Sus huellas, sus influencias culturales y sus constatados ejemplos, ejercen positivamente su luz y bondad en el deporte alado y sus relaciones
ALGUNAS LEYENDAS DEPORTIVAS E ICONOS DE LA COLOMBOFILIA EN CANARIAS
La colombofilia, como toda disciplina deportiva, atesora figuras a través de sus huellas, sus ejemplos memorables, sus comportamientos de afecto y buen trato o sus hazañas inolvidables en cualquiera de las especialidades por las que se les recuerden, además de por su gloria y noble influencia cultural en el deporte alado y por el impacto de sus desenvolvimientos en esta disciplina y su palpable lealtad, entre otros muchos ejemplos.

De izquierda a derecha, Elías Ramos Morales y Luis Pérez de Castro, figuras emblemáticas del Círculo Colombófilo de Tenerife, que representan a través de un acreditado y constante trabajo, una época de legendarios colombófilos poseedores de linajes contrastados y valorados en la colombofilia insular. Sus ejemplares a lo largo de los años, han gozado de algún punto en común, como se reflejan en las filiaciones que acreditan orígenes y palmarés deportivo en cada ocasión.
Las buenas prácticas en la lucha tenaz por la prosperidad, distinguen con franqueza al buen competidor, al colombófilo que ha mantenido en su vida el pulso del buen trato, de la habilidad exquisita y del compromiso de la generosidad para con sus amigos y compañeros compartiendo en todo momento conocimientos, palomas de buen origen y muy buenos ratos de convivencia, esos que quedan grabados en el alma colectiva, como fotografías convertidas en secuencias de la vida colombófila.

Antonio Jerez Arteaga, destacado preparador vinculado a la Real Sociedad Colombófila de Tenerife, estuvo treinta años prestando servicios en el palomar de Martín Marrero Hernández, donde adquirió una notable destreza y solvencia en el manejo de las palomas. Con posterioridad, en la década de los años setenta empieza a competir ya a su nombre en la Real Sociedad Colombófila de Tenerife, acompañándole siempre muy buenos resultados. Su hijo, Antonio Damián Jerez Santos heredó sus grandes cualidades, como persona y como colombófilo.
La colombofilia es una actividad maravillosa, que potencia el amor a las palomas mensajeras, una experiencia única e inolvidable para quien tiene la suerte de acercarse a conocerla y poder compartirla en su grandeza, en su esplendor y en sus contenidos con personas poseedoras de unos mismos gustos, amores e ideales, así como de un virtuosismo meritorio para su práctica, en definitiva, de una actividad atractiva para toda la vida y para todas las edades.

Luís Fuentes Guerra, experimentado colombófilo tinerfeño de gran trayectoria, en 1966 participó en la fundación del Grupo Colombófilo de Santa Cruz de Tenerife desde donde empezó a destacar en lo que se convertiría en una dilatada trayectoria deportiva y con una línea de palomas bien reconocidas, extensiva a su brillante paso también por la Real Sociedad Colombófila de Tenerife, a partir de 1975/76. Con posterioridad, años después concursó en el Club Colombófilo Gran Fondo. Sus cualidades personales y su destreza en el manejo de sus palomas lo han convertido en un maestro de la colombofilia que brilla con luz propia.
LA POSITIVA INFLUENCIA DE LOS MAESTROS DE LA COLOMBOFILIA
Muchos y valiosos son los ejemplos, mensajes y conceptos que de forma universal transmiten en la colombofilia personajes de gran valía, en cualquier parte del mundo donde se practique también, como en nuestro caso, desde el ámbito más local al de mayor proyección, símbolos y referentes indiscutibles e imprescindibles en las formas de relacionarse con las palomas mensajeras, sus talentos, sus manejos, sus experiencias y el saber, al mismo tiempo que suman, comparten y ayudar a formar una sólida cultura, sobre el mundo de la paloma mensajera así como propician un mejor entendimiento en la relación cotidiana entre colombófilos, sus experiencias y sabidurías compartidas crean escuelas que son los sólidos argumentos de nuestra cotidianidad.

