento
Sabugal II – Prova \ Race – Ace Pigeon – 200KM 197,478 21 Julho 2018 Pombo ÁS c/ Encestamento
Canizal Prova Final \ Final Race (367 KM) 366,919 29 Julho 2018 Prova Final c/ Encestamento

DERBY INTERNACIONAL DE CARTAXO.

Ya no es la primera vez que acudo cómo juez en representación de la Federación Internacional FCI GRAND PRIX en ésta final.

Cómo siempre, la acogida del Presidente Sr. Joäo Antonio Nunes y del Tesorero Sr. Ricardo Pereira fue excepcional, así cómo toda la organización del evento.

DERBY DE CLUB.

Hay que destacar que se trata de uno de los pocos “derbys institucionales de club”, realizado sin ánimo de lucro por los componentes de este gran club, en dónde los socios aportan su trabajo para lograr mantener a esta institución que es el GRUPO COLOMBÓFILO DE CARTAXO.

La final fue desde Cañizal, 367 km., se soltó a las 7:20 con buen tiempo.

A las 12:30 llegó un bando de unas 60 palomas, registrándose la curiosidad de que las dos primeras marcaron EXACTAMENTE a la misma hora las 12:30:28,49 tras más de 5 horas de vuelo.

El primer pichón Español entró en el puesto 81

ES-2018787 144210-18 WINKIE PIGEONS 29-07-2018 12:36:01,68     1.161,0332  mm

EMPATE DE LOS DOS PRIMEROS PARTICIPANTES.

Este caso es rarísimo, averiguando que anteriormente sólo una vez en Estados Unidos se produjo una situación similar.

Hubo que tomar la decisión de sumar los premios económicos  y repartirlos entre los dos ganadores.

También hubo que solicitar de urgencia otros trofeos y medallas para el segundo ganador, ya que cómo es normal, habíamos llevado oro, plata y bronce para 1º, 2º y 3º

 

 

ENTREGA DE TROFEOS.

Una vez completado el 25% de las llegadas, se procedió a la entrega de trofeos, mientras se preparaban los pichones para la subasta.

EL PALOMAR.

De madera, bien orientado, con soleadero exterior, práctico y funcional.

Asegura la salud de los pichones, cómo se viene demostrando los últimos 10 años.

EL TRANSPORTE.

Disponen de un funcional camión, con el que realizan las sueltas del derby y del club.

LOS CONTROLES.

Cómo en todas las ediciones de derbys FCI GRAND PRIX, la labor del juez internacional es el estricto control de la carrera. Podemos afirmar que con la exquisita colaboración de todas las personas de la organización, las labores de enceste, transporte, suelta y control de llegadas se realizan con total normalidad y profesionalidad.

Se sellan los pichones en el ala con un sello único y que posteriormente se destruye. Los asistentes pueden comprobar a la llegada, las jaulas se precintan y se graban.

 

LA SUBASTA.

Una vez finalizada la prueba, los pichones se subastan en modo presencial y en remoto simultáneamente, resultando muy viva y animada la tarde, con gran asistencia de aficionados.

 

Jaime Ameller Pons.


Descargar:

 Cartaxo 2018

 

Remolque para la Federación Aragonesa

Federación Aragonesa, nuevo remolque para el transporte de palomas.

Desde la Federación Aragonesa queremos compartir nuestras experiencias en el tema del transporte de palomas, y más concretamente en los remolques que utilizamos. Esta temporada hemos tenido un gran crecimiento de socios y de palomas a transportar, por lo que nuestros dos remolques se nos quedaron pequeños. Hemos tenido que encargar la construcción de otro mucho más grande, en el que nos caben hasta 35 jaulas homologadas. Empezamos la temporada con los 3 remolques, en las primeras sueltas. La experiencia en la construcción de estos elementos, ha hecho que nos decidiéramos por el aluminio, ya que uno de los mayores problemas en este tipo de vehículos es el peso, los socios somos los que conducimos, y sólo disponemos del carnet de conducir B, el normal de coche. Muchos detalles se han mejorado ésta vez, el constructor tiene mucha experiencia en trabajos a medida y nos ha hecho un gran trabajo, con grandes mejoras en los detalles que hacen que un remolque sea cómodo de trabajar.

Un remolque muy polivalente

Cada año, aprovechando el DÍA DEL MEDIO AMBIENTE, en Zaragoza se celebra el DÍA DEL PARQUE, y la colombofilia no podía faltar, ya que tenemos un convenio de colaboración con el Ayuntamiento y nos ceden locales para nuestras actividades. Nuestro Presidente Alejandro Cacho y un servidor siempre estamos dispuestos a pasar una jornada de convivencia y montamos el chiringuito para promocionar la colombofilia. Tenemos una media de dos eventos al mes, en los que nos promocionamos y damos a conocer nuestro deporte, acudimos a ferias, colegios y eventos de todo tipo, publicitando, repartiendo folletos, etc, así hemos conseguido crecer y hacer socios. En ésta edición hemos podido aprovechar las cualidades que nos aporta nuestro nuevo remolque, que de una manera fácil se convierte en un stand, con exposición de algunos ejemplares, se pueden observar las jaulas y se puede hacer una suelta de exhibición por la parte trasera sin mover una jaula. Al ser de aluminio, nos permite arrastrarlo con un utilitario normal, sin pasarnos de peso. El día del parque fue un gran éxito de público, y nuestro remolque-stand fue la estrella.
Recomendamos a los compañeros de otras federaciones que hagan lo mismo, porque a la larga es la manera de darnos a conocer y poder captar nuevos socios.

Zaragoza, 3 junio 2.018 Jaime Ameller Pons.


Descargar:

 Remolque para la Federación Aragonesa

Colombofilia en los colegios

Promoción y fomento del deporte Colombófilo en Tenerife.

El pasado martes, 03/04/2018, la Real Federación Colombófila Española, en el marco de la promoción y fomento del deporte colombófilo, celebró en el colegio salesiano de San Isidro de La Orotava, unas charlas de iniciación a la colombofilia.

