El lenguaje de las aves

Los cantos y otras llamadas de los pájaros no son simples y alegres diversiones. Forman un complejo sistema de comunicaciones, en el que los diversos sonidos constituyen varios tipos de mensajes.

Si los pájaros fueran de repente eliminados del mundo, la ausencia de sus cantos podría a su vez cambiar todo el aspecto de la naturaleza abierta. Las razones por las que nosotros estimamos tanto el canto de los pájaros son varias. Nos sentimos atraídos por su belleza, porque la asociamos con la primavera y todas las promesas que esa estación del año supone. Quizás su importancia se manifiesta en los versos de W. H. Davies.

“Yo no podía dormirme otra vez, con aquellos gritos salvajes.
Quería entrar pronto a su verde mundo:
Y entonces descubrir el lenguaje de sus pequeñas lenguas.
Para gritar de alegría viendo que el Este se convertía en oro.”

La idea de que el canto de los pájaros es frecuentemente una expresión de alegría irrefrenable, tiene cierta justificación científica. Pero también podemos comprobar el hecho que los cantos y las llamadas  de los pájaros no son simplemente un grito espontáneo, sino que son, de hecho un lenguaje en el que los gorjeos sirven para comunicarse unos con otros.

Las llamadas de alarma difieren según las circunstancias de su uso (véase dibujo siguiente). El “chink” (arriba en el oscilograma) es fácilmente localizado debido a su larga longitud de onda, breve duración y llamativo comienzo y final. El “Seeet” (abajo en el oscilograma) tiene una corta longitud de onda, larga duración y comienzos y finales imperceptibles que hacen que su dirección sea difícil de localizar.

Los sonidos que los pájaros emiten tienen dos funciones principales:

Desencadenar un estado emocional (bien sea previniendo, o galanteando, etc…) y transmitir informaciones precisas. Los sonidos en sí mismos pueden ser divididos convenientemente en dos categorías: notas de llamada y verdaderos cantos. En general las notas de la llamada características de la especie son heredadas, mientras que los cantos verdaderos pueden ser enteramente heredados y en parte aprendidos, o casi enteramente aprendidos.

La acción defensiva de los pequeños pájaros contra un depredador tiene dos formas que requieren dos tipos diferentes de mensajes auditivos. Cuando el enemigo está posado sobre un árbol (arriba en el dibujo) los pajarillos practican el “mobbing”: hormiguean alrededor del pájaro grande, emitiendo agudos “chinks” fácilmente localizables para advertir su presencia. Contra un halcón volando (dibujo de abajo) los pajarillos se esconden en el follaje y lanzan un grito de alarma de alto grado de elevación, el “seeet”, que resulta difícil de localizar (ver diagrama de la página siguiente).

Hemos estado realizando un detallado estudio de los cantos y llamadas de los pájaros durante varios años en la Estación Ornitológica de Madingley de la Universidad de Cambridge.

En esta investigación hemos utilizado magnetofones y un equipo electrónico para analizar los sonidos. El pájaro más interesante de nuestros estudios ha sido el pinzón común (Fringilla coelebs).

Las llamadas y los cantos del pinzón, ilustran con gran belleza algunas de las generalizaciones que somos ahora capaces de hacer en lo concerniente al lenguaje musical de los pájaros.

Una nota de la llamada de un pájaro, en contraste con su canto, resulta un sonido breve con una estructura acústica relativamente simple.

Su principal función, en el caso de los pájaros pequeños, es hacer una advertencia ante la presencia de un enemigo poderoso, tal como un halcón o una lechuza. Si el pájaro de presa se advierte claramente posado en un árbol, es corriente que los pájaros pequeños también se hagan notar, mediante una conducta  conocida con el nombre de “mobbing” (alboroto).

Lanzan un coro de gritos contra el depredador, “hablándole de diversas formas”. Si el pájaro de presa está volando, por otra parte, los pequeños pájaros corren hacia los arbustos más cercanos o hacia otro escondrijo, lanzando sus llamadas de alarma desde el escondite.

Las llamadas son muy diferentes en los dos casos. El mobbing de los pinzones hacia un depredador  posado se caracteriza por unos sonidos de tono relativamente bajo conocidos como “llamadas chink”. Pero cuando han huido para guarecerse, los machos dan una nota alta designada como  “seeet”*, destinada a causar también efecto en otros pinzones para que corran hacia el escondite más cercano y observando cautelosamente al halcón en el cielo.

*Pronunciación figurada: siiit (N. del T.).

Las llamadas de las diferentes especies son a veces notablemente parecidas. Arriba están diseñados tres pajarillos (el paro azul, muy relacionado con el paro americano, arriba; la calandria en el centro; y el pinzón abajo) junto con el oscilograma en su llamada en “seeet”. El oscilograma muestra el tiempo en segundos en la horizontal y en el eje vertical los kilociclos por segundo.

La diferencia más importante entre las dos llamadas es que la nota “chink” es fácilmente localizable mientras que con la “seeet” es extremadamente difícil hacerlo.

Las bajas frecuencias del “chink” son de una longitud de onda que permite a los dos oídos de un halcón (o de un hombre) detectar las diferencias de fase, la llamada también da indicios sobre su dirección, por las diferencias en la intensidad, y en el tiempo de llegada del sonido a los dos oídos, esto debido a que el sonido viene como pulsaciones aisladas.

Por otra parte, el “seeet” está compuesto por ciertas frecuencias altas, las cuales probablemente no dan suficientes datos para localizar la dirección por la diferencia de fase o intensidad y probablemente tampoco sirven para dar una pista por retardo temporal ya que comienzan y terminan imperceptiblemente, en vez de venir como un agudo golpe sexo (ver espectrograma de esta página).

Así que parece que la llamada “seeet” esta admirablemente ajustada para evitar pistas sobre la posición a cualquier clase de depredadores. Así es más efectivo que ningún otro sonido y puede servir para avisar a los pinzones recién nacidos.

El canto completo del pinzón macho realiza la función de mantener a otros fuera de su territorio y de atraer a las hembras sin pareja. No es tampoco inadecuado describirlo por la regla nemotécnica chip-chip-chip (pica-pica-pica); tell-tell-tell (di-di-di), cherry-cherry-cherry (cereza-cereza-cereza), tissy-chee-wee-oo*. Como el espectrograma de sonidos muestra el canto del pinzón es lo suficientemente complejo, no solo para identificar a las especies, sino que también permite una amplia variación individual , de tal forma que los pájaros individuales pueden reconocerse , incluso por los seres humanos, por su tono personal de afinación.

*Pronunciación figurada: chip-chip-tel-tel-chirri-chirri-chirri-tsi-chi-ui-vu (N. del T.).

El estudio de estos cantos es extremadamente interesante desde el punto de vista de la herencia y el aprendizaje. Tenemos la evidencia de que incluso cantos complejos pueden depender primariamente de factores heredados por el pájaro.

Por ejemplo, los espectrogramas de sonidos del chochín europeo y del chochín de invierno americano son muy parecidos. Es posible que los caracteres del sonido de algunos pájaros residan en modelos innatos de actividad del sistema nervioso central.

Los cantos de diferentes pájaros de la misa especie tienen patrones similares, pero pueden mostrar llamativas diferencias individuales. Arriba están los oscilogramas de los cantos de tres pinzones distintos. Las fases en las que los cantos se dividen están marcadas por líneas de puntos.

Por otra parte, cualquiera que con el oído entrenado haya escuchado con atención el canto de los pájaros podrá detectar diferencias individuales. Hemos demostrado ampliamente, mediante experiencias con pinzones, que esas diferencias individuales no son la expresión de diferencias genéticas, sino del desarrollo de aprendizaje durante la vida temprana del pájaro. Este problema fascina a los ornitólogos de Inglaterra y Alemania desde el  siglo XVIII, pero su estudio preciso sólo ha sido posible en los últimos años, cuando aparatos para el análisis preciso de los sonidos han podido ser construidos.

Cuando el pinzón joven es sacado de su nido y educado separadamente, de tal forma que no pueda oír el canto de los pinzones, el desarrollo de su canto está tremendamente dificultado. El pájaro eventualmente, produce un sonido de duración normal (dos o tres segundos), pero se equivoca al dividir la primera parte del sonido en frases, tal y como lo haría un pinzón educado normalmente, o al terminar sus cantos con la compleja floritura final  tissy-chee-wee-oo que es una de las características más llamativas del pinzón silvestre.

La dirección de la que viene un sonido puede juzgarse de varias maneras. Las longitudes de onda comparables a la anchura de la cabeza del pájaro dan diferencias de fase a sus dos oídos (arriba). Ondas cortas pueden ser bloqueadas en la cabeza de tal forma que el oído más distante reciba menos energía (abajo).

El sonido simple y restringido del pájaro aislado, puede ser tomado como representación de las bases heredadas del canto del pinzón. Ahora bien, si dos o más pájaros adultos son colocados juntos en una habitación, sin que en su infancia hayan tenido oportunidad de oír a pinzones experimentados, desarrollan sonidos más complejos.

El cantar juntos produce una estimulación mutua que favorece el aumento de complejidad. El grupo de pájaros construirá por imitación mutua, un canto distintivo común. Los miembros del grupo se ajustan tan estrechamente a este canto que es muy difícil el distinguir los cantos de uno y de otros, incluso con el más preciso análisis electrónico.

Sus sonidos pueden ser tan complejos como los de pinzones salvajes.

¡Pero prácticamente no se parecen en nada al característico canto del pinzón!

Hay un periodo, corto y crítico, de 6 semanas hacia el onceavo mes de vida, durante el que el pinzón desarrolla su canto. Una vez que este periodo crítico finaliza, el canto está fijado de por vida; después de este periodo, un pájaro no modificará su canto aunque toda su vida la pase oyendo cantos diferentes. Continuará, año tras año, cantando sólo el canto o los cantos que aprendió cuando era más joven.

Tales experiencias nos muestran lo que ocurre en un ambiente natural, los jóvenes pinzones deben ciertamente aprender algunos detalles del canto de sus padres u otros pájaros adultos, a las pocas semanas de vida. En esta etapa, el joven pájaro aprende a dividir su canto en dos o tres fases con una floritura al final. Pero sólo en el periodo crítico de aprendizaje, durante la primavera siguiente, el pájaro desarrolla los detalles finos de su canto.

Es entonces cuando el joven pinzón salvaje canta por primera vez en un territorio en competencia con los vecinos de su propia especie, y está demostrando que aprende detalles del canto por medio de estos vecinos. Puede aprender dos o tres cantos diferentes, a veces incluso más, de los vecinos de diferentes lugares del territorio.

Muchos observadores en el campo, han observado dialectos locales en el canto de una especie dada.

Así pues, el canto completo del pinzón es una simple integración de caracteres innatos y aprendidos, los innatos suministran la base a los aprendidos. Mientras el pinzón aislado puede, como hemos visto, cantar de formas muy extrañas, los pinzones normales están circunscritos a la forma general del canto del pinzón característico de la localidad, aunque pueden desarrollar pequeñas variaciones de detalle.

El oído interno de un pájaro contiene la cóclea (A) un órgano auditivo, y lo canales semicirculares muy desarrollados (B) que dan el agudo sentido del equilibrio necesario para volar.

El pinzón como muchos otros pajarillos, tiene un subcanto que consiste en una secuencia irregular de chirridos y repiqueteos. Este subcanto, en contraste con el canto completo, es generalmente emitido desde el escondite y parece no tener (o muy poco) una función comunicativa. Escuchándolo al principio de la primavera, parece estar asociado en algún grado con la ascendiente producción de hormonas sexuales por las gónadas. El subcanto en cierto sentido, constituye el material con el que se construye el verdadero canto.