José Melini de Paz, destacado y prestigioso colombófilo con una buena historia de perseverancia y superación, se inicia en el Centro Colombófilo de Santa Cruz de La Palma en 1958 y en 1962 pasa a formar parte del Grupo Colombófilo de Santa Cruz de La Palma, regresando en el año 2000 al Centro. Ha cosechado toda clase de campeonatos de manera brillante ganándose un crédito que le ha elevado a alcanzar una gran estimación en el ámbito colombófilo.
En el caso de nuestras islas, en nuestros universos insulares, como en un imaginario planetario, observamos en esa navegación celeste de tantas décadas, ejemplos en cada una de ellas, de esos grandes perfiles que cobran vida en las tertulias cada vez que alguno de sus motivos se manifiesta poniéndose en valor de manera recurrente y de los que se atesoran sus preciados legados.
EL TALENTO COMPARTIDO, EL TESORO DEL PROGRESO
El talento de nuestros colombófilos isleños, su capacidad para desempeñar esas tareas de adecuar planes de vuelos donde se contemplen pruebas de velocidad, medio fondo, fondo y gran fondo sobre el mar, homologadas a las mismas pruebas en las zonas continentales y adaptar las inmensas capacidades de las palomas mensajeras a esas particularidades, les ha venido proporcionando a través de algo más de una centuria, unos conocimientos que lejos de desistir en sus empeños ante cualquier desaliento, han superado barreras que parecían en su día insalvables y que nos permiten, sustentados en esos trabajos, alcanzar las cotas de excelencia que encontramos en tales modalidades.

Francisco Antequera Amor, reconocido colombófilo, deportista multidisciplinar y buen competidor en Clubes como el Centro Colombófilo de Santa Cruz de La Palma y el Grupo Colombófilo de Santa Cruz de La Palma ambos en la capital palmera, es además autor de libros relacionados con la Lucha Canaria, la Colombofilia y el Fútbol en la isla de La Palma, su labor y trayectoria le convierten en un referente en los medios deportivos y en el mundo de la colombofilia en general.
Así, desde Canarias se participa cada temporada, en los Campeonatos Marítimos organizados por la Real Federación Colombófila Española para sus zonas insulares junto a Baleares, se acude a las Exposiciones Nacionales con un equipo todos los años con palomas destacadas en todas las categorías y aquellas que pasan a formar parte del equipo de España, representan al país en certámenes y citas internacionales como las Olimpiadas que van rotando por todo el mundo, en consecuencia, las palomas insulares y sus especializados preparadores alcanzan el merecido reconocimiento, sus ideales de perfeccionamiento avanzan cada día, dándole con su concurso, un sentido de mejora y calidad a la colombofilia en Canarias de manera particular y a la cohesión colombófila del país de manera general.

José Méndez Darías, un ejemplo de colombófilo vinculado a Venezuela y Canarias, emigró muy joven, en el año 1950 a Caracas, en el célebre barco “Telémaco” y tras varias décadas en contacto con la colombofilia venezolana, regresa a la isla, ingresando en 1971 en el Grupo Colombófilo Gomera. Su carácter generoso le propicia compartir sus destacados ejemplares con muchos colombófilos que obtienen con rapidez importantes premios allí donde compiten. Su nombre brilla en el mundo colombófilo de la isla Colombina.
Todo ello se debe al trabajo de todos, desde los más humildes participantes hasta quienes se han venido convirtiendo en referentes del deporte alado, haciendo que la suma de tantas personas con gran dedicación, ensanchen horizontes para el beneficio común. Ayudar a todos desde el trabajo, el ejemplo y la dedicación, es un objetivo irrenunciable. Todos hacia adelante, formando parte de una sólida identidad colombófila universal.
José Antonio Montesdeoca
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