Se impartieron tres sesiones con niños de distintas edades, comprendidas entre los siete años y los quince.

La exposición, que desarrolló el Delegado de la RFCE en Canarias, D. Inocencio García Torrens, hizo un recorrido histórico de los inicios de la paloma mensajera, para más tarde centrarse en el deporte federado, explicando en qué consistía y el devenir surgido desde la aparición en Bélgica,  de la primera sociedad colombófila, a mediados del siglo XIX, hasta nuestros días.

Les habló de las primeras palomas llegadas a La Orotava, de la mano del Ejército, que instaló un palomar militar en el cuartel de San Agustín, dependencias que hoy ocupa la Casa de la Cultura y de las peripecias de unos muchachos de la época, cuya gran afición desembocó en lo que hoy conocemos como Club Colombófilo Valle de La Orotava, con cincuenta y cuatro años de historia y al que, el Excmo. Ayuntamiento de La Orotava, concedió la medalla de oro de la Villa, en la celebración de su cincuentenario.

En todo momento estuvo acompañado del Presidente de la RFCE, D. Tomás Montiel Luis, quien nos deleitó con un documental, elaborado por el Club Colombófilo Gran Fondo, en el que se explicaba, paso a paso,  como se desarrollaba una suelta de palomas.

Se expuso una selección de palomas de distintos colores, que sirvieron de manera práctica, para enseñar a los presentes las diferentes partes de la paloma, muy especialmente lo concerniente a las plumas, vital para volar largas distancias con el menor esfuerzo. Esta parte fue impartida por el propio Tomás Montiel y por el juez regional, D. Jesús Hernández Hernández.

Como era de esperar, fueron los más pequeños los que más se interesaron por las palomas expuestas. Ni que decir tiene, la algarabía que montaron cuando se les mostró un nidal con dos pichones de aproximadamente ocho días. Fue un momento entrañable.

Por último, agradecer al salesiano D. Abel, el apoyo mostrado en todo momento. Estuvo presente en las tres charlas que se impartieron, haciendo preguntas tendentes a despertar la curiosidad de los niños, como por ejemplo, preguntando sobre la orientación de las palomas y qué motivaba su regreso al palomar. Todo un gesto por su parte.

Después de unas cuatro horas de contacto con los niños, decidimos finalizar la jornada, quedando con D. Abel para volver otro día, cuando ya hubieran regresado de los viajes de fin de curso, todos los alumnos.

D. Inocencio Garcia Torrens.


Descargar:

 Colombofilia en los colegios

Formación de jueces en Valencia

Los pasados dias 21 y 22 de octubre tuvo lugar en la conocida localidad valenciana de Albuixech, un cursillo para jueces colombófilos en sus categorías de Autonómico y Social. Al mismo acudieron 13 aspirantes los cuales brillaron por su gran preparación.

Desde esta página queremos dar las gracias al Excmo. Ayuntamiento de Albuixech y a su alcalde D. José Vicente por su hospitalidad en estos días, a D. Edelmiro Garcia Fogues Presidente de la Federación Colombófila Valenciana, a los jueces que impartieron el curso sres. D. Tomás Montiel, D. José Hernández Conesa y D. Carlos Soler, y a todos cuantos trabajaron para que el evento fuera un gran éxito, a todos ellos muchas gracias.

Carlos Soler.


Descargar:

 Formación de jueces en Valencia

Charla coloquio con dos grandes campeones

Benalmádena 12 de diciembre de 2015

Gran éxito cosechado por los organizadores de este evento, que ha reunido a un centenar de aficionados, ávidos de conocer los métodos utilizados por estos dos cracks de primera línea de la Colombofilia Mundial.

La organización a cargo de Manu y Sergio, impecable, el nivel de los ponentes magnífico, el patrocinador BEYERS, presente con un gran despliege comercial, y a nivel de la subasta muy alto, el éxito se vio refrendado por los 10.000 euros de recaudación de la subasta.

Por parte de la R.F.C.E. estuvimos presentes apoyando el evento y repartimos información sobre la Exposición Nacional a celebrar en enero en Huesca.

En un evento así, me suelo quedar con unas pinceladas de todo lo visto y oído, en este caso, se ha contado con la presencia y apoyo de las autoridades de Benalmádena, que cedieron un magnífico espacio en el club marítimo, una frase propia de un grande: LOS HECHOS HABLAN MÁS ALTO QUE LAS PALABRAS, en referencia al rendimiento deportivo de estos animales, el hecho de que Jos Thone actualmente vende palomas en más de 70 países y un largo etc de vivencias.

Algunos de los presentes consiguieron ejemplares espectaculares, como el de la foto, junto con el criador Marck de Cock.

Los ponentes hablaron acerca de los métodos que utilizan, alimentación, preparación, selección y todo lo que rodea a la actividad de unos profesionales, los asistentes hicieron multitud de preguntas, interesados sobre todo en lo que diferencia al mundo de la colombofilia profesional con la de los aficionados, como es el caso de la colombofilia en España.

Jaime Ameller Pons


Descargar:

 Charla coloquio con dos grandes campeones

Preparación Internacional de Jueces Españoles

Curso preparatorio de la exposición Ibérica 2.016 celebrado en Coimbra el 7 de noviembre de 2.015.

Este fin de semana se ha celebrado el encuentro de Jueces Españoles y Portugueses en Coimbra, inicialmente estaba programado en las oficinas de la Federación  portuguesa, pero por capacidad se ha hecho en el hotel Doña Inés, que  prácticamente está al lado. Estupendo sitio y muy buena organización, mis felicitaciones a la Federación Portuguesa de Colombofilia por haberme brindado este privilegio, oportunidades cómo ésta no abundan y asistir a un curso de tan alto nivel actualmente es difícil. Inauguró el Presidente de la Federación, y se procedió a desarrollar el programa previsto.

Dirigía el curso José María Gonsalves, ayudado por otros 3 componentes de la comisión de jueces, entre ellos el Sr. Capella, viejo conocido nuestro de los encuentros de jueces de años anteriores celebrados.