Contiene un rango de frecuencias mucho mayor que el canto verdadero, y los pájaros eliminan algunas de esas frecuencias en su canto verdadero. Esto sugiere una cierta analogía con la forma en que los niños humanos aprenden a hablar. Un niño producirá todos los sonidos posibles que sus mecanismos vocales le permiten, pero a medida que crece, deja de producir aquellos sonidos que no escucha nunca ni de sus padres, ni de nadie alrededor.

Todo el mundo sabe que muchos pájaros son buenos imitadores; junto a la cotorra parlanchina está el sinsonte americano, el estornino y otras especies europeas. A su propio canto innato, los pájaros le añaden cantos y frases de gran variedad de otras especies y a veces incluso sonidos de origen inanimado (la función biológica de esta imitación permanece aún oscura): si el canto del estornino, por ejemplo, es una proclama territorial como el del pinzón, la imitación de otras muchas especies podría inducir a confusión. Hemos descubierto recientemente que un pinzón enjaulado con canarios puede introducir en su subcanto una buena imitación de la fase del canario, pero nunca el canto entero.

Las razones de esta restricción son totalmente desconocidas. Se está estudiando, sin embargo, y esperamos que las investigaciones en curso, aclaren las relaciones entre los cantos y los subcantos.

Acabamos de comenzar un estudio muy interesante de los sonidos de pájaros híbridos nacidos de dos especies diferentes. Un resultado curioso y llamativo es que los híbridos a veces son mejores imitadores que sus propios padres. Por ejemplo, el canto de un pájaro híbrido de un pinzón amarillo y de un pinzón verde, es una imitación perfecta del canto de un pinzón distinto, oído por el pájaro desde su aviario.

Se ha dicho que la mayoría de la gente tiende a pensar que el canto del pájaro es una liberación emocional en lugar del proceso de comunicación que realmente es. En realidad, la posibilidad de que los pájaros canten por placer no está, ni mucho menos, descartada. Existen pruebas nada despreciables de que los cantos de algunos tordos, cerrojillos y ruiseñores exhiben una mejoría estética elaborada más allá de lo que sus necesidades biológicas requieren. Sin duda alguna, la pureza del tono que caracteriza a los mejores cantores es potencialmente ventajosa para ellos, puesto que les ayuda a proveerse de una dimensión adicional para su distinción.

Por otra parte, hemos visto que parece que no existe una recompensa inmediata a la imitación del canto de los pájaros, y que a menudo, la competición y la ejecución de los cantos debe ser por sí misma una recompensa suficiente para el pájaro. Mucho de ello, desde luego, debe ser una simple parte del proceso de aprendizaje por “ensayo y error”, pero en estos casos de imitación vocal, en la que nuevas frases se producen sólo después de un largo retraso y aparentemente sin práctica específica, otras influencias deben desempeñar algún papel.

Autor:

  1. H. Thorpe (octubre de 1956).

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La orientación de las palomas

Recientes descubrimientos han echado por tierra las anteriores explicaciones acerca de cómo descubren las palomas el camino de vuelta a casa desde lugares muy distantes. Es muy probable que tengan más de un sistema de orientación para determinar su dirección.

¿Cómo puede una paloma descubrir el camino de su palomar desde cientos de kilómetros de distancia?

La respuesta no está en la existencia de marcas visibles en el suelo, palomas transportadas a zonas que no han visto antes, en jaulas cubiertas, no tienen grandes problemas para hallar su camino de vuelta. Tampoco constituye una respuesta totalmente satisfactoria la capacidad del pájaro para determinar direcciones de orientación utilizando como referencia el sol o el campo magnético terrestre. Aún cuando una paloma puede determinar las direcciones de la brújula.

¿Cómo puede conocer cuál es el camino de vuelta a casa?

Aunque la habilidad de la paloma para volver a casa ha despertado desde hace tiempo la curiosidad del hombre, la historia completa de cómo se guía el pájaro sigue siendo un misterio, sin embargo , se ha aprendido mucho acerca de la capacidad de orientación de la palomas en las dos últimas décadas, particularmente en los últimos seis años.

La paloma en una cámara de aislamiento ha sido preparada para probar su poco frecuente capacidad sensorial. La paloma tiene colocados dos electrodos que van a unos cables que le producen un shock eléctrico débil durante el test, y otros dos cables están conectados con electrodos que recogen los latidos del corazón del pájaro. La paloma está sujeta por una especie de arnés que le impide moverse. En un experimento típico, el pájaro recibe un shock después de un estímulo específico, que podría ser un cambio en la potencia de un campo magnético inducido, un cambio de la presión atmosférica o un cambio en el plano de polarización de la luz que incide sobre el ojo de la paloma.
Si el pájaro es capaz de apreciar los cambios en el estímulo, comienza a anticiparse al shock y su corazón late más deprisa al comienzo del estímulo, que es aplicado a intervalos irregulares de tiempo. Experimentos en el laboratorio del autor indican que la paloma es capaz de percibir pequeñas fluctuaciones de la presión atmosférica.
Además, las palomas, corno las abejas, pueden detectar cambios en el plano de luz polarizada. La fotografía se hizo con una máquina fotográfica colocada dentro de la cámara de aislamiento.

La moderna paloma mensajera, descendiente de varias razas anteriores, se desarrolló en Bélgica a mediados del siglo XIX. Hoy además de servir para llevar mensajes, las palomas mensajeras son utilizadas en carreras de competición. Este deporte está muy extendido y es muy popular en Europa, y también se ha asentado firmemente en muchas partes de Estados Unidos. A menudo participan varios miles de palomas en una sola carrera. Las aves son transportadas a un punto determinado generalmente a una distancia de 100 a 600 millas, y entonces son soltadas simultáneamente. Después de que los dueños de las aves han registrado el tiempo de llegada a casa, utilizando mecanismos especiales diseñados con este fin, se calcula la velocidad de cada ave para conocer los vencedores .es corriente registrar velocidades de 80 km /h; las mejores palomas pueden recorrer hasta 1000 km en un sólo día.

Lentes de contacto mate son colocadas en los ojos de la paloma antes de una liberación de prueba. Cuando están cubiertos los dos ojos de la paloma con las lentes, es incapaz de ver objetos que estén a más de unos metros de distancia. Las palomas-control tienen lentes transparentes en sus ojos y son liberadas a la vez en el mismo sitio. Los experimentos han demostrado que las palomas que llevaban lentes mates eran capaces de orientar su vuelo en dirección a su hogar cuando eran liberadas en un sitio distante, y que además algunas palomas eran capaces de volver al palomar. Las lentes utilizadas normalmente están hechas con una gelatina que se disuelve a las pocas horas.

La notable habilidad de las palomas para hallar el camino de vuelta a casa se ha conocido al menos desde que se comenzó a escribir la historia. Los ejércitos de los antiguos persas, sirios, egipcios y fenicios enviaban mensajes por medio de palomas desde los campos de batalla. Se sabe que existía la comunicación regular mediante palomas en tiempos de Julio César.

Durante el cerco de París, en 1870, los parisienses recibieron más de un millón de mensajes gracias a las palomas que habían sido sacadas de la ciudad en globos. Las palomas prestaron servicios tan valiosos en ambas guerras mundiales que se erigieron monumentos en su honor e Bruselas y en la ciudad francesa de Lille.

Para estudiar la orientación nocturna de las palomas, se liberan palomas con radiotransmisores colocados en su dorso, y se las sigue con un radiorreceptor desde un camión. En esta exposición se utilizaron tres flashes sucesivos de luz para iluminar a la paloma que volaba.

En Estados Unidos fueron destacadas y exhibidas tras su muerte algunas palomas “heroicas”; están expuestas en el ArmySignal Corps Museum y en el Museo Nacional.

En 1949, Gustav Kramer y sus estudiantes del Instituto Max Plank de Biología Marina de Wihelmshaven, en Alemania, demostraron que una paloma en una jaula circular con recipientes de comida idénticos colocados a intervalos regulares alrededor de su periferia; podía fácilmente ser entrenada para ir hacia un recipiente de comida en una dirección determinada, por ejemplo hacia el noroeste, aún cuando se hiciera girar la jaula y se cambiase el paisaje circundante. Descubrieron que la capacidad de la paloma para determinar una dirección dependía de que el pájaro fuera capaz de ver el sol. Bajo un cielo cubierto la paloma elegía los recipientes de comida al azar. Si se cambiaba la posición aparente del sol mediante espejos, la elección de camino hacia los recipientes de comida se alteraba de manera equivalente.

Es evidente que si las aves pueden utilizar el sol como brújula para determinar la dirección, deben de ser capaces de compensar el cambio en a posición aparente del sol durante el día. En el Hemisferio Norte el sol sale por el este, se mueve al sur a mediodía y se pone por el oeste. Si una paloma va a determinar una dirección particular, no puede limitarse a seleccionar un ángulo constante con respecto al sol. Debe cambiar el ángulo relativo unos 15 grados por hora, que es la velocidad media de cambio de la posición del sol durante el día. En pocas palabras, el ave debe tener un sentido exacto del tiempo, un reloj interno, y este reloj debe estar acoplado con la posición del sol en el cielo para que sea posible una determinación precisa de la dirección a partir del sol.

De una forma sencilla, pero elegante, Kramer demostró que los pájaros ciertamente compensan el tiempo cuando utilizan el sol como brújula. Entrenó algunos pájaros, en este caso estorninos, para que utilizaran el sol para ir en una dirección particular para llegar a un recipiente de comida. Luego sustituyó el sol por una luz fija. Los estorninos respondieron a la luz como si se moviese 15 grados por hora. Como la luz en realidad estaba fija, la orientación de los pájaros se desviaba aproximadamente 15 grados por hora.

Klaus Hoffman, uno de los discípulos de Kramer, dio un importante paso en la demostración del papel del reloj interno en la orientación por medio de la brújula solar.Guardó estorninos durante varios días en habitaciones cerradas, en las que se encendían luces artificiales seis horas después de la salida del sol y se apagaban seis horas después de la puesta del sol. Es sabido que el reloj interno de la mayoría de los organismos puede ser cambiado a in nuevo ritmo de esta manera, el proceso es muy similar al que experimenta el hombre cuando vuela de Estados Unidos a Europa en pocas horas y tarda varios días en adaptarse al tiempo europeo.

Cuando los estorninos cuyos relojes internos habían sido retrasados 6 horas, fueron sometidos a prueba en una jaula circular bajo el sol real, seleccionaron una orientación de 90 grados a la derecha de la dirección original del entrenamiento.

Puesto que sus relojes internos estaban desfasados un cuarto de día con respecto al tiempo solar, cometieron un error de un cuarto de círculo en la selección de los recipientes de alimento.

La hipótesis del campo magnético, propuesta hace más de un siglo, había estado abandonada hasta hace muy poco, pues los primeros experimentos no habían podido demostrar que poniendo imanes a las palomas éstas se desorientan. Pruebas recientes, sin embargo, demuestran que 145 palomas con imanes atados se desorientan cuando son liberadas en un sitio desconocido y bajo un cielo totalmente nublado’, pero no se desorientan cuando el sol es visible. Palomas control con barras de latón atadas muestran muy poca diferencia en cuanto a su orientación media de desaparición, ya sea con solo con tiempo nublado. La orientación de desaparición de palomas individuales, tal como la determina un observador con binoculares, está indicada por círculos negros. La línea de puntos indica la orientación correcta al hogar. El vector medio, o tendencia direccional, de todos los pájaros de un grupo de prueba se representa con una flecha. La longitud de este vector es una representación estadística del grado de acuerdo entre los pájaros para seleccionar una dirección. Un acuerdo total daría una longitud vectorial igual al radio de la circunferencia; cuanto más diversas son las direcciones de salida. más corto será el vector.