La Federación Portuguesa se volcó en la organización, y contamos en todo momento con la ayuda de su personal, asistieron 18 jueces Portugueses y un servidor, aparte de los componentes de la mesa, total 26 personas.

El presidente nos envía afectuosos saludos a toda la Federación Española.

En general, la problemática en Portugal es similar a la nuestra, críticas por falta de exposiciones en las que actuar, piden organizar más exposiciones, quejas por la designación de los jueces, todos quieren juzgar y no hay exposiciones para todos.

Al igual que hicimos en Tenerife, pedirán a la FCI dos técnicos para hacer un curso especializado, estupenda iniciativa, ya que en estos encuentros es donde más se aprende.

Ellos buscan la transmisión de los conocimientos científicos sobre el standard, para ello, cada juez que acude a un WORKSHOP de este tipo, presenta un trabajo sobre un tema determinado, y lo presenta en público, en ésta ocasión se han presentado 16 trabajos sobre el enjuiciamiento del standard, algunos de ellos de gran nivel.

Cada ponente lo expone y explica detalladamente, y se consigue un diálogo fluido en las exposiciones de los trabajos.

Para los casos prácticos, se contaba con las palomas del equipo olímpico, una gozada tener en las manos animales de tanto valor.

Detalle de la sala, y de la comida en la que tuve la suerte de compartir mesa con el Sr. Rui Emidio, del Algarve, experto organizador de derbys.

Agradecer a la Federación Portuguesa las atenciones recibidas y por haberme dado la oportunidad de asistir a este magnífico evento de tan alto nivel, que sin duda redundará en la calidad del enjuiciamiento de las palomas asistentes a la Exposición Ibérica de Huesca el próximo 13 de enero.

Jaime Ameller Pons
Coimbra 8 noviembre 2.015


Descargar:

 Preparación Internacional de Jueces Españoles

El descubrimiento

La vida nos ofrece en ocasiones instantes mágicos en los que descubrimos algo que desconocíamos. Adivinamos con estupor algo que hasta la fecha nos había sido vedado, o no habíamos sido capaces de ver cuando en realidad siempre estuvo ahí, delante de nuestras narices.

Recuerdo uno de mis viajes por Asia. En aquel en concreto atravesé fugazmente Laos. Fueron tan sólo unas horas. Parte del escaso tiempo que allí pasé lo hice esperando un autobús que más tarde me conduciría a Bangkok. En aquella improvisada estación de autobuses conocí a un joven monje. Estaba sentado frente a mí, e iniciamos espontáneamente una interesante conversación. Era un chico recién salido de la adolescencia, con la cabeza rapada como todos ellos y ataviado con el típico “uniforme” anaranjado que los monjes visten desde niños y que les acompaña el resto de su existencia.

Mi amigo acababa de descubrir que ya no quería ser lo que era. Detestaba lo que el destino había dibujado para él. Ser monje en estos países no se elige. Se impone. Tras confesarme su situación y las consecuencias de su condición, me confesó que estaba planeando su huida del país. Dialogamos un rato sobre aquello. Me interrogó sobre todo tipo de cuestiones sobre occidente. No era una decisión fácil desde luego. Sus ojos delataban sus pensamientos, pero la decisión estaba tomada. Era su descubrimiento.

En nuestro deporte los descubrimientos no abundan pero existen. Nos cuesta descubrirlos porque comenzamos amenazados con los prejuicios de muchos que ya están de vuelta y media de todo. El arte de descubrir exige atreverse, y no seguir exclusivamente los caminos que otros ya tomaron en el pasado. Indudablemente debe haber un equilibrio en ese camino.

Recientemente por accidente descubrí algo tan extraordinario que jamás soñé con descubrir y quiero compartirlo hoy con todos vosotros.

Antes de la revelación, un pequeño aperitivo para acomodarnos.

En más de un siglo de colombofilia no ha faltado en su maravilloso currículum un interminable torrente de pseudo descubrimientos, teorías de todo tipoy adheridos a ellas sus más acérrimos seguidores, protegiéndolas como guardianes adiestrados para la causa. Algunas tan descabelladas que insultan la inteligencia de cualquiera de nosotros. Otras basadas en conceptos más creíbles. Hay de todo. Reconozco que no soy creyente.

Las teorías responden a la necesidad humana de mesurarlo todo. Nuestra naturaleza nos impone ese peaje. La irremediable necesidad de distinguir las palomas buenas de las malas nos ha llevado a cometer verdaderas locuras durante décadas. Esa desbocada necesidad humana de acentuar qué es lo bueno sobre lo malo provoca que tratemos de hallar nuestra propia guía colombófila y olvidemos lo qué hace realmente especial a una paloma.

Las teorías son innumerables. Dadme tan sólo una parte de la anatomía de una paloma y alguien a bien seguro ya habrá edificado sobre esa pequeña porción del animal una pirámide del conocimiento.

Durante muchos años he escuchado y leído infinidad de ellas. Desde las más variopintas a las clásicas del ojo o del ala. Teorías que pasan a la posteridad de boca en boca, a otras que son plasmadas en libros al efecto.

Es indudable que una paloma debe reunir cualidades físicas para retos maratonianos, pero no es menos cierto que un corazón indomable rompe cualquier vaticinio. No, no es posible ver en una paloma más allá de lo que nos revela su mirada.

Ya sin más dilación os desvelo mi pequeño gran descubrimiento. Hace unos meses mantuve una serie de conversaciones con un colombófilo acérrimo seguidor de una serie de teorías que descifran la categoría de una paloma. Muy especialmente palomas que no eran conocidas por él. Está muy involucrado en el mundo de los derbis y se basa en ellas para escoger los pichones que envía a este tipo de eventos. Me las explicó detenidamente. Todas ellas, y aunque olvidadas en mi subconsciente, las conocía, porque salvo que a alguno se le ocurra inventar alguna nueva, las ya formuladas son todo menos un secreto. Me sorprendió el celo con el que las guardaba y también  que alguien con éxito en ese tipo de eventos pudiera basarse en argumentos tan sumamente frágiles, pero me picó la curiosidad de lleno. Ésta es muy puñetera y como hice la primera vez que me revelaron algunas de estas teorías hace ya un par de lustros, me dirigí a mi palomar como un resorte a saciar mi renovado interés. Una vez allí, comencé a estudiar mis mejores voladoras, mis mejores reproductores, y traté de hacerlas pasar por el filtro de aquellas teorías. En el fondo estaba deseando que éstas fueran ciertas y confirmaran los resultados de aquellos animales, pero tras tomar en mis manos tres o cuatro palomas volví a la realidad ipso facto. Aquello no tenía ni pies ni cabeza. Se asemejaba más a la teoría del caos que a otra cosa. Demasiadas contradicciones.

Una lástima pensé, pues en el fondo sería francamente práctico tomar una paloma y determinar tras un breve estudio de 5, 6 segundos si aquella paloma era idónea para 500 Km o para 800 Km, si se convertiría en una formidable competidora o por el contrario en un magnífico reproductor. Afortunadamente la colombofilia carece de estas salsas.

Regresemos a mi descubrimiento. A pesar de mi inicial escepticismo mientras manoseaba palomas y más palomas tratando de corroborar alguna de aquellas confusas teorías, ya sin fe, como el que trata de reanimar a un muerto, casi por accidente, me percaté de algo que me había pasado inadvertido hasta ese día, pero que siempre estuvo allí presente ante mis ojos. No di crédito inicialmente, y rápidamente cogí más palomas para confirmar lo extraordinario de aquel descubrimiento. ¡No, no podía ser! Por casualidad acababa de descubrir una forma de catalogar palomas como buenas, malas o excepcionales en pocos segundos. ¿Cómo era aquello posible? Atentaba contra mi inteligencia y contra la lógica de las cosas, pero funcionaba. Quedé sorprendido, muy sorprendido, pero necesitaba confirmarlo cuanto antes. Todo resultaba contradictorio para mí. Mi escepticismo por este tipo de cosas se tambaleaba por momentos.

Llegados a este punto necesitaba visitar con urgencia a algún compañero para poner en práctica mi flamante teoría fuera de mis instalaciones con ejemplares que yo no conociera. Esa sería, sin duda, la prueba de fuego. Y así fue. Por el camino no dejaba de preguntarme si aquello realmente era posible. Debo confesaros que realicé dos visitas a dos colombófilos diferentes y mi % de acierto se aproximó al 100%. Alguna valoración no dio exactamente en la diana, pero una abrumadora mayoría dio en el clavo sin errores. Las personas a las que visité no daban crédito a mi ojo clínico, que ese día funcionó con precisión cuasi cirujana. Fui cauto y no di pistas de cómo lo hacía, pero me tomaron por brujo.

Tras meditarlo estas últimas semanas y como mi pasión colombófila no anda boyante, hoy he decidido algo inhabitual en nuestro pequeño mundo. Paso a revelaros mi descubrimiento. Algo así, debe conocerse.

Lo siento. Disculpadme si os he contrariado, lo lamento de verás. Sé que esperabais una nueva teoría para la colección y no un ejercicio de ironía. No, no creo en las teorías, ni en estériles descubrimientos. Si alguien descubriera algo realmente excepcional no formularía una teoría. Se lo quedaría para él. Eso no lo descarto.

La colombofilia en esencia es muy simple. Los fundamentos están todos inventados. Indudablemente ha habido avances en la alimentación, preparación de nuestros atletas, medicamentos, instalaciones y otras áreas pero sigue habiendo un abc para preparar palomas y no exige doctorarse en brujería. Tan sólo abrir los ojos y aprender a mirar de otra forma.

Las teorías colombófilas se formulan siempre con fines lucrativos, sin base real. El único fin de una teoría es vender palomas o buscar notoriedad no ganada en los campos de batalla. Una teoría podría dar cabida siendo muy generoso a una pequeña porción de la realidad, pero la resistencia, el coraje, la inteligencia o el corazón de una gran paloma son valores que resultan absolutamente determinantes y no admiten medidor alguno.

Amigos, sólo hay una teoría válida, y se llama selección en el vuelo. La búsqueda de todo colombófilo que se precie es una guerra individual, casi personal por conseguir animales excepcionales en la competición y poner a los mejores representantes en la reproducción con el objeto de reproducir copias iguales, semejantes e incluso superiores que sus antecesores. Y todo ello, únicamente la cesta ofrece la luz necesaria para obtener semejante botín. Disculpad el ejercicio de ironía de hoy. No hay magia, tan sólo SELECCIÓN. Ese es el gran descubrimiento que no debemos olvidar y sí perseguir.
Pablo Suárez Revuelta
Descubre más cosas de Pablo en: elrincondepablo.com


Descargar:

 El descubrimiento

La despedida

Todos esperábamos bajo aquel cielo de Marzo, era el día de la emoción, el día de la llegada. Todos los componentes del Club Colombófilo “La Estrella del Sur” estábamos esperando que llegaran las palomas mensajeras que habían sido soltadas a más de 500 kilómetros. El club cada año contrataba un camión, y este año las habían llevado nada menos que hasta la ciudad de Peniche, en Portugal, y desde allí fueron soltadas, en esa mañana de un día lluvioso.

Más tarde preguntamos al camionero qué había pasado, el hombre intentó justificarse diciendo que cinco minutos después de soltar las palomas, cuando aún se veía el parpadeo de sus alas en el aire, el cielo empezó a tronar y cayó una fuerte lluvia, tan seguida, que el limpiacristales del camión no tenía tiempo de despejar el agua para poder ver bien la carretera. Y así todo el recorrido hasta que llegó de vuelta. La lluvia constante le fue acompañando kilómetros y kilómetros.

Y ahí estaba yo también bajo la lluvia, esperando a mis palomas mensajeras, emocionado con el pensamiento de cómo esas aves con sus cuerpos pequeños tienen la maravillosa capacidad de volver a su casa, a su palomar, situado a cientos de kilómetros.