Aunque Kramer y sus colegas habían demostrado claramente que algunos pájaros, incluidas las palomas pueden utilizar el sol como brújula, el descubrimiento en sí mismo no puede explicar cómo vuelven a casa las palomas.

Como he indicado, la vuelta a casa requiere algo más que una brújula. Si le llevaran a usted a cientos de kilómetros dentro de un territorio desconocido, le dieran solamente una brújula magnética y le dijeran que comenzara a andar hacia casa, no sería capaz de llegar a ella. Incluso aunque pudiera determinar dónde está el norte, usted no sabría dónde estaba con respecto a su casa, y por lo tanto la información de la brújula le sería prácticamente inútil. En 1953, G.T.T. Matthews, que trabajaba entonces en la Universidad e Cambridge, sugirió que las palomas obtenían del sol mucha más información que la proporcionada por la orientación de una brújula.

Enunció la hipótesis de que el sol les suministra toda la información que necesitan para conseguir una auténtica navegación bicoordenada. En pocas palabras , al ser liberada una paloma en un lugar distante, podría determinar su desplazamiento norte-sur con respecto a su casa observando el movimiento del sol a lo largo del arco que describe en el cielo, extrapolándolo a la posición del sol almediodía en ese arco, midiendo la altura del sol a mediodía y comparándola con la altura del sol en su casa (como el pájaro lo recordaba).Si la altura del sol a mediodía en el lugar de liberación era menos que en su casa, el pájaro sabría que estaba al norte de la misma; si el sol estaba más alto que en su casa, el pájaro sabría que estaba al sur de su hogar.

Para calcular el desplazamiento este-oeste, el pájaro determinaría la hora solar observando la posición del sol en un arco en el lugar de liberación, comparando la hora local, con la de su casa como le indicaba su reloj interno.

Una hora local adelantada sobre la de casa indicaría que el pájaro estaba al este de su hogar; si la hora local estaba retrasada con respecto a la de casa el pájaro estaría al oeste del hogar. Así Matthews, el pájaro determinaría su desplazamiento norte-sur a partir de la altura del sol, y su desplazamiento este-oeste por la diferencia de hora; la combinación de estos datos indicaría la dirección se su casa (ver la siguiente ilustración).

La hipótesis del arco solar fue propuesta por G. V. T. Matthews, de la Universidad de Cambridge, en 1950 para explicar cómo las palomas podían obtener únicamente del sol toda la información requerida para determinar su alejamiento norte-sur y este-oeste del hogar.Por ejemplo, si una paloma fuera liberada a mediodía en un sitio desconocido que está al sudoeste de su palomar, el pájaro observaría el movimiento del sol y rápidamente extrapolaría el arco solar en el cielo hasta la posición de mediodía. Podría entonces comparar la altura del sol a mediodía con el recuerdo de la altura del sol a mediodía en casa.
Como el pájaro está al sur del hogar, el sol estará más alto en el lugar de liberación y la paloma sabría que tiene que volar hacia el norte para-que el sol aparezca más bajo. Para determinar el desplazamiento este-oeste, la paloma compararía la posición del sol en el lugar de liberación con la posición que el sol debería tener en relación con su reloj interno.
En este caso, el reloj interno del pájaro le informaría que en el hogar es mediodía.
El sol en el lugar de liberación, sin embargo, está a menor altura que la que tiene a mediodía; así el pájaro sabe que debe volar hacia el este. Combinando las dos desviaciones; el pájaro sabría que debe comenzar a volar hacia el nordeste para alcanzar su palomar.

La hipótesis del arco solar de Mattews supuso un importante estímulo para investigar más a fondo el regreso de las palomas y constituyó la base de muchos de los experimentos realizados en la década siguiente. Desgraciadamente, sin embargo, casi todos los resultados de estos experimentos contradecían la hipótesis, y los investigadores dedicados actualmente al estudio de la orientación de las palomas ya no la consideran probable. Las pruebas contra la hipótesis son tantas que apenas podemos tratarlas aquí. Por el momento haré solamente mención de un experimento para ayudar al lector a comprender alguna de las más recientes investigaciones.

Klaus Schmidt-koening, otro de los discípulos de Kramer, demostró en 1958 que cuando las palomas cuyos relojes internos han sido cambiados artificialmente son liberadas en un lugar distante, su selección inicial de la dirección también está cambiada.

Su orientación de desaparición (la orientación hasta que desaparecen de la vista de un observador que utiliza binoculares de gran potencia) se desvía con respecto a la de las palomas normales, unos 15 grados por cada hora alterada en el reloj interno de las aves.

Las perturbaciones del campo magnético terrestre causadas por la actividad solar parecen afectar a la elección inicial de la orientación de las palomas cuando son liberadas en un lugar distante y en condiciones en las que hay luz solar. La escala del índice K es utilizada para indicar el grado de actividad magnética, variando desde el reposo (menos de 2) hasta una tormenta magnética importante (6 o más). En 1972, la liberación de una serie de palomas desde un lugar a 72 kilómetros de los palomares de la Cornell University reveló que cuando aumenta el grado de perturbación magnética, la orientación de desaparición de los pájaros se inclina hacia la izquierda, observándola desde una posición orientada hacia el hogar (curva negra). En este lugar de liberación, el cambio hacia la izquierda hizo que la orientación de desaparición de los pájaros se aproximase más a la orientación correcta del camino a casa, pero hubo éxito en la vuelta al palomar. En otra serie de tests, palomas de un palomar distinto fueron liberadas desde un lugar al oeste de su casa. Se observó una desviación similar hacia la izquierda de la orientación de desaparición al aumentar las perturbaciones magnéticas (curva de color). En este caso la desviación hacia la izquierda hizo que las orientaciones de desviación se alejaran de la verdadera.

Examinemos una prueba referente a palomas con el reloj cambiado para comprobar si los resultados están de acuerdo con los que podrían predecirse se la hipótesis del arco solar fuera cierta .supongamos que cambiamos el reloj interno de los pájaros retrasándolo 6 horas y entonces lo soltamos a mediodía 100 millas al sur de su casa. De acuerdo con la hipótesis del arco solar, los pájaros observarían que es mediodía en el lugar de la liberación, pero su reloj interno les diría que son las 6:00 A.M. en el hogar.

Deberían reaccionar, por lo tanto, como si estuvieran a miles de illas al este del hogar, y deberían comenzar a volar casi directamente hacia el oeste .Cuando llevamos a cabo realmente este experimento, sin embargo, los pájaros desaparecieron casi en línea recta hacia el este, exactamente por el lugar opuesto al previsto por la hipótesis del arco solar (ver la siguiente ilustración).

Las pruebas de las dos hipótesis de navegación solar fueron realizadas con palomas cuyos relojes internos habían sido retrasados 6 horas alterando sus períodos día-noche en el laboratorio.De acuerdo con la hipótesis del arco solar, cuando se lleva a las palomas con el reloj cambiado al sur de su palomar y se las libera a mediodía, su reloj interno les dice que son las 6:00 A. M. en su casa. Al observar que el sol en el lugar de liberación está demasiado lejos de su arco para las 6:00 A. M., deberían volar hacia el oeste (arriba a la izquierda).
La hipótesis del modelo alternativo del “mapa y brújula” sugiere que las palomas saben donde se encuentran con respecto al hogar gracias a una especie de mapa, y que sólo utilizan el sol como brújula de dirección. Su reloj interno dice que son las 6:00 A. M,
Y por consiguiente suponen que el sol está al este. Como el sol está realmente al sur, deberían comenzar a volar hacia el este, pensando que esa dirección es el norte (abajo a la izquierda).
Cuando se realizó el experimento, las palomas con el reloj cambiado volaron hacia el este, de acuerdo con la hipótesis del mapa y la brújula, y contradiciendo la hipótesis del arco solar. Las palomas normales liberadas en el mismo sitio partieron en dirección correcta hacia su hogar (derecha).

¿Existe alguna manera de explicar estos resultados? La respuesta es afirmativa, pero para hacerlo debemos cambiar la hipótesis del arco solar te Mattews a un modelo alternativo propuesto por Kramer.

Kramer recalcó que todas las pruebas apoyan la conclusión de que las palomas solamente utilizan el sol como brújula, y nada más. Parecen comportarse de manera análoga al hombre que utiliza un mapa y una brújula, como si determinaran primero por medio de algún tipo de mapa cuál es su posición relativa con respecto al hogar y en qué dirección deben volar para llegar a él, y lego utilizarán la brújula solar para localizar dicha dirección.

Como Kramer nunca pudo explicar cuál podía ser la fuente de información que serviría como mapa, imaginemos a modo de ejemplo que antes de liberar cada paloma le susurramos al oído “el hogar está hacia el Norte”. Ahora el pájaro debe utilizar su brújula solar para localizar el Norte. Su reloj interno señala las 6:00 A.M., cuando el sol debería estar al este, desde este punto el Norte debería estar aproximadamente a 90 grados del sol en la dirección contraria de las agujas del reloj. Recordemos, sin embargo, que el reloj del pájaro está 6 horas retrasado; en realidad es mediodía, cuando el sol está al Sur. Por  tanto, la elección de una orientación de 90 grados en la dirección contraria de las agujas del reloj con respecto al sol hará que el pájaro vaya hacia el Este y no al Norte.

Resumiendo, podemos decir que no importa la combinación de direcciones y cambios en el reloj que utilicemos en nuestros experimentos para que los resultados coincidan con las predicciones del modelo del mapa y brújula de Kramer, y no con la hipótesis del arco solar de Matthews.

Dado que el uso de la brújula solar en la orientación de la paloma era el único hecho bien determinado, hubo una tendencia de muchos investigadores en los años 60 a suponer que el sol es esencial en la orientación hacia el hogar en un lugar de liberación desconocido. Varias discrepancias, sin embargo, nos llevaron a mis colegas y a mí, en la Universidad de Cornell, a dudarlo.

En primer lugar, conocía numerosos casos de carreras rápidas de palomas cuando el cielo estaba muy nublado. Segundo nuestras palomas parecían orientarse bien bajo las nubes si habían volado previamente en las cercanías del hogar en tiempo lluvioso. Tercero, las pruebas publicadas de que las palomas se desorientaban con el cielo muy cubierto no erar enteramente consistentes, y cuarto nosotros y otros autores habíamos sido capaces de hacer que volvieran a casa durante la noche.

El seguimiento por radio de las palomas es realizado con un receptor en el suelo en el fugar de liberación o a veces por un receptor en un avión. Se colocan un transmisor de FM y una batería en el dorso de la paloma (arriba). La antena de 45 cm cuelga detrás de la cola del pájaro mientras éste vuela. Los datos del seguimiento por radio revelan que las palomas no continúan volando en línea recta después de abandonar el lugar de liberación, sino que frecuentemente alteran su curso. Se compara la orientación de desaparición de 8 palomas, tal como la determinaron observadores con binoculares, y la orientación determinada simultáneamente por radio desde el lugar (abajo). La escala de los dos círculos es arbitraria. El seguimiento visual puede extenderse a dos o tres kilómetros, según la altura de vuelo del pájaro. Las señales de radio alcanzan 13 Km. o más. La línea de puntos indica la verdadera dirección al hogar.

Comenzamos, pues, a revisar la importancia del sol en la orientación de las palomas. En nuestros experimentos más importantes utilizamos también palomas con el reloj cambiado. Como era de esperar, cuando las palomas cuyos relojes internos habían sido adelantados o atrasados seis horas fueron liberadas con el sol, su orientación de desaparición tuvo unos 90 grados de desviación a la derecha o a la izquierda con relación a las palomas control cuyo reloj interno no estaba cambiado.

Cuando las palomas eran liberadas con el cielo totalmente cubierto, sin embargo, los resultados eran bastante diferentes: tanto los pájaros control como los que tenían el reloj cambiado desaparecían hacia casa y no había ninguna diferencia significativa en su orientación. Ocurría esto aún cuando el lugar de liberación fuera totalmente desconocido para las palomas.