Claro está que pueden volver siempre que no haya alguna causa que se lo impida, tal como un halcón que les ataque, un cable del tendido eléctrico inadvertido con el crepúsculo, un dispara de un cazador… o una tremenda tormenta como la que ahora mismo estaba cayendo, con un cielo tan cerrado de nubes que a las palomas les era muy difícil de atravesar.

Mis temores se estaban cumpliendo, iba a ser prácticamente imposible que en este día cubierto de lluvia y de nubes llegará alguna.

Las horas iban basando y, a pesar de todo este desastre de nuestro campeonato, permanecía resignado a cubierto de la lluvia sentado en mi silla de finas tablas de madera, unas veces escrutaba el cielo gris por si aparecía una de mis palomas, otras descendía mi vista hasta el suelo y me entretenía viendo salpicar las gotas de lluvia que humedecían mis zapatos. Al rato, otra vez levantaba mi mirada hasta las nubes con la esperanza de ver llegar en ese preciso momento una paloma. Las hojas de los árboles rezumaban ya gotas de agua cristalina.

Por la tarde empezaron las llamadas de los demás socios del Club Colombófilo “La Estrella del Sur”, a nadie le habían llegado palomas, y todos preguntaban ansiosos lo mismo por teléfono:

“-¿Te ha llegado alguna-?”

El agua seguía cayendo, y en el cielo solo se veían los volúmenes opacos de las nubes que resaltaban desde un fondo gris tan oscuro que estaba cercano al negro.

“-No, todavía no me ha llegado ninguna.”  Y con una esperanza, más por deseo que por convicción,  les añadía: “-Pero tiene que llegar alguna.”

No lo creía. Si hubiese respondido con las manos y el rostro en contacto con la lluvia, la respuesta no hubiese sido esa. Lo tenían muy difícil, casi imposible. Tanta agua no les dejaría casi respirar. Y, ¿cómo podrían batir sus alas mojadas?

En esos pensamientos estaba cuando a lo lejos me pareció ver un leve punto que salía de las mismas nubes y que se agitaba en el cielo como los latidos de un corazón plateado.

Yo, que estaba sólo, me levanté de la silla y extendiendo mi brazo con el dedo señalando, como si me dirigiera a alguien, exclamé:

“-Es… ¡una paloma!”

Se fue acercando y agitó sus alas como un aire fresco en mi corazón.
Llamé a mi mujer y la abracé llorando, “-¡Hemos ganado, hemos ganado, a nadie le ha llegado ninguna!”. Fue una emoción increíble, nunca había sentido nada igual.

La paloma llegó extenuada, y hasta que no pasó un rato no tuvo ganas de comer, la dejé tranquila y cuando por fin comió, me aproximé a ella y descubrí que no era mía.
No crean que lo que les voy a contar ahora es impostura, en absoluto: no me importó, y en vez de decepcionarme, sentí por aquella paloma admiración y cariño. Aquel día tan terrible, no llegó en toda la provincia más paloma que ella.

Los días sucesivos, cuando se calmó el temporal, fueron llegando, pero sólo ella, sin más pretensiones que su propio coraje, había desafiado semejante temporal y había vencido la tormenta, con un solo espectador casual y afortunado que el destino quiso que fuera yo.

Pasaron algunos días y mientras tanto mi nueva amiga, la campeona del temporal, iba reponiendo fuerzas en mi palomar.

Después de aquello, el primer día que les abrí la puerta del palomar para que volaran alrededor, era ya un día con sol. Mi nueva amiga salió la primera y yo con un pequeño sobresalto dije adiós. Ya no volverá. Y estuve nostálgico. Pero más tarde, cuando entraron todas, ella también estaba allí. Y así todos los días, ella salía la primera a volar con las demás y después volvía. Me sentía orgulloso de tener una paloma como ésa.

Un día de aquellos que abrí la puerta a las palomas para que fueran a volar, salieron todas menos ella, mi amiga, que se quedó un tiempo posada en la puerta mirándome. Lo comprendí. Comprendí que se despedía. Finalmente levantó el vuelo y ya nunca más volvió. Y no me importa confesar que se me cayó una lágrima y que nunca la olvidaré.

Antonio Rodríguez Parra.
Noviembre de 2001.

El relato La Despedida fue editado por su autor en noviembre de 2001. Tiene una dedicatoria a sus amigos colombófilos, a los que relaciona expresamente, amantes, -en sus palabras-, de las palomas mensajeras y de la sana emoción que hay entre la competencia de la preparación inteligente y sistemática y a veces también de la posibilidad remota de la imprevisible fortuna.

El autor tiene publicados tres libros de relatos, El Arte de Matar Dragones (1996), Cerdos Amaestrados (1998) y La Arena Amarilla (2002).

Más información:

Link a “Así nació volando alto”

Link a “10 años volando alto”


Descargar:

 La despedida

De vuelta a la Meca

Nunca en mi vida hasta ahora, desde que soy colombófilo, había sentido las ganas de abandonar este deporte. He vivido durante más de dos décadas las competiciones colombófilas y el estudio de la paloma de una manera tan intensa y permanente que nada fuera de eso es capaz de contentar mi propio ego, teniendo por momentos sentimientos encontrados que me hacen no tener ni ganas de entrar al palomar. Es entonces cuando se plantea en mi cabeza la idea de abandonar o no definitivamente este deporte, pero esta difícil decisión no debe ser adoptada sin someter a mi conciencia a un último examen. Lo primero que debo hacer es colocar en la balanza todo aquello bueno y malo que se perderá o llegará en ausencia de este deporte, valorar el patrimonio que uno mismo ha creado de la sangre de sus palomas a base de sudor y lágrimas, habiendo dejado en el palomar una buena parte de mi existencia y por encima de todo y de todos…  los lazos de unión entre hombres que llevan compartiendo juntos este deporte con la misma ilusión y sentimientos encontrados de alegría y tristeza.