Estos resultados nos llevaron a varias conclusiones:

1- Las palomas acostumbradas a volar con mal tiempo son capaces de orientarse hacia casa con el cielo totalmente nublado. Como no hay diferencia entre la orientación de las palomas control y las del reloj cambiado en estas condiciones, es evidente que no son capaces de ver el sol a través de las nubes y por tanto ya no utilizan la brújula solar.

2- Debe existir redundancia en el sistema de orientación de las palomas .utilizan la brújula solar cuando está disponible, pero la pueden sustituir por información de otras fuentes cuando no lo está.

3- La información alternativa utilizada en lugar de la brújula solar no necesita un tiempo de compensación.

4- El sistema alternativo no puede ser una orientación por señales familiares, ya que las palomas pueden orientarse correctamente hacia casa con el cielo nublado incluso en un territorio distante y totalmente desconocido.

El reconocimiento del hecho de que las palomas son capaces de utilizar indicaciones alternativas, dependiendo de  las circunstancias que existan, significaba que los resultados de muchos de los experimentos más antiguos no se podían aceptar como válidos por más tiempo.

Por ejemplo si un experimentador alteraba el elemento A mientras mantenía las demás condiciones en el óptimo, y si las palomas continuaban orientándose bien, podían haber utilizado otra pista B como alternativa de A. De forma similar, si B  es alterado, mientras se mantienen los restantes elementos, el animal puede haber seguido la pista A en lugar de la pista B. Resumiendo, nos podríamos haber equivocado si de esos experimentos hubiéramos sacado la conclusión de que los elementos A y B no formaban parte del sistema de orientación de las palomas. De hecho, tales experimentos solamente muestran que ni A ni B aislados son esenciales para una correcta orientación bajo las condiciones particulares de la prueba.

Este tipo de razonamiento nos llevó a realizar experimentos en los que variábamos algunos posibles elementos de orientación simultáneamente, pensando que si podíamos interferir bastante al mismo tiempo podríamos llegar a conocer qué elementos eran los más importantes y como interaccionaban unos con otros.

Percepción de la luz polarizada por la paloma, comprobada en el laboratorio del autor por Melvin L. Kreithen. Con electrodos para administrar shocks eléctricos y para detectar el ritmo cardiaco, la paloma es sujetada con una especie de arnés y colocada en una cámara giratoria. La luz se proyecta a través de un filtro polarizador en una montura rotatoria y luego a través de una pantalla de proyección no polarizánte. Parte de la luz entra en la cámara de aislamiento a través una ventanita y. llega alojo de la paloma. La luz viene a intervalos. En algunos ensayos, que también fueron determinados al azar, el filtro de polarización comienza a girar después de 11 segundos; en otros, no. se hizo así. Cuando el filtro gira, la paloma recibe un shock al final de la señal visual. Cuando el filtro no gira, no se produce shock. Después de un número de pruebas, el ritmo cardíaco de la paloma comienza a subir rápidamente al comienzo de la rotación del filtro polarizado, indicando que el pájaro es capaz de sentir el cambio en el plano de luz polarizada y prevé el shock que va a venir. Se muestran abajo registros de una serie de tests de una paloma. Las columnas coloreadas indican el intervalo durante el que gira el filtro de polarización. En los controles durante el intervalo correspondiente (a la derecha, línea de puntos) no tiene lugar rotación.

Decidimos en primer lugar revisar la vieja idea de que los pájaros podían obtener información direccional del campo magnético de la Tierra. Aunque se había conocido esta hipótesis durante más de un siglo, no existían pruebas  a su favor y había muchas en contra .Con todo, nos pareció interesante examinarla de nuevo, ¡y lo fue!. Cuando repetimos los antiguos experimentos de poner barras magnéticas a las palomas para distorsionar el campo magnético que las rodea, descubrimos , como lo habían hecho otros antes que nosotros, que los pájaros no tenían ninguna dificultad para orientarse en los días de sol. Cuando realizamos las liberaciones de prueba en días completamente nublados, sin embargo, los pájaros que llevaban imanes solían desaparecer en direcciones al azar mientras que los pájaros control, que llevaban barras de latón del mismo tamaño y peso, encontraban el camino de casa correctamente. Algunos otros investigadores han repetido luego estos experimentos con los mismos resultados.

Más recientemente, Charles Wallcott, de la Universidad del estado de New York en StonyBrook, y su discípulo Robert Green, han dado un paso más. En vez de trabajar con barras magnéticas, pusieron en la cabeza de la paloma una pequeña bobina Helmholtz en forma de corona y otra alrededor del cuello como un collar. La energía proporcionaba una batería colocada en el dorso del pájaro. Este mecanismo permite inducir un campo magnético relativamente uniforme en la cabeza del pájaro.se puede hacer que la dirección del campo magnético inducido vaya hacia arriba o hacia abajo a través de la cabeza del pájaro simplemente uniendo la batería de modo que la corriente circule en las bobinas e el sentido de las agujas del reloj o en el contrario. Cuando el sol era visible, Walcott y Green descubrieron que la dirección del campo magnético inducido no afectaba a la capacidad de la paloma para orientarse hacia casa. Con el cielo totalmente nublado, sin embargo, la dirección del campo magnético incluido producía un efecto dramático: cuando el polo norte de una brújula situada en el campo inducido apuntaba hacia arriba, las palomas volaban en dirección casi totalmente contraria al hogar, mientras que cuando apuntaba hacia arriba el polo sur de la brújula situada en el campo inducido, las palomas se orientaban hacia casa.

Bobinas de Helrnholtz en la cabeza y en el cuello de la paloma. Inducen un campo magnético uniforme a través de su cabeza. Las bobinas reciben corriente de una pequeña batería de mercurio en el dorso del pájaro. La dirección del campo inducido puede cambiarse simplemente invirtiendo las conexiones de la batería. La fuerza del campo magnético se puede variar controlando la cantidad de corriente que pasa a través de las bobinas

Las palomas con bobinas Helrnholtz en las que la corriente discurre en un sentido contrario a las agujas del reloj (apuntando hacia arriba, el polo sur de una brújula situada en el campo magnético inducido) vuelan casi directamente hacia casa, haga solo esté nublado.
Cuando la corriente de las bobinas va en el sentido de las agujas del reloj (apuntando hacia arriba el polo norte de la brújula situada en el campo magnético inducido) las palomas vuelan hacia casa los días con sol, pero los días nublados se desvían casi 180 grados de la dirección del hogar. Estos resultados fueron obtenidos en varios experimentos dirigidos por Ch. WaIcott y R. Green, de la Universidad del Estado de Nueva York, en Stony Brook.

Nuestros resultados, junto con los de Walcott, sugieren que la información magnética puede desempeñar un papel en el sistema de orientación de las palomas. Esto coincide con el reciente descubrimiento de Friedrich Merkel y WolgangWiltischki, de la universidad de Frankfurt, de que los petirrojos europeos puestos en jaulas circulares pueden utilizar elementos magnéticos para orientarse en una dirección determinada. William Southem, de la Universidad del Norte de Illinois, ha señalado también que la orientación de las gaviotas de pico anillado está influenciada por la actividad magnética.

Recientemente Martín Lindauer y Hernán Marín, de la Universidad de Frankfurt, han demostrado que las abejas dan respuestas de orientación a fuentes magnéticas varios miles de veces más débiles que el campo magnético terrestre. Hasta hace pocos años los biólogos estaban debatiendo si había algún organismo que pudiera detectar un campo magnético tan débil como el terrestre (aproximadamente de medio gauss).

Las respuestas de las abejas de la miel a los estímulos magnéticos nos hacen pensar ahora si será una gamma, el límite más bajo. Ciertamente, un estudios que mis colegas y yo hemos realizado hace poco nos hace pensar que la sensibilidad de detección magnética de las palomas puede rivalizar con la de las abejas .en cuatro largas series de tesis durante un periodo de tres años  hemos descubierto que las fluctuaciones de menso de 100 gammas (y probablemente de menos de 40 gamas)  en el campo magnético terrestre , debidas a las tormentas solares y a las manchas solares, parecen producir un efecto pequeño , pero significativo , en la elección de las plomas de una orientación inicial en el lugar de su liberación.

La pregunta de cómo detectan los organismos los estímulos magnéticos aún no está contestada. Tenemos muy poca idea del aspecto que pueda tener un órgano sensorial magnético, o incluso en qué parte del cuerpo podríamos encontrarlo. Como el flujo magnético, puede pasar libremente a través del tejido viviente, los detectores magnéticos podrían estar en cualquier parte del interior del cuerpo. Ya ha comenzado en nuestro laboratorio y en otros de todo el mundo la búsqueda de esos detectores. Promete ser un reto comprometido.

Por excitante que pueda ser el descubrimiento de que el magnetismo desempeña un papel en los sistemas de orientación de las aves, estamos en cierto modo más atrás del punto de partida. El peso de las pruebas que tenemos hasta el presente sugiere que el magnetismo proporciona simplemente una brújula secundaria, y no el mapa buscado. De aquí que debamos continuar nuestra búsqueda. ¿Qué otras fuentes de información pueden tener los pájaros?.

Una posibilidad que viene fácilmente a la mente es esta era espacial es que los pájaros pudieran ser capaces de guiarse por inercia , que pudieran de algún modo detectar y registrar todas las aceleraciones angulares de sus viajes de ida hasta el lugar de la liberación, y luego integrarlas doblemente para determinar la dirección del hogar. Pese a lo llamativa que es esta posibilidad, todas las pruebas están en contra. Se han trasladado palomas hasta el lugar de su liberación en mesas giratorias o en cajas rotatorias , pero la adición de este “ruido” adicional de la inercia no tiene ningún efecto ; las aves se orientan hacia casa tan correctamente domo los pájaros control que no han recibido ese trato. Otras palomas que fueron llevadas al lugar de liberación están do dormidas con una profunda anestesia, fueron capaces de determinar la dirección del hogar sin dificultad.

Palomas con diversas lesiones quirúrgicas en los canales semicirculares – los principales detectores de la aceleración en los vertebrados- se orientan exactamente, tanto con sol como con tiempo nublado.

La hipótesis de que las palomas son capaces de usar información olfativa para la orientación ha sido defendida por Floriano Papi y sus colegas de la Universidad de Pisa.

La probabilidad de que esto sea así parece escasa, dado el desarrollo relativamente escaso del sistema olfativo de la paloma. Sin embargo Papi ha obtenido algunos resultados experimentales interesantes, y es demasiado pronto para emitir un juicio definitivo sobre esta hipótesis. Nosotros estamos realizando actualmente experimentos para comprobar sus ideas.

En este momento, el lector  puede preguntarse por qué se ha dicho tan poco acerca de lo que pudiera parecer el elemento más obvio de las palomas mensajeras : las arcas familiares del terreno. La razón es que hay abundantes pruebas de que las marcas del terreno desempeñan un papel muy pequeño en el proceso de vuelta a casa. Cuando seguían a las palomas en avión, Waltott y su colega Martín Michener han advertido repetidamente que , cuando las palomas que vuelan con un rumbo incorrecto encuentran un área sobre la que han volado recientemente, raramente muestran algún indico de reconocer el territorio familiar. Algunos otros investigadores, incluidos miembros de nuestro grupo, han descubierto que las palomas a las que se les ha cambiado 6 horas el reloj interno, y liberado a menos de una milla de distancia de su hogar en un territorio sobre el que han volado diariamente durante el periodo de ejercicio, a menudo desaparecen con una desviación de 90 grados de la dirección del hogar. Solamente la visión directa del palomar tiene prioridad sobre lo que su sistema de orientación les informa; los edificios o los árboles próximos parece que no les sirven como punto de referencia en estas condiciones. De hecho, incluso la vista del palomar no siempre es efectiva, particularmente a distancias de un kilómetro o más.

Quizá los más convincentes de todos los experimentos sean los realizados por Schmidt-Koening y H.J.Schilichte, de la Universidad de Göttingen. Pusieron lentes de contacto mates sobre los ojos de las palomas, haciendo así imposible que los pájaros vieran ningún objeto que estuviera a unos metros de distancia. Estas palomas no sólo se orientaron bien hacia casa cuando fueron soltadas a 130km de distancia sino que también un sorprendente número de ellas llegó a casa. Schmidt-Koenig realizó algunos de sus experimentos en nuestros palomares de Cornell, y así tuve la oportunidad de observarlos directamente. Fue una experiencia muy interesante. Los pájaros llegaban amucha altura y bajaban hasta posarse en el campo alrededor del palomar. Al ser incapaces de ver el palomar, esperaban a que las recogiéramos y las transportáramos  los últimos metros.

Estos resultados sugieren que el sistema de orientación de las palomas es a menudo bastante exacto como para señalar la situación del hogar casi exactamente sin necesidad de las señales conocidas del terreno; la visión solamente es necesaria para el acercamiento final, generalmente a una distancia de menos de 200 m.

Parece evidente, por todo lo que he dicho, que la labor de descubrir el sistema de orientación de las palomas tiene que ser difícil.

La vieja idea de que las aves utilizan un solo método para determinar la dirección del hogar ha dado paso a la seguridad de que probablemente intervengan componentes múltiples en el sistema, y que estos componentes se pueden combinar de varias maneras, dependiendo de factores como las condiciones atmosféricas, la edad y la experiencia del ave. Un elemento que promete ser útil para ayudarnos a separar los numerosos elementos del sistema es el estudio de  la ontogenia del comportamiento de orientación. Por ejemplo, hemos descubierto que los imanes perturban la orientación inicial de las palomas muy jóvenes liberadas de su hogar por primera vez en su vida, aun cuando el sol sea visible. Además, los jóvenes que realizan el primer vuelo no pueden orientarse con el cielo totalmente nublado, incluso si han ido previamente liberados para ejercitarlos con un tiempo atmosférico inclemente. Parece entonces que las palomas mensajeras sin experiencia necesitan tanto la información del sol como la información magnética. Otras manipulaciones que producen escaso efecto en aves con experiencia también desorientan a las palomas que vuelan por primera vez.

Quizás con la experiencia las palomas aprendan a orientarse exactamente con menos información. O quizás la experiencia sea necesaria para permitir a las palomas establecer un esquema con el que puedan decidir qué hacer cuando reciben información contradictoria de diferentes fuentes.

Los primeros resultados de algunos experimentos actuales indican que entrenando a las plomas muy jóvenes en condiciones en las que restringimos mucho o eliminamos totalmente ciertos elementos ambientales generalmente importantes, como el sol, podíamos ser capaces de inducir en los pájaros el establecimiento de esquemas para evaluar los elementos direccionales bastante diferentes de los normales. La habilidad de estos pájaros facilitaría mucho el desarrollo de experimentos diseñados para clarificar el papel de los elementos que no son normalmente difíciles de alterar.

Otro intento que tratamos de llevar a cabo ahora es informarnos más a fondo sobre la capacidad sensorial de las palomas. Cuanto más aprendemos, más nos convencemos de que las aves viven en un mundo sensorial muy diferente del nuestro. Por ejemplo, mi discípulo Melvin L.Kreithen ha demostrado recientemente que las palomas son muy sensibles a pequeños cambios de la presión atmosférica. Tal sensibilidad podría permitir a las palomas orientarse utilizando patrones de presión de la atmósfera. Kreithen y yo hemos obtenido recientemente pruebas experimentales de que las palomas pueden detectar el plano de  polarización de la luz, lo que puede significar que las palomas, como las abejas, pueden continuar utilizando el sol como brújula en los días parcialmente nublados, cuando el disco solar está escondido de la vista , pero permanecen visibles algunas partes del cielo azul.

Se sabe desde hace mucho que la orientación escogida por las palomas en lugares de liberación distantes no está casi nunca dirigida directamente hacia el hogar, aunque lo esté básicamente.

Además, la orientación media de liberaciones repetidas en un lugar dado suele mostrar una considerable situación del camino a casa, existe, en efecto, una “deriva del lugar de liberación” relativamente estable, característica de cada lugar. En algunos sitios la deriva solamente es evidente en la orientación de desaparición observada visualmente. A menudo la deriva se hace menos pronunciada cuando se utiliza el seguimiento por radio, pero en algunos lugares la deriva es aún manifiesta cuando los pájaros abandonan el campo de la radio (entre 10 y 16km del lugar de liberación). Esperando que estas derivas pudieran ser una clave de los factores locales geofísicos, que proporcionasen por lo menos una parte del mapa informativo de las palomas, escogimos para estos estudios intensivos varios lugares de liberación en los que las derivas eran mayores de lo normal.

Uno de estos lugares es Castor Hill Fire Tower, situado a 143 km al norte-noroeste de nuestros palomares de Cornell. Desde aquí, nuestraspalomas generalmente parten con una orientación que se desvía unos 60 grados en el sentido de las agujas del reloj, de la dirección del hogar, (ver ilustración siguiente).

Castor-Hill está aproximadamente a 143 kilómetros al nordeste de los palomares de la Universidad de Comen, en Ithaca, N. Y.En Castor Hill las palomas de Comen generalmente escogen una orientación inicial que se desvía en el sentido de las agujas del reloj de la verdadera dirección del hogar. Esto ocurre tanto los días de sol como los nublados (A y B); así, la diagonal característica no puede depender de la brújula solar. La desviación no es debida probablemente a la brújula magnética, ya que en condiciones con sol los pájaros con imanes escogieron la misma dirección que las palomas con barras de latón (C). Las palomas cuyos relojes internos han sido adelantados 5 horas escogen mejor la dirección hacia casa que las palomas normales, pero tienen menos éxito en alcanzar el hogar (D). Las palomas de otro palomar en Fredonia, N. Y., 240 kilómetros al oeste de Ithaca (E), y palomas de Schenectady, N. Y., 240 kilómetros al este de Ithaca (F), escogen direcciones también desviadas en el sentido de las agujas del reloj respecto a la verdadera orientación hacia casa. Parece que la desviación es una función del sitio y no de las palomas.
El cambio real de vuelo de las palomas normales de Comell soltadas en Castor Hill y seguidas desde un avión se muestra por la línea coloreada en el mapa.

En una larga serie de experimentos, hemos descubierto que esta deriva en el sentido de las agujas del reloj es evidente no sólo con palomas experimentadas nuevas en el lugar, sino también con palomas que han sido liberadas en este sitio antes. Aparece la misma deriva en el primer vuelo hacia el hogar de palomas jóvenes. Se observó tanto en días de sol como en días nublados, de modo que aparentemente nada tenía que ver con la brújula solar, y se descubrió también en palomas que portaban imanes, así que probablemente tampoco tenía nada que ver con la orientación magnética. Se descubrió incluso cuando las palomas llevaban lentes de contacto que les impedían ver; así que tampoco podía depender de la visión de las palomas.

Golondrinas salvajes de las costas capturadas cerca de Cornell y liberadas en Castor Hill mostraron la misma deriva en el sentido de las agujas del reloj, indicando que el factor desviación, cualquiera que fuese, afectaba a otras especies de aves de la misma manera. Las palomas tomadas de palomares a 240km al este y al oeste de Cornell y liberadas en Castor Hill muestran una deriva semejante de partida con respecto a su casa. Finalmente palomas a las que se había adelantado 5 horas su reloj interno, van casi directamente hacia casa desde Castor Hill, pero sin embargo tenían un éxito menor en la llegada al hogar que las plomas de control, que parten con la deriva normal de 60 grados. En un experimento conjunto con Wallcott, palomas normales con transmisores de radio atados fueron seguidas en avión después de haberlas liberado en castor Hill. Descubrimos que los pájaros cambiaban a una dirección más orientada hacia el hogar cuando se encontraban aproximadamente entre 23 y 30 km al oeste de castor Hill. Puede ser que los pájaros con el reloj cambiado, que tienen menos éxito en su regreso, realicen un giro equivalente cuando están a una distancia parecida de lugar de liberación, y de este modo de alejen del hogar. Esperamos saber pronto si es así.

Concluiremos, pues, que la desviación en la orientación inicial de los pájaros no es un error biológico, que no  es debida a alguna peculiaridad de las aves, sino a una peculiaridad del lugar. Los pájaros están probablemente interpretando el mapa correctamente, pero el mapa mismo tiene reloj equivocado en Castor Hill. Quizá si lográramos saber qué factores geofísicos son los responsables de esta distorsión del mapa, estaríamos por fin en el camino para comprender el antiguo misterio de cómo vuelven a casa las palomas.

Autor William T. Keeton
Diciembre de 1974
Traducido por Daniel Riera – Club Colombófilo Avilesino.


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 La orientación de las palomas

El estándar internacional

Es un error profundo creer que el asunto del Estándar es cosa nueva.

Yo soy colombófilo activo desde 1904, pero antes tenía un pequeño palomar en la granja de mis abuelos. Constituía el séptimo construido en las dependencias de dicha granja. Uno para mi abuelo, que también se llamaba Enrique Landrey, uno para mi tío mayor, dos para mi padre y dos para mi tío el menor, que también se llamaba Enrique.

En esta época, los medios de comunicación eran pocos y los precios de los billetes de ferrocarril costaban mucho menos que hoy. Aproximadamente en las 3000 comunas de Bélgica, existían sociedades colombófilas, y por centenares, en las ciudades importantes como Bruselas, Amberes, Lieja o Gante. En la aldea donde nací había más y 150 colombófilos en una población de 1200 habitantes, y las dos sociedades organizaban concursos de hasta 400 Km cada semana. En Bruselas había concursos durante el invierno, es decir, todo el año.

Pero en las localidades del campo esto era muy difícil y en invierno la actividad de los aficionados consistía en organizar exposiciones de belleza, hasta dos y tres veces por semana. En dichas exposiciones era posible apostar hasta 20, 30 francos de oro por paloma. Naturalmente, los pequeños aficionados apostaban solo medio o un franco.

En ningún caso los jueces podían tomar las palomas en sus manos. La clasificación “a la belleza” únicamente se hacía a “la vista” en jaulas cerradas con un precinto de plomo.

Como comprenderán, raras eran las palomas de gran valor deportivo que ganaban un premio contra los especialistas de exposiciones que venían con ejemplares que vivían en pajareras, de donde salían para volar solo una vez por semana y únicamente en tiempo favorable.

Los “ases” de las exposiciones recibían sobre todo granos muy ricos y excitantes como cáñamo, semillas de berza, mijo, girasol y vezas. Eran escogidos entre ejemplares de tamaño superior a la media con lasas y plumas largas.

Por fin, apareció entre los buenos colombófilos una reacción para descartar las palomas imperfectas desde el punto de vista anatómico, pues los defectos sólo se pueden apreciar con la paloma en la mano.

El primer intento vino del Norte de Francia, donde los grandes colombófilos como el Presidente Lero-BéagueLeon FaucompréPablo Sion o Appourchaux fijaron el Lille (1912) un estándar con veinte cotizaciones de cinco puntos cada una. Esta era la fórmula número 1 del Estándar llamado “Francés”.

Poco después en colaboración con los campeones belgas, apareció otra fórmula que se componía de diez cotizaciones a diez puntos.

Después de la Primera Guerra Mundial tuvo lugar en París otra reunión entre mis amigos G. Stassart,Leopoldo Lamote, Arturo Marcial por Bélgica, Alberto Leroy-BéaguePablo Sion por Francia, Ricardo Pantuzzi por Italia y José Fernández Calzada por España.