Antonio Lago (“el Barbas”), Fernando de la Fuente y Baliño disfrutando de una animada charla colombófila

 

Yo siempre he sido persona de volver al pasado a través de mi recuerdo para intentar tomar correctamente las decisiones a las que uno mismo se enfrenta y que me ayudan a resolver la dura ecuación que significa la vida, cuya resultante más preciada es la de tener salud y ser feliz. Para ello se me plantea casi siempre la misma pregunta…que camino deberé coger?

Este afán de retroceder a mis orígenes y revivir tiempos pasados para lograr tomar la decisión correcta en la vida, me lleva recientemente una vez más hasta Vigo, cuna de la colombofilia gallega, a casa de mi entrañable amigo Antonio Lago Vila, o el “Barbas”, que es como se le conoce popularmente por estas tierras, donde he pasado un fin de semana increíble y pleno de colombofilia pura que me ha devuelto de manera ilusionante las ganas por seguir practicando este deporte tan intensamente como siempre.

El “Barbas” por fin este año ha demostrado su potencial colombófilo tapando numerosas bocas que opinaban que ya era un palomar acabado, al marcar 4 de 7 palomas enviadas a Lloret de Mar (960 km),  haciendo 1º y 2º de Galicia en la citada prueba.

El palomar de Baliño siempre reluciente como un coral

Llevo muchos años visitando el palomar de Antonio y desde hace tiempo no veía la calidad y salud de las palomas que actualmente tiene en su colonia. Después de tener que abandonar la preciada reproducción que poseía antiguamente, por diferentes circunstancias que no supo solucionar en su momento, ha vuelto al Top con una buena mano de “rodados” de auténtica calidad, que certifican un futuro mágico para mi entrañable amigo.

Por su puesto no podía faltar la merecida visita a mi otro amigo “Baliño”, con su residencia y palomar a escasos metros del primero. El caso de Baliño es similar en resultado al que padecía Antonio hasta hace poco pero diferente en la base, es decir, este hombre sigue teniendo unas palomas extraordinarias pero los resultados no acaban de volver a lo que eran antaño…. yo siempre le digo “Baliño con estas palomas yo hago bolillos”… es tremendamente difícil tener una similitud tan grande en el  estereotipo y calidad de sus palomas y que sea tan continua en el tiempo como lo es en su caso…, simplemente palomas increíbles. Sobre el palomar y cuidados, sobran las palabras y siempre que he acudido a su casa y sin avisar me he encontrado sus instalaciones relucientes como un palomar recién construido, no tengo palabras para describir lo que siento cada vez que le visito…. Impresionante!!!.

Impresionantes azules de Baliño….todos muy parecidos

La 1ª paloma gallega desde Lloret de Mar 2013, propiedad del Barbas, es una hembra nacida en casa de Baliño y que de pichón se llevó Antonio. Esta paloma que ahora generosamente Antonio devolverá a su amigo Baliño para que forme parte del cuadro reproductor es hija de un triángulo del “Ulises” de Camilo Pereiro y una hembra nacida en mi casa (Familia de la Fuente), nieta de mi famosa pareja de rodados Maravillas x 24238-01 (hija de mi campeón). Una tónica muy habitual de los últimos tiempos… palomas que llevan sangre de mi casa hacen en otros palomares primeros premios de Galicia de gran fondo (fruto de la casualidad y de mi empeño por unas determinadas palomas). Hace unos meses me he llevado la mayor alegría de los últimos años cuando el Barbas me comunica, recién llegada la paloma desde Lloret, la procedencia de la misma justo un minuto después de ser comprobada.

1ª de Galicia Lloret de Mar 2013 de Antonio Lago Vila

El sábado por la noche Antonio y yo cenamos en compañía de Alfonso Pozaco y Raúl Rodríguez Castro (Subcampeón gallego de gran Fondo y Campeón gallego de Marathón 2013) y luego del merecido banquete (a base de bacalao y otros, entre ellos se encontraba D. Álvaro, el mejor vino blanco que existe en el mundo) no dejé de aprovechar la oportunidad de visitar otro de los mejores palomares gallegos de gran fondo del momento, ni aunque el reloj marcara una hora inadecuada y nada prudente para ponerse a manipular palomas.

El palomar de Raúl es otro palomar con pocas palomas y bien manejadas, no sé porque me da que esta ya es la única manera de dejarme impresionado, a diferencia de cuando era más chico e inexperto, que me dejaba impresionar más por la cantidad (esta enfermedad la tienen muchos de aquí y allá). Destacaría por encima de todo y de todos la paloma subcampeona gallega de gran fondo y campeona gallega de marathón de Raúl, una hembra yearling que en las manos no es más que un saquito de hueso y plumas….típica paloma campeona en temporadas calamitosas. Esta paloma azul lleva también un 25% de sangre Familia de la Fuente y también es bisnieta de mi pareja de rodados  Maravillas x 24238-01 (hija de mi campeón). El resto de la genética es cosa propia de Vigo (palomas de las de siempre) en donde tiene mucho que ver el veterano colombófilo ya retirado Isaac Fernández Panete a través de Alfonso Pozaco que es quien cultiva estas palomas.

Subcampeona de Galicia de Gran Fondo y Campeona de Galicia Marathón 2013 de Raúl Rodríguez Castro

La primera de Lloret de Mar 2013 del Barbas y la campeona de Raúl son palomas completamente diferentes al ojo y a la mano, pero coinciden plenamente en sus ambas corrientes sanguíneas, por su puesto la que tiene que ver con lo que yo cultivo y por otro lado, con las palomas de siempre de Vigo, porque si empezamos a rascar y retroceder en los pedigríes encontraremos no tan lejos las míticas palomas del que ha sido y es (bajo mi criterio y el de muchos) el campeón de campeones de la colombofilia viguesa….D. José Pérez Villar.

Ya el Domingo no quería perder la oportunidad de visitar al amigo Pedro García Díaz, quién aún siendo un colombófilo venido de tierras andaluzas posee, bajo mi criterio, uno de los más apreciados cuadros reproductores de esas palomas de la vieja escuela que a mí tanto me entusiasman. Otro palomar impresionante, no por sus instalaciones, que también lo son, si no por el tesoro que esconden en su interior. Gracias Pedro por hacerme disfrutar a través de todos mis sentidos….impresionante también.