El nuevo estándar que resultó de sus trabajos estuvo aplicándose hasta la primera olimpiada colombófila que tuvo lugar en Bruselas en el año 1938. Una comisión de jueces de los 14 países extranjeros cambió muy ligeramente la fórmula de 1921, en vista de la segunda olimpiada, la de Colonia (1939), donde triunfó Bélgica con palomas escogidas en todo el país por su servidor y Guillermo Stassart.

Inmediatamente después de la Guerra Mundial, se fundó en Londres la Federación Colombófila Internacional. Sobre mi proposición fue escogido mi difunto amigo Henry Artens en calidad de Presidente y yo en calidad de Secretario General.

La tercera Olimpiada tuvo lugar en Lille y con este motivo tuvo lugar una nueva reunión de expertos franceses, belgas, ingleses y daneses. De dichas reuniones salió otra fórmula que permanece actualmente con la puntuación siguiente:

La paloma vista en la jaula:

  1.  Estética , cabeza, ojo y expresión general:  10 puntos

La paloma cogida en la mano:

  1.  Musculatura y equilibrio 30 puntos
  2.  Esqueleto (esternón y horquilla posterior) 10 puntos
  3.  Espalda, rabadilla y conexión  20 puntos
  4.  Ala, cola y calidad de la pluma 30 puntos

    Total:   100 puntos

¿Qué vale esta fórmula para preciar las cualidades verdaderas de una paloma desde el punto de vista deportivo?
Lo que valen, como jueces, los que son encargados de ponerla en práctica, he escrito en mi último libro “La colombofilia de vanguardia”.

Clasificar las palomas participando en una exposición-concurso y separar una colonia en buenos y malos, son dos ejercicios totalmente diferentes que exigen aptitudes y una rutina totalmente diferente también. El error continuado de los partidarios del estándar consiste en atribuir puntos muy importantes a la belleza de las palomas que nada tiene que ver con el valor deportivo.

Como circunstancias atenuantes tiene las que dan las reglas indispensables cuando se trata de otorgar premios en una exposición. Considerado como una regla clasificar una partida de palomas que todas tienen un mínimo de prestaciones buenas en los concursos, el estándar puede dar resultados satisfactorios.
Comentarios:
En el espíritu de los protagonistas del estándar voy a dar algunas explicaciones sobre los puntos anteriormente enumerados:

La paloma vista en la jaula.

1.    Estética. Se trata de la belleza únicamente. A la apreciación del juez.
2.    Cabeza. La cabeza debe enseñar antes de todo el SEXO. Un macho debe tener una cabeza fuerte, de macho y la hembra una cabeza elegante y fina de hembra y no una cabeza de macho.
3.    Cuello. Cuello de toro corto y fuerte.
4.    Ojos. De un color bien marcado, vivo y lisonjero.
5.    Expresión. Inteligente, expresiva al juez y a cada uno de sus movimientos.

La paloma cogida en la mano.

1.    Musculatura. La paloma tiene millares de músculos pequeños para abrir y cerrar su plumaje. Los músculos del vuelo que pueden alcanzar los dedos del juez son los dos pectorales superficiales que sirven para  bajar las alas. La paloma posee también dos pectorales profundos que alcanzan sus alas y que sólo pueden ver después de haber matado la paloma. Aparecen como láminas entre el esternón y su quilla. Los músculos pectorales deben ser redondos y al mismo tiempo elásticos. Redondos porque son hinchados por el aire en los divertículos de los sacos aéreos que penetran en todas las partes del cuerpo. Elásticos porque no pueden ser prisioneros en la grasa que se puede ver antes de comer una paloma pelada que come demasiado y vuela muy poco.

2.    Equilibrio. Debe existir en todas las partes del cuerpo. Una paloma mal equilibrada no puede volar bien. El vuelo remado es el más rudo medio de locomoción que existe en nuestra paloma de carrera. Para resistir los esfuerzos considerables que exige un desplazamiento rápido en un medio tan difícil y perturbado como el aire, la paloma debe tener un esqueleto capaz de resistir el trabajo considerable y, a veces, de larga duración de los músculos. Al contrario que la columna vertebral del hombre y más aún de los gatos o de las serpientes, la de la paloma puede compararse a una barra de apoyo rígida, formada por vértebras soldadas, salvo las cervicales y las coxígeas que deben permitir una gran  movilidad  de a cabeza a la cola. La delantera está protegida por la coraza del esternón que posee una quilla donde vienen a insertarse los poderosos músculos pectorales que deben mover las alas.

3.    El lomo y la parte que impropiamente llamamos riñón, están protegidas por otra coraza, la que forman todos soldados en uno solo, los huesos de la pelvis y los de la región lumbar y la sacra y que se llama el hueso sacro-lumbar. Para reforzar el tórax y aumentar su rigidez, las costillas están unidas con largos apéndices articulados al esternón. Las clavículas están soldadas en su parte inferior y forman un hueso en forma de U o de V que se conoce como “horquilla anterior”. Contrariamente a los otros huesos, la horquilla anterior parece frágil y delicada, pero es de una gran flexibilidad. Actúa como un resorte cuyas extremidades se alejan y se aproximan según los músculos depresores del ala se distienden o contraigan. Una paloma cuya coraza dorsal ceda a la presión de los dedos o su horquilla no resista la misma presión, poco vale para el vuelo de resistencia ni para el viento de frente.

Algunas palabras a propósito de lo que se llama “horquilla posterior”. Contrariamente a lo que se lee a menudo, jamás pueden ser anchos ni paralelos. Son las varillas en forma de estilete del pubis. Lo que hace su solidez no es ni el espesor ni la rigidez, pues esas varillas son delgadas y elásticas. Su elasticidad depende de los ligamentos que la rodean.
Veamos ahora los huesos más importantes del ala de la paloma.
El ala es un brazo adaptado al vuelo. Las modificaciones profundas que los miembros anteriores han sufrido con ese fin, permiten siempre notar allí como en el brazo humano, el hombro el codo, el antebrazo, la muñeca, la mano y los dedos. Solamente la mano se ha alargado enormemente, los dedos no son más que tres y sólo dos huesos carpianos quedan libres en el puño, los otros tres están soldados a los metacarpos. El juego de las articulaciones permite a la paloma cerrar el ala replegando uno sobre otro brazo, el antebrazo y la mano y desplegarla, enderezando esas tres partes, una prolongando las otras.

El aletazo dado por la paloma lleva la cabeza de ala a ejercer una presión en el sitio donde se articulan el coracoides y la clavícula. El golpe de ala provoca allí simultáneamente un empuje hacia delante y una presión perjudicial hacia el interior. Pero el coracoides, que constituye el pilar del hombro, recibe esta presión y la anula, pues está articulado por el otro extremo, al esternón. Lo que queda de la presión es destruido por la horquilla, formada de la reunión de las dos clavículas y que está unida también al esternón pero por un ligamento elástico.

Así transformadas las extremidades de la paloma (anteriores) se han convertido en excelentes órganos de vuelo, las alas que tienen la forma de hélices y que están provistas cada una de ellas de un juego de palas a la vez muy flexibles, y muy resistentes; las plumas grandes o remeras.

Sólidamente implantadas en la carne y aún en los huesos como lo son las remeras primarias, están unidas entre ellas por un conjunto de ligamentos fibroelásticos que les permiten, ya sea en una superficie que se apoya en el aire cuando el ala baja, o pivotear o dejar pasar el aire al elevarse.

Ya he dicho que los huesos de la paloma son huecos o neumatizados, porque no contienen médula, como los nuestros o los de los grandes animales, sino aire. El peso es el enemigo número 1 del vuelo. Habría que hacer pues, a los huesos a la vez sólidos y livianos, lo que la naturaleza ha hecho, creándolos huecos y uniéndolos de un modo a propósito para resistir todo.

Conferencia pronunciada por M. Landery, con motivo del seminario de jueces, que tuvo lugar en Madrid, durante los días del 9 al 12 de octubre de 1971.

Traducido por Daniel Riera.


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 El estándar internacional

La teoría de la cola

Cuando introduje por primera vez la teoría de la cola en la colombofilia, muchos fueron los que pensaron que era un truco para vender más, y que yo lo único que buscaba era darme publicidad, pero desde entonces, otros han escrito sobre ello y otros tantos me han dado las gracias por haber traído la teoría a su atención. Un colombófilo de 70 años me escribió una carta diciéndome que aunque lleva de aficionado toda su vida, nunca había oído nada parecido sobre la cola hasta que lo leyó en uno de mis artículos de la revista Racing Pigeons. Esta persona, juez y gran entendedor de la teoría del ojo, decidió poner la teoría en práctica y se vio sorprendido al seleccionar las mejores palomas de cada palomar que visitaba.

Todavía no puedo expresarme de tal manera, ya que debo completar algunas observaciones, y eso me llevará al menos otras dos temporadas para confirmar mi trabajo.

Habiendo no obstante examinado cientos de palomas, me siento capaz de darles alguna información sobre la teoría, que expondré a continuación.

Empezaré mis explicaciones con lo que voy a llamar El avance de la cola.

El avance de la cola:
Una teoría que he leído hace unos años, aconsejaba que si el colombófilo examinaba las dos plumas de los extremos de la cola y encontraba en los cañones de dichas palomas, marcas o una serie de puntos pequeños, estábamos ante una paloma que había tenido un concurso muy duro. Esto puede ser una tontería ya que el colombófilo sabrá por el tiempo empleado por sus palomas si el concurso ha sido duro o menos duro. Pero esta teoría tendrá valor si esas mencionadas marcas apareciesen sólo en algunas palomas de las llevadas al concurso. Las palomas que apareciesen con estos puntos, habrán tenido que hacer un esfuerzo mayor para regresar a su palomares, bien porque su estado de forma no era el más adecuado para ese concurso o también por haber hecho un sobre esfuerzo en su afán de regresar cuanto antes con su pareja. Estos puntos o marcas servirán de aviso al colombófilo para darse cuenta de que esa paloma necesita un descanso.

Admitámoslo, esto es sólo una teoría, pero esos puntos aparecen y yo los he visto en ganadores y en palomas que han pasado la noche fuera de sus palomares. Cuando esto ocurra en ganadores yo recomendaría al propietario que le diera un largo descanso o bien los retirara para el resto de la temporada, porque entre todas las palomas que he visto con estas marcas, sólo una ha vuelto a volar bien esa misma temporada, y a dicha paloma se le permitió tener un descanso y que criara un pichón antes de volver a la competición.

En algunas palomas la pluma izquierda del extremo de la cola aparece un poco rota en su cañón y en otras son ambas plumas de los extremos las que aparecen rotas, pero nunca he visto una paloma que apareciese con la pluma del exterior derecho, rota solamente. Cuando veo una paloma con estos cortes, me está diciendo que ha pasado al menos una noche fuera de su palomar, y esto puede ser causado por el estrés sufrido por la paloma. De todas maneras, no todas las palomas que han pasado una noche fuera presentan estos signos, lo que me conduce a pensar que sólo aquellas que han tenido que hacer un gran esfuerzo en regresar a su palomar muestran cortes o puntos.

Las plumas del centro:
Estas plumas sirven como aviso de fiebre. Hace unas semanas fui a un palomar a examinar los reproductores, y me encontré que en dos de esas palomas aparecían unas manchas blancas en una de sus plumas del centro de la cola. Esas manchas no eran como otras que aparecen de forma natural en las plumas del ala de alguna paloma, sino que eran como polvillo blanco alrededor de la cola.