Por la tarde y como despedida no podía faltar la tertulia colombófila en la terraza del bar del puente, enfrente a casa del Barbas, solo echamos en falta por momentos la ausencia de nuestro querido amigo ya desaparecido Antonio “El Rubio” que con seguridad desde algún sitio fue capaz de oír nuestras “paridas” una vez más. En esta terraza (foto portada de este artículo) vivimos tardes de tertulia colombófila, discusión y situaciones que jamás uno olvidará en la vida.

El palomar del Barbas, vista desde el puente

Quiero agradecer a este puñado de hombres la atención y amistad que me ofrecen desde hace ya muchos años y por haberme devuelto la ilusión de esta manera tan grande. Desde mi regreso me he puesto en marcha para preparar la próxima temporada de competición y de cría, ambas disciplinas me apasionan por igual en la actualidad, por tener el reto de proseguir un camino en el que llevo dedicado gran tiempo de mi vida. Ya me he ocupado este pasado fin de semana de preparar adecuadamente el palomar para atender mis exigencias, tal como podéis ver ya todo está listo para comenzar.

Departamento para machos, recién renovado. Familia de la Fuente.

Yo a lo mío…..como siempre.

Nando de la Fuente


Descargar:

 De vuelta a la Meca

El círculo de la amistad

Con motivo del arranque de la revista digital de la Federación, “en forma”, os esbozaba en su primer número la mirada diferente que aporta un  novato a este deporte. Tras aquel escrito, días después y por pura inercia, redacté unas líneas relacionadas con lo mismo. No rondaba por mi cabeza el publicarlo aquí, y no quiero daros la brasa con el mismo tema o similar, pero una vez transcurridas unas semanas y pensando sobre ello, he decidido finiquitarlo  como segunda y última parte. Prometo que si vuelvo a colaborar con esta revista me centraré en temas más tangibles.

Así que como complemento a aquel primer escrito, os desarrollo en los siguientes párrafos mi pensamiento sobre esa irremediable pérdida y su vinculación con la amistad.

Cuando ya llevas unas cuantas lunas conviviendo con estos animales y sus propietarios, llega un momento en el que cabe la posibilidad de perder cierta frescura en tus ideas, y que la llama de tu ilusión parpadeé por momentos. En ese instante de zozobra es cuando nuestra afición debe estar sustentada sobre otros pilares más sólidos.

Personalmente mantengo contacto con muchos colombófilos dispersos en la inmensa geografía que abraza el mundo. Gente de lo más interesante. Lógicamente tan sólo conecto en una relación más estrecha con unos pocos, pero el intercambio en general enriquece sin límites.

El colombófilo tiende a vivir su afición individualmente y en cierto modo aislado de lo que le rodea en su mundo cercano, pero en cambio se aviene mejor con colombófilos alejados de su geografía más próxima. ¿La razón? El desgaste, estériles disputas, miedos, la competición probablemente. Las estúpidas envidias porque no decirlo. Desconozco el origen de dicho comportamiento pero los observo a menudo y de hecho lo he experimentado en mis propias carnes.

Supongo que en realidad hablamos de la naturaleza humana.

Una razón probable es que en nuestro mundo cercano interrelacionamos con  tan sólo unos pocos, y en cambio las paredes de un mundo colombófilo cada vez más globalizado son inimaginables. Nuestra alma gemela no necesariamente está a la vuelta de la esquina. Quiero creer que es eso.

En este punto debo admitir que la figura de Carlos Márquez Prats me aportaba esa energía especial. Una luz, una ilusión permanente. Me irradiaba magia. Sus llamadas telefónicas eran bocanadas de aire fresco en el crecimiento de mi espíritu colombófilo. Desde hace ya algún tiempo noto esa ausencia más que nunca. Los que le conocisteis sabréis perfectamente de que hablo. En realidad esos vínculos son necesarios para que la llama de la colombofilia perdure.

Dos grandes de este deporte, Andre Lietaer y Carlos Márquez.

Tuve un contacto muy estrecho con él, pero  en los últimos tiempos ya no se trataba de aprender sino de compartir. En ese sentido hace ya bastante tiempo que decidí no aprender más. Y aunque pueda parecer un osado ejercicio de  vanidad, no es ni por asomo ese el origen de tal comportamiento. La colombofilia es un arte en el que bailan muchos factores pero uno debe centrarse en los básicos, en los que realmente son importantes, y esos no pueden llevarte toda la vida aprenderlos. Nunca se deja de aprender pero manejar mucha información puede convertirse en un arma de doble filo. En una pesadilla.

A ver, no me mal interpretéis. Uno es colombófilo por naturaleza, por decisión propia, o como en mi caso por generación espontánea. No se requiere nada más, pero los tentáculos de esta afición son alargados. Cualquiera de ellos es una excelente  oportunidad para disfrutarla y hacerla más completa. O al menos, subirnos el estado de ánimo cuando vienen mal dadas.

Me viene  a la memoria la figura de los derbis. En ellos no compiten ni por asomo todos los colombófilos, pero son maravillosos puntos de encuentro de aficionados a la paloma mensajera. Adolecen de algo esencial en este deporte como es la manifestación de la pericia del colombófilo como preparador, pero son un complemento cuasi perfecto para muchos aficionados en su búsqueda del disfrute de esta genial disciplina más allá de su municipio. He aquí un tentáculo. Hay muchos otros, y en su mayoría necesarios. Cada uno debe buscar el suyo.

Afortunadamente este inhóspito mundo nos ofrece una segunda oportunidad casi siempre. Coincidiendo con la desaparición del entrañable maestro Márquez, hallé mi alma gemela. ¿Qué entiendo por una alma gemela colombófila?

Es aquella persona en la que  te ves reflejado. Cuando hay más similitudes que diferencias. Te contagia ilusión cuando te falta. No se trata de competición ni de nada parecido, y si de compartir algo. En este caso, la ilusión por las palomas.