Curiosamente las dos palomas que sufrían estos síntomas eran las dos últimas que se habían incorporado al cuadro reproductor. Ya que en principio no había causa justificada para la aparición de esas manchas dado que el estado de salud era el correcto, se pensó que el único motivo aparente pudo haber sido el cambio de palomar, o también, como me remarcó el colombófilo dueño de las palomas, la posibilidad de que un gato que había estado merodeando fuera el causante de la fiebre sufrida por esas palomas, al tener éstas el sistema nervioso alterado.

Todo esto nos lleva a la conclusión de la importancia que tiene el tener aislado o protegido el palomar de gatos o todo tipo de roedores que puedan causar daños tanto físicos como psíquicos.

Las plumas superiores:
Cuando estaba chequeando todas las palomas antes de un concurso por si alguna presentaba los signos ya mencionados, me encontré con un yearling que tenía tres líneas distintas cruzando las plumas superiores, pregunté entonces al dueño si esa paloma había pasado la noche fuera o si había estado sometida a algún tipo de estrés, siendo su respuesta afirmativa. La paloma en cuestión tardó 6 horas en recorrer 60 millas, llegando agotada. He podido observar estas mismas tres líneas alrededor de la cola de muchas palomas que han tenido que soportar muchas horas de vuelo. Estas líneas pueden ser causadas por el pánico que muestran algunas palomas al sentirse pérdidas antes de encontrar el camino correcto que las conduzca a casa.

Otro tipo de marcas que aparecen en las mismas plumas, consisten en diversas líneas que se cruzan en la parte superior de las plumas, que, particularmente, sólo he visto en palomas adultas.

Estas marcas pueden ser observadas en palomas que retornan de un concurso. Esto ha sido notado no sólo por mí, sino por colombófilos amigos míos que han vistos estas líneas en palomas que han volado largas distancias o que han permanecido volando por más de 8 horas.

Parece ser que estas marcas aparecen en palomas que han tenido que recurrir a sus reservas, realizando su máximo esfuerzo. Cuando esto se hace notar en alguna paloma quiere decir que ésta ha llegado a su límite en la distancia. Por ejemplo, si estas aparecen después de 400 millas, la paloma no debería ser enviada a 500 millas ya que habría alcanzado el límite de sus capacidades.

Posición del cañón:
Esta parte de la teoría se encuentra todavía muy debatida, y, solamente, el tiempo decidirá la verdad.

-Cañón a la derecha:
Para explicar por qué el cañón de las plumas de la cola es importante, conviene centrarnos en ellas:

Si la cola tiene 12 plumas, miraremos solamente a las de arriba cuando ésta se encuentre en posición normal, y notará que algunos cañones se encuentran en el centro, otros a la derecha, y otros a la izquierda de la pluma.

Aunque he visto y cogido cientos de palomas, todavía no he encontrado una paloma que tuviese el cañón de la pluma ligeramente desviada a la derecha y que hubiese ganado un premio. De hecho estas palomas suelen ser de muy bajo estándar. En estos casos esas palomas, y hay que decir que es muy fácil encontrarse con ellas, suelen estar equilibradas, con muy pocos riñones y un peor signo del ojo.

En casos donde el cañón es recto, pero se desvía solamente un poco hacia la pluma, es posible encontrar buenas palomas. Este fenómeno casi me hace abandonar la teoría, especialmente porque cuando estaba realizando mi investigación fui avisado por uno de los líderes de la colombofilia mundial, el cual me dijo que la cola no repercutía en el vuelo de la paloma. Una vez que hube descubierto buenas aves con el cañón desviado hacia la derecha, empecé a aceptar el consejo de aquel buen colombófilo y a renegar de mis principios, hasta que me acordé de aquello que decía que un buen colombófilo siempre debe mirar detrás de lo percibido a primera vista. Comencé de nuevo a examinar esas palomas y descubrí que aunque tenían el cañón de la primera pluma ligeramente desviada hacia la derecha, la pluma de más abajo, es decir, la segunda pluma empezando por arriba, tenía el cañón desplazado hacia la izquierda en todas ellas.

Después de confirmar mi investigación y volver a revisarla, ésta me condujo a las siguientes conclusiones:

  1. Cuando el cañón se tuerce, o hace un ángulo hacia la derecha: palomas de pobre calidad.
  2. Cuando el cañón es recto y un poco desplazado hacia la derecha: palomas mejor equilibradas, pero todavía de baja calidad.
  3. Cuando el cañón es recto y un poco desplazado hacia la derecha con un cañón desviado a la izquierda en su segunda pluma: palomas más equilibradas que las anteriores.
  4. Cuando el cañón de la primera pluma es recto y un poco desplazado a la derecha, estando muy desviado hacia la izquierda el cañón de la segunda pluma: palomas muy bien equilibradas y de buena calidad.

Las palomas que tienen en su primera pluma un cañón desviado hacia la derecha, deben ser desechadas para la reproducción, siendo sólo admitidas en este caso las que representan el caso 4 arriba mencionado. Con este tipo de palomas ya me he encontrado yo, siendo éstas grandes reproductoras y voladoras, pero en cada caso su pareja debe tener en su primera pluma un cañón desplazado ligeramente hacia la izquierda. Al principio yo clasificaba a todas las palomas que presentaban estas características, como malas palomas, pero al encontrar alguna buena dentro de esta clase, fue cuando aprendí la importancia de buscar lo que nos deparaba la segunda pluma. En todo caso, pienso que no hay que hacer muchos miramientos a las palomas con los cañones a la derecha.

-Cañón en el centro:
En casos donde el cañón está situado en el centro de la pluma de una forma recta y sin curvas, serán signos de buenas palomas y bien equilibradas, habiendo sido encontradas muchas ganadoras con estas cualidades. Esto no quiere decir, que todas las palomas que tengan el cañón en el centro vayan a ser campeonas si después presentan un signo del ojo deficiente o un ala defectuosa; pero sí me gustaría recalcar que éstas tienen grandes posibilidades de ser buenas.

Dentro de las palomas con estas características hay unas que pueden considerarse como excelentes. Las que tienen las tres primeras plumas de la cola en armonía, queriendo esto decir que si extendemos las tres primeras plumas, la primera, como dije antes, tendrá el cañón en el centro, la segunda tendrá su cañón bastante desviado hacia la izquierda y la tercera tendrá el cañón un poco desplazado hacia la derecha. Esto indica que esas palomas son muy buenas reproductoras, especialmente si el cañón puede ser visto gradualmente acercarse al centro desde las dos plumas de los lados cuando la cola se encuentre abierta, alcanzando el centro paulatinamente al llegar a la pluma central. Palomas con estos dones son realmente excepcionales, equilibradas desde la cabeza hasta las patas, y la perfección que presenta la cola parece extenderse por todo el cuerpo.

Las palomas que tienen el cañón en el centro, pero luego no presentan la misma armonía en sus plumas, aún siendo buenas, no tienen la misma calidad; siendo en este caso las peores, las que tienen el cañón de la segunda pluma desviada a la derecha.

-Cañón a la izquierda:
Palomas con estos cañones desplazados hacia la izquierda, siempre presentan un cierto problema a los colombófilos; es posible encontrar tanto palomas campeonas como mediocres entre estas y normalmente no es fácil averiguar de qué tipo se trata.

Investigaciones posteriores me llevaron a las siguientes conclusiones:

1.    Cañones muy poco desplazados a la izquierda:
Normalmente esto indica palomas de poca calidad, mal equilibradas, con pocos riñones y un ojo muy pobre. Estas palomas quizás sean capaces de ganar un concurso de poco kilometraje, pero seguirán siendo inválidas para puntear en un concurso de cierto kilometraje y menos aún para construir un palomar con ellas.

2.    Cañones con un poco más de desvío a la izquierda (6.4 mm):
Parece haber en este tipo una mezcla de buenas y malas palomas, siendo difícil descifrar de qué tipo se trata con el sólo hecho de mirar la cola de dichas palomas. Aquí el signo del ojo puede decantar la balanza por unas u otras dependiendo de la profundidad del mismo, pero si sólo nos guiamos por la cola, serán preferibles aquellas que tengan un cañón en línea recta en vez de uno en curvas.

3.    Cañones muy desplazados hacia la izquierda:
En esta categoría hemos encontrado muchos campeones y de hecho todos los ganadores de 500 millas que he cogido esta temporada tenían el cañón de la pluma de arriba muy desviada hacia la izquierda. No todas las palomas de esta categoría son campeonas, algunas ni siquiera son buenas palomas. Para juzgar la calidad de éstas es necesario extender las dos primeras plumas. Normalmente cuando el cañón de la pluma de arriba está muy desplazado a la izquierda, la siguiente pluma tendrá un cañón desviado a la derecha.

La base de la cola:
Esta área que forma parte de la espalda más que de la cola, ha sido objeto también de teorías contradictorias. Un gran colombófilo decía que si hacías un poco de presión con los dedos en la espalda de la paloma y la cola se movía era indicación de que no era apta para largas distancias. Otro gran colombófilo inglés creía que la cola debía elevarse al ser presionada con los dedos para indicar que esa paloma no era apta para las grandes distancias.

En cierto modo ambos están en posesión de la verdad, ya que por un lado en una paloma de grandes distancias la cola no debe moverse por ningún motivo.

Yo, particularmente, prefiero el pensamiento del primer colombófilo, ya que el segundo da a entender que solamente no son aptas para largas distancias aquellas que inclinan la cola hacia arriba sin hacer mención de aquellas otras que la inclinan hacia abajo.

La cola, para finalizar, debe en todo momento resistirse ante cualquier presión a que sea sometida con cierta moderación por el colombófilo, de ahí se podrá entonces sacar la conclusión de que esa paloma está calificada para largas distancias.

Traducido por: Celso García de Tuñón
Autor:
D.V. Belding


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 La teoría de la cola

Huelen el camino a casa

Una nueva investigación afirma que el «mapa» necesario para que las aves se orienten con esa extraordinaria facilidad está “escrito” en la atmósfera.

Las palomas mensajeras, al igual que otras aves, son extraordinarias navegantes. Pero la forma en la que son capaces de encontrar su camino de regreso a casa todavía tiene algunas incógnitas. Para navegar, las aves requieren un «mapa» (que les diga que su palomar se encuentra en el sur, por ejemplo) y una «brújula» (que les indique dónde está el sur). Esa brújula es el Sol y el campo magnético de la Tierra, pero ¿de dónde sacan el mapa? Investigadores alemanes creen que está «escrito» en la atmósfera: los olores traídos por los vientos indican el camino.

Experimentos realizados en los últimos 40 años han demostrado que las palomas mensajeras se desorientan cuando su olfato se altera o cuando no tienen acceso a los vientos naturales en su lugar de origen. Sin embargo, muchos investigadores no estaban convencidos de que los olores traídos por el viento pudieran proporcionar a las palomas ese mapa necesario para navegar. Ahora, Hans Wallraff, del Instituto Max Planck para la Ornitología en Seewiesen, Alemania, ha demostrado que la atmósfera contiene la información necesaria para ayudar a las palomas a encontrar su camino a casa. La investigación aparece publicada en Biogeosciences (pueden acceder a ella haciendo clic aquí), una revista de acceso abierto de la Unión Europea de Geociencias (EGU).

En investigaciones anteriores, Wallraff recogió muestras de aire en más de 90 sitios dentro de un radio de 200 km alrededor de un antiguo palomar cerca de Würzburg, en el sur de Alemania. Las muestras revelaron que las relaciones entre determinados compuestos orgánicos volátiles (químicos que pueden ser una fuente de aromas y olores) en la atmósfera aumentaban o disminuían a lo largo de direcciones específicas. «Por ejemplo, el porcentaje del compuesto A en la suma de A + B o A + B + C + D aumenta a medida que uno se mueve del norte al sur», explica Wallraff.

Estos cambios en las proporciones de compuestos se traducen en cambios en el olor percibido. Pero una paloma que nunca ha salido de su altillo no sabe en qué dirección ocurren los cambios, a menos que haya estado expuesta a los vientos en su lugar de origen.

El “olor del sur”.
En casa, se cree que un pájaro puede asociar ciertos olores con determinadas direcciones del viento. «Si el porcentaje de compuesto A aumenta con los vientos del sur, una paloma que vive en un palomar en Würzburg aprende esta correlación. Si la paloma es liberada en un sitio a unos 100 kilómetros al sur de su hogar, el ave huele que la relación de compuesto A se encuentra por encima de lo que está, en promedio, en su palomar, y vuela hacia el norte», explica Wallraff.

Pero esta explicación de cómo las palomas pueden utilizar los olores por el viento para encontrar su casa era sólo una hipótesis. Wallraff todavía tenía que demostrar que la atmósfera realmente contiene la base del mapa que las palomas necesitan para navegar. En el nuevo trabajo, el investigador desarrolla un modelo que demuestra que las palomas pueden encontrar su camino de regreso a sus palomares utilizando datos atmosféricos reales, solo con el conocimiento de los vientos y los olores desde su hogar.

El modelo utiliza un enfoque iterativo para imitar la evolución animal mediante la introducción de mutaciones aleatorias en las palomas virtuales, haciéndolas más sensibles a los compuestos volátiles que son más eficaces para la navegación. Mediante la selección de las mejores mutaciones en el transcurso de miles de generaciones, el modelo crea palomas virtuales capaces de orientarse. Demuestra que incluso las aves inexpertas podrían utilizar la información atmosférica para la navegación. Los resultados, según su autor, presentan la pieza que falta en el rompecabezas de la navegación de la paloma mensajera, lo que confirma que los vientos y los olores pueden funcionar en realidad como un sistema de mapas.

Publicado en ABC.es Ciencia el 6 de Noviembre de 2013.

Extraído de:

http://www.abc.es/ciencia/20131106/abci-palomas-mensajeras-huelen-camino-201311061256.html


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 Huelen el camino a casa

El estrés en la colombofilia

El estilo de vida de la sociedad actual ha ligado el uso del término estrés a una alteración, tanto física como psicológica, que acaba arrastrando al organismo hacia cierta variedad de cuadros patológicos.

Fisiológicamente, la evolución ha diseñado el estrés como un mecanismo de defensa, que predispone al organismo de los vertebrados para enfrentarse a situaciones que puedan suponer una amenaza, o que requieran una elevada demanda de energía. Aunque sí es cierto que, cuando un organismo está sometido a estrés durante periodos prolongados, sus efectos acabarán pasando factura a su salud.

Cuando hablas con compañeros, o lees artículos acerca del manejo de la colonia, siempre nos aconsejan que el palomar debería ser un remanso de paz. Las palomas tienen que estar tranquilas. ¿Por qué? Muy sencillo. El nerviosismo presente en un ambiente intranquilo juega en nuestra contra en varios niveles. Como veremos más adelante, va a mermar la salud de la colonia, limitará la capacidad y calidad reproductiva, lastrará el crecimiento de los pichones y hasta perjudicará, como no, el desarrollo deportivo de nuestras atletas.

El estrés es otro de esos enemigos silenciosos que está al acecho para amargarnos una campaña.

Entremos un poco más en materia. Vamos a diseccionar este problema basándonos en los conceptos de algunos expertos que se han acercado con más profundidad a este campo. Dividiremos el estrés que pueden padecer los animales en 2 tipos:
1- Estrés psicológico, que puede ser debido a:

– Restricción de los movimientos o inmovilización.
– Manejo poco delicado durante procesos habituales como encestes, reanillamientos, enjaules, transportes, sueltas, etc. Especialmente durante las primeras ocasiones, cuando las       aves aún no están acostumbradas.
– Exceso de población o espacio reducido en el palomar, como fuente de enfrentamientos frecuentes entre los individuos que lo habitan.
– Novedades. Cualquier novedad, cuando un animal es súbitamente expuesto a ella, es un gran factor productor de estrés psicológico, especialmente en los individuos más jóvenes. En la vida salvaje, las novedades y los sonidos o imágenes extrañas suelen ser señales de peligro.
– Constante presión depredadora.

Todos presentan un poderoso denominador común dentro del mundo animal, el miedo, uno de los principales productores de estrés. En cualquier caso, para los animales domésticos, tanto las experiencias previas como los factores genéticos relacionados con el temperamento, interactúan de maneras complejas para determinar cuánto miedo va a mostrar un animal ante una situación determinada.

Centrándonos en el trato colombófilo-palomas, un ejemplo de lo anterior podemos encontrarlo en aquellas aves que han sufrido experiencias previas de manejo poco delicado o inadecuado. Para ellas constituirá una experiencia agresiva que recordarán de cara a futuras ocasiones, y cuando se las vuelva a exponer al mismo manejo, podrían sufrir más estrés que aquellas cuyas experiencias previas hayan resultado benignas.

Es un concepto básico en la colombofilia el hecho de que las palomas deben estar tranquilas durante nuestra presencia y manejo. Con el tiempo, la exposición gradual de los pichones a las experiencias novedosas les permite acostumbrarse a estímulos indoloros que en un principio les habían provocado una reacción de fuga (manipulación, encestes, etc).

Sin embargo, diversos estudios sobre animales de granja han demostrado que estos no se habitúan a procedimientos que, sin ser necesariamente dolorosos, les generan mucha aversión. Esto es igualmente válido para las palomas, que jamás llegarán a acostumbrarse a un manejo que les cause un gran malestar, por mucho que se repita la experiencia a lo largo de su vida.

Asimismo, la forma en que un animal es manejado en las etapas tempranas de su desarrollo tendrá un efecto perdurable en su respuesta fisiológica a situaciones de estrés durante el resto de su vida. De esta forma el manejo dócil y continuado de los pichones suele derivar en adultas más tranquilas y fáciles de manejar, ya que el amansamiento puede reducir la reactividad fisiológica del sistema nervioso de cara a futuras experiencias ajenas a lo habitual.

Las experiencias previas de manejo interactúan también con los factores genéticos, por lo cual las características de cada estirpe también pueden determinar en cierto grado el tipo de reacción de un individuo respecto a los demás, según los rasgos que cada criador haya seleccionado en sus colonias.

2- Estrés físico, debido por ejemplo a:

– Mala alimentación y déficits nutricionales.
– Sed.
– Falta de descanso.
– Fatiga.
– Lesiones.
– Parásitos externos.
– Condiciones de temperatura y humedad extremas.

Ahora que conocemos algunos tipos de estrés y sus causas, ¿cómo podemos cuantificar el estrés en nuestras palomas?

Podemos hacerlo usando una combinación de dos métodos:

– Las mediciones en el organismo y los tejidos de las palomas.
– El análisis de la conducta de nuestras aves.

Aunque solo sea posible realizar uno de ellos con los medios de los que habitualmente disponemos en el palomar, aplicando ambas vías de forma simultánea obtendríamos una mejor medida general del estado de incomodidad que puedan estar padeciendo las aves.

1.    Mediciones en los tejidos y fluidos de las palomas:
A pesar de la imposibilidad de llevarla a cabo para la mayoría de colombófilos, nos conviene tener ciertas nociones de los cambios fisio y citológicos que se producen en el organismo de una atleta estresada porque, como veremos más adelante, entran en grave conflicto con el desarrollo orgánico del deporte. Además, estos factores de tipo hormonal suelen llevar asociado un mecanismo de respuesta que se traduce en la conducta de las palomas y es, por tanto, visible a ojos del colombófilo.

Entre los cambios relacionados con el estrés que se pueden medir en las aves, destacarían las concentraciones de corticosteroides, adrenalina, noradrenalina y hormonas tiroideas. Otras variables asociadas al estrés son los niveles sanguíneos de cortisol plasmático (siendo la medida más clásica de estrés), glucosa, lactato, insulina, ácidos grasos volátiles y volumen globular aglomerado (VGA). Presentándose los valores más altos en aquellos animales sometidos a condiciones más estresantes.

2.    El análisis de la conducta animal:
Es el más fácil de efectuar y el colombófilo avezado siempre se encuentra en vanguardia a la hora de detectarlo.

Podemos descubrir la presencia de estrés ante la aparición de conductas anormales, repetitivas o redirigidas (picoteos, marchas, balanceos, etc). En las aves podríamos incluir, por ejemplo, el cuidado y estado general de las plumas, que suele resultar altamente significativo como medida de los niveles de estrés.

Según los mecanismos de respuesta determinados por factores de tipo hormonal o de tipo conductual, las aves, en su afán por cambiar su propia situación respecto del estímulo causante de estrés, realizarán conductas determinadas; por ejemplo, el simple deseo de huida para evadir estímulos como el dolor, o la amenaza de un depredador.

En el caso de estímulos generadores de estrés, como por ejemplo el “estrés calórico”, las aves activan conductas de disminución en el consumo de alimento, incremento en el consumo de agua y mecanismos de termorregulación, que involucran conductas visibles como el repliegue de las plumas, la extensión de las alas y el jadeo.

Cuando las palomas son expuestas a un estímulo de aversión que por falta de experiencia no pueden predecir, se pueden presentar los estados conocidos como ansiedad o miedo. Entre las manifestaciones conductuales sobresalen el incremento en actitudes como la vigilancia extrema, aumento en el estado de alerta así como en la capacidad de reaccionar, también denominada “reactividad” (nerviosismo).

El estrés y sus posibles efectos negativos:
Ya sabemos que el estrés es un estado que prepara a la paloma para una respuesta rápida. Básicamente, durante la reacción de alarma, el organismo va a disparar  la producción de adrenalina y la de corticosterona. Este estado no perjudica en absoluto al organismo, el problema sobreviene cuando encontramos una persistencia… cuando el ave, por alguna de las razones antes expuestas, se encuentra constantemente estresada.

El efecto conjunto de ambas sustancias está destinado a la movilización de las reservas de energía almacenadas por el organismo… carbohidratos, grasas y proteínas.
Si una paloma se encuentra ante un peligro real, esta reacción es estupenda. Pero si simplemente está estresada porque nosotros mismos la asustamos… y si esto se mantiene día tras día… ya nos podemos ir olvidando de que esta paloma vaya a tener suficiente energía almacenada para un concurso exigente. Esta situación es extensible al desarrollo de los pichones, que van a ver reducida su disponibilidad de grasas y proteínas a la hora de “construir” su organismo.

Los reproductores se van a encontrar un panorama parecido, ya que les constará mantener el sobrecoste de la cría para su propio organismo. Y es probable que las hembras vean limitada la calidad de sus huevos, con lo que el problema pasa a la siguiente generación.

Por otro lado, y como todos sabemos, el estrés puede suponer un hándicap importante para mantener un estado de salud óptimo dentro de la colonia.

Algunos autores sostienen que la continua activación de la glándula suprarrenal, durante los ciclos de producción de adrenalina, la vuelve progresivamente insensible a los factores de activación, o incluso llega a alterar su estructura, con lo que acabará por perder efectividad.

Y a largo plazo, la presencia prolongada de glucocorticoides como la corticosterona en el sistema circulatorio acabará por tener un efecto perjudicial sobre la estructura de algunos órganos linfoides (timo, bazo y bolsa de Fabricio) considerados como blanco. Estos órganos forman parte del sistema inmunitario produciendo y desarrollando algunas de las células defensivas que protegen el organismo. Sin ser consciente de ello, la propia paloma se está inmunosuprimiendo.

Un palomar tranquilo, por tanto, no solo es necesario para el conveniente descanso de nuestras palomas, también es imprescindible cuando queremos asegurarnos de que su crecimiento, su capacidad física y su salud estén aseguradas.

Carlos Padín Cores – Zoólogo.


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 El estrés en la colombofilia
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