El concepto de alma gemela colombófila  es pura invención, pero me aprovecho de esa ficción para tratar de explicaros a que me refiero. No olvidéis que la colombofilia es magia e ilusión. Si la perdemos, dejamos de estar vivos.

Personalmente hallé esa figura en el gallego Nando de la Fuente. Él me transmite esa magia que Carlos lograba hacerme llegar. Todos necesitamos ese tipo de magia. No puedo describirla con palabras pero es absolutamente esencial. No todos tenemos esa capacidad de contagiar a los demás. Carlos era un referente en esas lides. Nando no le va a la zaga sin ningún género de dudas.

Fernando de la Fuente (a la derecha de la imagen) durante el montaje de una de las mesas expositoras en la XLVI Exposición Galega da Pomba Mensaxeira, celebrada en Lugo en enero del 2013.

La colombofilia se vive en casa, uno mismo, pero se complementa con amigos. Sin esa conexión, las fuerzas acaban fallándote. Y yo trato de rodearme de gente a la que considero especial. Hay más, no los cito a todos porque no quiero olvidarme de ninguno. Nombró  a Nando como representante de todos ellos en mi caso particular. Todos debemos tener a alguien al lado con el que compartir este deporte.

El propio Carlos me transmitió ese legado, tan sólo una milésima parte de esa esencia. De esa capacidad para contagiar al de al lado. Y yo, en la medida de mis humildes posibilidades, he tratado de usar ese legado, esa valiosa llama con el criterio que se merece. Como muestra de ello, os dejo un pasaje de un email que un colombófilo me envió hace unas semanas:

“…GRACIAS por todo. Me  has abierto delante de mí un mundo que me fascina, lleno de sueños y metas por superar que hace que dentro de mí no cese de correr ese gusanito de la curiosidad, de aprender, de innovar, de demostrarme a mí mismo cada mañana al levantarme que he aprendido algo más que debo ponerlo en práctica en mis palomas, y el no poder dormir pensando en ellas. Por todo esto GRACIAS. Creo que siguiendo tus consejos, podré llegar donde me propongo o por lo menos intentarlo. Algo si que me ha quedado muy claro de todo lo que me has dicho, y no es poco, que mi cabeza todavía lo está asimilando. SE DIFERENTE A LOS DEMÁS…”,”…Por intentarlo de mi parte no faltara desde muy joven llevo proponiéndome retos y no ceso hasta conseguirlos, aunque cueste mucho sacrificio, y procuro siempre aprender de los mejores y para mí ahora mismo tú lo eres, y no es peloteo GRACIAS POR TODO. He aprendido más contigo en un par de llamadas que con mucha gente que se las da de enterados perdiendo muchas horas….”

Pues bien, todos necesitamos personas que nos contagien. Nando provoca ese efecto en mí, de igual modo que otros lo producen en él.  Es como una cadena humana sin fin. Un círculo de amistad.  Y esto también se aprende. A mí me sucede con algunas personas y entre ellas, antes estaba Carlos y ahora Nando. De igual modo que necesitamos más ojos nuevos que miren diferente, necesitamos apoyarnos en aquellas personas que nos irradien magia colombófila.

A continuación y ahondando en la misma idea os relato un breve episodio personal.

Me remonto a 1991. Por aquel entonces me trasladé a Madrid para finalizar mis estudios de bachiller. El ya extinto COU. Allí conviví un año con mis tíos Julio y Gabriela en una urbanización llamada las Mimbreras sita en Majadahonda. Mi tío Julio, el cual falleció antes de tiempo hace ya unos años como consecuencia de una cruel y fulminante  enfermedad, era una persona a la que yo adoraba. Alguien con magia al que echo mucho de menos. Mi tío preferido.

Ya adentrados en el fío invierno madrileño de aquel año, recuerdo  sábados de madrugada frente al televisor, gin tonic en mano él, cervezas para el que os escribe. Disfrutando de combates de boxeo por la televisión. Debido a la afición que mi tío Julio profesaba por este tipo de deportes, me aficioné un poco a aquello. Igual que a los combates de Sumo. En este último se dice que en ese ritual cuasi hipnótico que se rinden asimismo los luchadores, en ese juego de miradas amenazantes sin decidirse a abalanzarse sobre el oponente. Pues bien, se afirma que en ese juego se gana o se pierde el combate.

En esos eternos segundos, en esas miradas. En ese exótico  baile se dilucida el final.

En el boxeo es parecido, en el sentido de que la mirada de ese incipiente joven púgil con apenas varias victorias en su casillero no es la misma que la del veterano. Los ojos del veterano han librado  ya muchas batallas. Se les ve cansados, apagados, sin esa vitalidad necesaria para seguir luchando por una victoria más. Es ley de vida.

Con la colombofilia, aunque dentro de la abismal distancia que nos separa con ese tipo de deportes de contacto, sucede algo parecido. En el instante en el  que el campeón pierde esa mirada. Se acabó. Ya puede disponer de unas extraordinarias instalaciones y palomas forjadas en décadas de vuelos, que sin esa mirada, sin esa energía nada será igual. Esa mirada, la buena, denota ilusión, sacrificio y ganas por competir. Los triunfos no vienen solos, hay que ir a buscarlos, y para ello la ilusión se me antoja fundamental.

¿Cuántos colombófilos que llevan media vida en esto que en su día despuntaron en sus respectivos clubs, hoy se arrastran en el final de las clasificaciones? Creo que la respuesta sería:

Muchos. Les falta la ilusión que un día tuvieron. Ya no atesoran esa mirada necesaria para ganar. Falta la ilusión por competir. Esa energía que es denominador común en todos aquellos benditos locos que deciden dar sus primeros pasos colombófilos entre nosotros. Nuevamente vuelvo a mandar el mismo mensaje. No perdamos esa mirada.

Pablo Suárez Revuelta.
www.elrincondepablo.com


Descargar:

 El círculo de la amistad
wink.pink

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies